me leo todo — no me salto / ni los avisos económicos… — Nicanor Parra, "El Premio Nóbel [de Lectura]"
31 agosto 2005
¡Arriba México!
O mejor dicho, arribamos en México, D.F., hoy a mediodía. Susana y yo estaremos hablando con arquitectos y urbanistas, mirando edificios y hurgando en los archivos, para los capítulos sobre México en nuestro libro, La arquitectura y el urbanismo en América Latino. Por el momento, estamos parando en un albergue muy simple y simpático, la Casa de Los Amigos, o "Friends House" (de los quaqueros) en la Col. Tabacalera, muy céntrico. Espero compartir nuestras aventuras y hallazgos con vosotros a la brevedad. Hoy es un día nada más para descansar y orientarnos para el trabajo, que empezaremos mañana. ¡Hasta pronto!
27 agosto 2005
Carlos Fuentes, Las buenas conciencias
Ayer nos llegó la triste noticia de la muerte de la hija de Carlos Fuentes y Silvia Lemus, Natacha, que tenía sólo 29 años. Ya en 1999 se les había muerto el único otro hijo, el joven poeta Carlos Fuentes Lemus. Mi pésame al matrimonio. Me siento como conozco al hombre personalmente, y en cierto sentido es cierto, porque lo conozco a través de lo más íntimo de su alma que ha podido revelar en sus novelas. Anoche terminé de leer esta:
Fuentes, Carlos. 1959. Las buenas conciencias. México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.
Las "buenas conciencias" -- o sea, la hipocresía y la autocomplacencia de la burguesía provinciana -- triunfan sobre la juvenil rebeldía de un muchacho idealista en Guanajuato, c. 1946. Fuentes se permite entrar en las cabezas no sólo del muchacho conflictuado, Jaime Ceballos, sino también en las de la gente que lo oprime y lo sofoca (sus tíos, que lo están criando), las dos personas fuera de su círculo social que le muestran otras posibilidades, y del pobre cura Obregón, que resulta ser un hombre más inteligente y complejo de lo esperado. Hay descripciones bellísimas de Guanajuato, de las pasiones y frustraciones de esos burgueses, y de cómo pasa el tiempo en una ciudad de provincia -- como en el capítulo 4, que empieza "Cada año de la vida…" Al final, es un estudio sociológico de un caso inventado pero realista, triste y muy creible y, en muchos momentos, muy conmovedor.
Fuentes, Carlos. 1959. Las buenas conciencias. México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.
Las "buenas conciencias" -- o sea, la hipocresía y la autocomplacencia de la burguesía provinciana -- triunfan sobre la juvenil rebeldía de un muchacho idealista en Guanajuato, c. 1946. Fuentes se permite entrar en las cabezas no sólo del muchacho conflictuado, Jaime Ceballos, sino también en las de la gente que lo oprime y lo sofoca (sus tíos, que lo están criando), las dos personas fuera de su círculo social que le muestran otras posibilidades, y del pobre cura Obregón, que resulta ser un hombre más inteligente y complejo de lo esperado. Hay descripciones bellísimas de Guanajuato, de las pasiones y frustraciones de esos burgueses, y de cómo pasa el tiempo en una ciudad de provincia -- como en el capítulo 4, que empieza "Cada año de la vida…" Al final, es un estudio sociológico de un caso inventado pero realista, triste y muy creible y, en muchos momentos, muy conmovedor.
10 agosto 2005
Desde Caracas: Noticias con humor...
... y con la picante salsa de la verdad. Si te interesa ver lo que puede decir un periodista con imaginación y escrúpulos, querrás conocer a Earle Herrera. Dice, en una entrevista:
–¿Chavista o herrerista?
–Ni tan fanático para ser 100% chavista, ni tan narcisista para ser herrerista.
Mitad y mitad, diría, con preeminencia de lo segundo porque conozco más esa corriente.
–¿Chavista o herrerista?
–Ni tan fanático para ser 100% chavista, ni tan narcisista para ser herrerista.
Mitad y mitad, diría, con preeminencia de lo segundo porque conozco más esa corriente.
06 agosto 2005
Saúl Yurkiévich
Ayer supimos de la muerte de nuestro querido amigo, el poeta y crítico Saúl Yurkiévich. Abajo verás una de las muchas notas sobre su muerte. Pero primero vamos a escuchar su voz, una especie de autorretrato que aparece en su último poemario.
Aquí puedes ver algo que yo escribí sobre él (pero en inglés), la última vez que lo ví, hace un año y medio, en nuestra casa en Nueva York: In the homeland of language. (Tienes que rodar hacia abajo hasta la tercera nota.)
Murió Saúl Yurkievich en un accidente de tránsito (EFE)
Yo(De la edición bilingüe Background Noise / Ruido de fondo, traducida al inglés por Cola Franzen. North Haven, CT: Catbird Press, 2001.)
YO sabía que el dado
de hueso era mi yo
y propuse la pregunta
impenetrable
el anillo movedizo
cayó con su diamante
y anda
la máscara
clavada en la pared
tiene un ojo
vivo
Aquí puedes ver algo que yo escribí sobre él (pero en inglés), la última vez que lo ví, hace un año y medio, en nuestra casa en Nueva York: In the homeland of language. (Tienes que rodar hacia abajo hasta la tercera nota.)
Murió Saúl Yurkievich en un accidente de tránsito (EFE)
28 julio 2005
Jorge Guillén
Guillén, Jorge. Cántico. Madrid: Diario EL PAÍS, S. L., 2005.
Muchos signos de admiración, poca (casi ninguna) sexualidad. Guillén nace en Valladolid en 1893, abandona España en 1938 tras ser "detenido y encarcelado por motivos políticos" en 1936 (no sé si por los republicanos o los nacionales), enseña en Wellesley y en Harvard, y luego regresa a España donde muere en Málaga, en 1984, habiendo continuamente ampliado este poemario. Ésta es la edición de 1936, "antes de que adquiera una tonalidad diferente con la inclusión de poemas contemporáneos de la Guerra Civil o posteriores a ella," como reza la introducción por Luis González Nieto.
González Nieto señala como "programa de todo el libro" estos versos del primer poema, "Más allá": "Ser, nada más. Y basta./ Es la absoluta dicha" y un poco después, "Soy, más: estoy. Respiro./ Lo profundo es el aire. / La realidad me inventa, / Soy su leyenda. ¡Salve!".
Qué contraste con un poeta carnal como Pablo Neruda, para quien "ser" y "estar" de ninguna manera bastaban, sino que había que asir el mundo, saborearlo, palparlo, y en lugar de sólo estar había que hacer. En Cántico encontré un solo poema donde el poeta parece apreciar la sensualidad de otro cuerpo (que no sea el sol, o la luna, o alguna flor o mueble de su casa). Es "El manantial", donde observa a una muchacha emerger del río. Pero lo que parece fascinarle a Guillén es el río y no la muchacha. Yo prefiero los poetas de sangre más caliente.
Muchos signos de admiración, poca (casi ninguna) sexualidad. Guillén nace en Valladolid en 1893, abandona España en 1938 tras ser "detenido y encarcelado por motivos políticos" en 1936 (no sé si por los republicanos o los nacionales), enseña en Wellesley y en Harvard, y luego regresa a España donde muere en Málaga, en 1984, habiendo continuamente ampliado este poemario. Ésta es la edición de 1936, "antes de que adquiera una tonalidad diferente con la inclusión de poemas contemporáneos de la Guerra Civil o posteriores a ella," como reza la introducción por Luis González Nieto.
González Nieto señala como "programa de todo el libro" estos versos del primer poema, "Más allá": "Ser, nada más. Y basta./ Es la absoluta dicha" y un poco después, "Soy, más: estoy. Respiro./ Lo profundo es el aire. / La realidad me inventa, / Soy su leyenda. ¡Salve!".
Qué contraste con un poeta carnal como Pablo Neruda, para quien "ser" y "estar" de ninguna manera bastaban, sino que había que asir el mundo, saborearlo, palparlo, y en lugar de sólo estar había que hacer. En Cántico encontré un solo poema donde el poeta parece apreciar la sensualidad de otro cuerpo (que no sea el sol, o la luna, o alguna flor o mueble de su casa). Es "El manantial", donde observa a una muchacha emerger del río. Pero lo que parece fascinarle a Guillén es el río y no la muchacha. Yo prefiero los poetas de sangre más caliente.
26 julio 2005
Expo Vidal
Si estás en Carboneras, no pierdas esta exposición. Vidal Hurtado es un artista muy inventivo, que produce obras cerámicas de colores y diseños inesperados – a veces, inesperados por él mismo, pero siempre obedeciendo un análisis muy inteligente y experimentado de color, forma y procesos químicos en el horno en su taller. A veces figurativas, otras veces abstractas pero sugerentes de paisajes o de puntos de luz, son siempre lindísimas y provocadoras de reflexión. Para un pequeño ejemplo (desafortunadamente, sin colores), pincha aquí. Y a continuación va el anuncio:
El viernes día 29 a las 9 de la tarde inauguramos, en la sala de la Asociación Levantisca de Carboneras, la exposición de cerámica de Vidal Hurtado.
Esta es imprescindible. Os esperamos.
Saludos
Mario Sanz
09 julio 2005
Palabras de la mar
Estoy de regreso a Nueva York -- pasé por el aeropuerto Heathrow en Londres el día antes de las cuatro bombas en la ciudad. Ahora, en los siguientes días, me propongo escribir algunas de las notas sobre esta reciente visita a Carboneras, España, que no tuve oportunidad para desarrollar y cargar aquí. Mientras tanto, y como seguimiento a la nota anterior ("Jabegotes"), os recomiendo este bonito sitio de Palabras de la mar en uso en Almería (la provincia donde se halla Carboneras). Podeis buscar "jabega" y muchas otras cosas.
17 junio 2005
Jabegote
Pido disculpas por tener este blog medio abandonado. Es que han estado pasando muchas cosas, y casi no hay tiempo para sentarme frente a algún ordenador prestado para escribir mis reflexiones. Pero sí estoy tomando notas en una libretilla, para compartir con vosotros mis impresiones de España cuando tenga más tiempo para hacerlo, seguramente una vez que regrese a casa (en Nueva York) donde tendré mi propio ordenador para usar en cualquier momento. Mientras tanto:
Para informarse sobre Carboneras y el pensar de algunos de sus vecinos, no hay mejor lugar que Jabegote, la web de Miguel Ángel Parra. La "jabega", me explica mi amigo Simón, pescador muy experimentado, es "un arte de pescar", pero no entendí precisamente su explicación ilustrado por gestos de como se lanzan las redes, etc. "Jabegote" es como los agricultores de aquí dicen a los pescadores. Éstos los llaman a ellos "cortijeros". En este pueblo, hay muchos de ambos, los secanos y los del mar. Aquí nunca falta ni buen pescado fresco ni ricas hortalizas de gran variedad. Así que, un saludo tanto a los jabegotes como a los cortijeros, que nos han tratado muy bien.
Para informarse sobre Carboneras y el pensar de algunos de sus vecinos, no hay mejor lugar que Jabegote, la web de Miguel Ángel Parra. La "jabega", me explica mi amigo Simón, pescador muy experimentado, es "un arte de pescar", pero no entendí precisamente su explicación ilustrado por gestos de como se lanzan las redes, etc. "Jabegote" es como los agricultores de aquí dicen a los pescadores. Éstos los llaman a ellos "cortijeros". En este pueblo, hay muchos de ambos, los secanos y los del mar. Aquí nunca falta ni buen pescado fresco ni ricas hortalizas de gran variedad. Así que, un saludo tanto a los jabegotes como a los cortijeros, que nos han tratado muy bien.
02 junio 2005
Traición entre los olivos: novela de Alfonso Viciana
Alfonso Viciana Martínez-Lage, El engaño del general. Mojácar: Arraez Editores, 2004. 188 páginas.
Una investigación para una tesis de historia en la Universidad de Granada desenmascara una traición, ocultada por más de 60 años, de la pequeña Compañía Universitas -- 80 universitarios sin experiencia ni preparación militar -- por su general republicano en la Campaña de los Olivos en Jaén en la guerra civil. La primera parte de la novela es la simpática pero absurda e increíble historia circa 2004 de las aventuras del joven investigador, Javier, que tiene que robar documentos, enfrentar a misteriosos matones extranjeros, y enamorar a una bella e inteligente capitán del ejército para liberar el documento que cuenta la verdad, el diario que llevaba el joven Tte. Carlos Téllez ese otoño de 1936. En la segunda parte leemos el diario mismo, que sí es creible, con pasiones, miedos, ansiedades e ilusión que no parecen ser inventadas, sino tomadas de las terribles experiencias reales y documentadas de esa guerra. Después en la tercera parte, volvemos a la irrealidad, la aventuras del estudiante y la capitán Celia Guevara, que (por supuesto) no solamente sabe follar sino también (por supuesto) resulta capaz de enfrentarse a cualquier misterioso matón extranjero en pelea mano a mano. La historia enmarcadora (no sé cómo esto se dice en castellano -- en inglés seria el "frame"), la de Javier y Celia, es divertida pero absurda, poblada de personajes unidimensionales (el misterioso extranjero brutal, el elegante y hartero hijo del general, la insoportable burócrata del archivo de Salamanca, el honesto profesor de Javier). En cambio la historia interior, la que cuenta el supuesto diario del Tte. Téllez sobre los universitarios republicanos esperando una evacuación que nunca llega, muestra que Alfonso Viciana tiene pasta para crear personajes y situaciones realmente conmovedoras.
Buscando más información sobre las bases históricas, encontré esta interesante página sobre la Campaña de las Aceitunas de 1936.
Una investigación para una tesis de historia en la Universidad de Granada desenmascara una traición, ocultada por más de 60 años, de la pequeña Compañía Universitas -- 80 universitarios sin experiencia ni preparación militar -- por su general republicano en la Campaña de los Olivos en Jaén en la guerra civil. La primera parte de la novela es la simpática pero absurda e increíble historia circa 2004 de las aventuras del joven investigador, Javier, que tiene que robar documentos, enfrentar a misteriosos matones extranjeros, y enamorar a una bella e inteligente capitán del ejército para liberar el documento que cuenta la verdad, el diario que llevaba el joven Tte. Carlos Téllez ese otoño de 1936. En la segunda parte leemos el diario mismo, que sí es creible, con pasiones, miedos, ansiedades e ilusión que no parecen ser inventadas, sino tomadas de las terribles experiencias reales y documentadas de esa guerra. Después en la tercera parte, volvemos a la irrealidad, la aventuras del estudiante y la capitán Celia Guevara, que (por supuesto) no solamente sabe follar sino también (por supuesto) resulta capaz de enfrentarse a cualquier misterioso matón extranjero en pelea mano a mano. La historia enmarcadora (no sé cómo esto se dice en castellano -- en inglés seria el "frame"), la de Javier y Celia, es divertida pero absurda, poblada de personajes unidimensionales (el misterioso extranjero brutal, el elegante y hartero hijo del general, la insoportable burócrata del archivo de Salamanca, el honesto profesor de Javier). En cambio la historia interior, la que cuenta el supuesto diario del Tte. Téllez sobre los universitarios republicanos esperando una evacuación que nunca llega, muestra que Alfonso Viciana tiene pasta para crear personajes y situaciones realmente conmovedoras.
Buscando más información sobre las bases históricas, encontré esta interesante página sobre la Campaña de las Aceitunas de 1936.
27 mayo 2005
El amante lesbiano
Última lectura del Club de Lectura de Carboneras: José Luis Sampedro, El amante lesbiano. Barcelona: Areté (Plaza & Janes), 2000. 253 pp -- una selección sorprendente y candente, erótica, sensual y transgresiva (si así se dice: quiero decir, que viola unos tabúes muy sagrados) .
Un hombre que se ha sentido avergonzado toda la vida por su falta de hombría descubre y libera su más auténticos impulsos eróticos cuando entra un país mágico, "Las Afueras", donde el tiempo no existe y los deseos se hacen realidad. Allí coexisten lugares, objetos y personas que él recuerda de su infancia en los años 1920 con otras que conoció en los 40 y 50. Aparece Farida, una mujer mitad hispana y mitad beréber, que lo había impresionado cuando tenía 13 años, y ella se hace su maestra, después su ama, y (casi) finalmente su amante -- para tornarse en el último momento en algo muchísimo más impactante. Bajo su tutelaje, el hombre descubre que, "Mi sexo es masculino, pero mi género es femenino, atraído hacia las mujeres y, para concluir, sumiso. Así es que resulto lesbiano." (p. 144)
Los detalles sensuales dan una gran vividez al libro, y cuando esos detalles se mueven de lo visual a lo tactil, y el personaje Mario se emociona por la textura de las bragas y medias de seda que se pone para convertirse, no en "lesbiano" sino en lesbiana, con identidad feminina, con su nuevo nombre Miryam, son excitantes a la manera de toda buena pornografía, o los libros eróticos que pretenden a algo más como la famosa Historia de O. En este caso, lo que Sampedro pretende demostrar (creo) es otra modalidad de la libertad que (según me cuentan los amigos más leídos que yo en este autor) ha defendido en muchos otros libros.
De no ser por las informaciones ofrecidas por algunos co-lectores, yo hubiera pensado que semejante erotisimo explícito fuera lo único que Sampedro sabía hacer. Ahora que entiendo un poco del contexto biogáfico y literario de este autor octogenario (búscalo en Google), entiendo este libro como un ejemplo de algo mucho más interesante. Lo sorprendente para mí era con qué interés y aceptación lo recibieran los otros miembros del club de lectura-- algunos se sentían frustrados por la estructura narrativa (no se sabe por cierto cuánto es pura fantasía y cuánto una supuesta realidad, si es sueño o vivencia), pero nadie se ha escandalizado.
Un hombre que se ha sentido avergonzado toda la vida por su falta de hombría descubre y libera su más auténticos impulsos eróticos cuando entra un país mágico, "Las Afueras", donde el tiempo no existe y los deseos se hacen realidad. Allí coexisten lugares, objetos y personas que él recuerda de su infancia en los años 1920 con otras que conoció en los 40 y 50. Aparece Farida, una mujer mitad hispana y mitad beréber, que lo había impresionado cuando tenía 13 años, y ella se hace su maestra, después su ama, y (casi) finalmente su amante -- para tornarse en el último momento en algo muchísimo más impactante. Bajo su tutelaje, el hombre descubre que, "Mi sexo es masculino, pero mi género es femenino, atraído hacia las mujeres y, para concluir, sumiso. Así es que resulto lesbiano." (p. 144)
Los detalles sensuales dan una gran vividez al libro, y cuando esos detalles se mueven de lo visual a lo tactil, y el personaje Mario se emociona por la textura de las bragas y medias de seda que se pone para convertirse, no en "lesbiano" sino en lesbiana, con identidad feminina, con su nuevo nombre Miryam, son excitantes a la manera de toda buena pornografía, o los libros eróticos que pretenden a algo más como la famosa Historia de O. En este caso, lo que Sampedro pretende demostrar (creo) es otra modalidad de la libertad que (según me cuentan los amigos más leídos que yo en este autor) ha defendido en muchos otros libros.
De no ser por las informaciones ofrecidas por algunos co-lectores, yo hubiera pensado que semejante erotisimo explícito fuera lo único que Sampedro sabía hacer. Ahora que entiendo un poco del contexto biogáfico y literario de este autor octogenario (búscalo en Google), entiendo este libro como un ejemplo de algo mucho más interesante. Lo sorprendente para mí era con qué interés y aceptación lo recibieran los otros miembros del club de lectura-- algunos se sentían frustrados por la estructura narrativa (no se sabe por cierto cuánto es pura fantasía y cuánto una supuesta realidad, si es sueño o vivencia), pero nadie se ha escandalizado.
20 mayo 2005
El impulso perdido y retomado: Víctor García Acosta
Anoche Víctor García Acosta, otro joven poeta almariense, presentó y leyó sus versos en el Aula de Poesía Levantisca, de la Asociación Cultural Levantisca de Carboneras. Ofreció algunas palabras de apología "pro opera sua", si recuerdo bien lo que me enseñó mi antigua maestra de latín. Nos explicó que lo que aspira escribir es otra cosa, poesía que él llamaría "de comunicación", es decir, que tiene algo de importancia a decir a los otros, y que la poesía que él más valoriza es de un compromiso social, y que rechazaba la imagen del poeta como un ser especial, dotado de inspiración, sino en cambio considera la poesía como otro oficio tal como la carpintería o la albañilería, que tiene que construir algo de utilidad, pero con palabras. En breve, repetía la misma preocupación del también joven poeta almeriense, el premiado Raúl Quinto, de quien hablé en un blog anterior (tendrás que pasar hasta el fondo de aquella página para leer lo de Raúl). Pero, a diferencia de Raúl Quinto, Víctor se considera demasiado joven (nació en 1981, o sea, ayer) y que todavía carece de "la fuerza de las palabras" para escribir semejante poesía. Entonces se disculpaba (innecesariamente) por presentarnos lo que él considera versos demasiado "intimistas". En ellos, por supuesto (esto le pasa mucho a la gente de su edad, y aún a algunos de nosotros los mayores) su gran tema es el amor (y no digo el amor cristiano y caritativo a cualquier prójimo, sino el deseo y la pasión hacia alguna persona muy, muy anatómicamente específica).
También fue grato ver ahí entre los levantiscos (yo también me siento algo levantisco en ese local) a otro poeta, tan jóven como Víctor y también de Agua Dulce en Almería, Ricardo Teva. Parece que hay toda una camada aquí de poetas tan comprometidos con su artesanía verbal como con la expresión de una verdad accesible.
Me impresionó una anecdota que nos contó Víctor, porque rozaba demasiado la reciente desgracia nuestra -- el robo en Atocha -- que conté hace algunos días. Tal como nosotros, fue despojado de una mochila (en su caso, en Málaga) que tenía obras suyas únicas e irremplazables. El ladrón se habrá sorprendido a encontrar cuatro libros de poesía y también, para mayor desgracia de Víctor y perplejidad para el ladrón, el diskette con la copia de seguridad! Eso pasó hace un par de años, dijo, y le afectó tan profundamente que no volvía a escribir por varios meses. Por suerte de todos nosotros, retomó el impulso.
Y aquí hay una pequeña muestra de este poeta prometedor:
También fue grato ver ahí entre los levantiscos (yo también me siento algo levantisco en ese local) a otro poeta, tan jóven como Víctor y también de Agua Dulce en Almería, Ricardo Teva. Parece que hay toda una camada aquí de poetas tan comprometidos con su artesanía verbal como con la expresión de una verdad accesible.
Me impresionó una anecdota que nos contó Víctor, porque rozaba demasiado la reciente desgracia nuestra -- el robo en Atocha -- que conté hace algunos días. Tal como nosotros, fue despojado de una mochila (en su caso, en Málaga) que tenía obras suyas únicas e irremplazables. El ladrón se habrá sorprendido a encontrar cuatro libros de poesía y también, para mayor desgracia de Víctor y perplejidad para el ladrón, el diskette con la copia de seguridad! Eso pasó hace un par de años, dijo, y le afectó tan profundamente que no volvía a escribir por varios meses. Por suerte de todos nosotros, retomó el impulso.
Y aquí hay una pequeña muestra de este poeta prometedor:
Las cavernas de la angustia
A Paul Éluard
Prefiero la mortaja de la noche sobre el mar
Cuando busco una calle sin salida
En el solitario paseo de la conciencia.
Pero saliste ya de aquí con el amor
Y la poesía escondida sigilosamente
En el desnudo de tus pies enmudecidos.
Recuerdo cuando me acogiste sin reserva
En el cálido salón de tu pupila
Despúés del primer beso.
Sueño con vivir en este laberinto
Persiguiendo a la niebla que te imagina
Para mis ojos a lo lejos a donde
Jamás querría volverme a acercar.
A veces vence al dolor el espejismo y me arrastro
Y desciendo por ese corredor de la muerte
Mientras se va dibujando en tu cara
La vieja cara del suicidio.
18 mayo 2005
El escribir : ¿Solitario o solidario?
"Intento comprender en su raíz los mecanismos que llevan a elegir un oficio tan solitario como la escritura," dijo Tobias Wolff sobre su nueva novela-memoria La Vieja Escuela, en la entrevista que le hicieron para Babelia en El País de sábado, 8 de mayo. Y yo me puse a pensar, ¿es realmente solitario, el oficio de la escritura?
Para mí, en este momento de mi vida, es todo lo contrario. Solitario está el escritor, pero no la escritura. Escribir es precisamente la manera, el proceso, la lucha con que rompe su soledad. Leer y escribir es entrar en diálogo con otros escritores y lectores. Ese diálogo no necesariamente limítese a las conversaciones imaginadas, si tenemos la suerte de poder compartir con otros que se interesan en esas ideas y lecturas, como tenemos aquí en nuestro Club de Lectura de la Biblioteca de Carboneras. Pero aún en su falta, las conversaciones que tenemos en nuestras imaginaciones con los autores cuando leemos, o las que tenemos con los lectores que imaginamos cuando escribimos, nos conecta con las grandes corrientes narrativas de la humanidad.
Yo diría que, más que solitario, la escritura es un oficio solidario, quizás el más solidario que hay. El escribir es un esfuerzo por alcanzar a otra gente, tocar sus imaginaciones y entrarlas. Es una de las mejores maneras que conozco -- junto con la música y otras artes -- para superar la soledad profunda que muchas veces sentimos. Y de por sí el escribir (como el pintar o bailar o cantar) es una demostración de una inmensa fe de que nuestras preocupaciones, ansiedades o deleites puedan ser compartidas.
Para mí, en este momento de mi vida, es todo lo contrario. Solitario está el escritor, pero no la escritura. Escribir es precisamente la manera, el proceso, la lucha con que rompe su soledad. Leer y escribir es entrar en diálogo con otros escritores y lectores. Ese diálogo no necesariamente limítese a las conversaciones imaginadas, si tenemos la suerte de poder compartir con otros que se interesan en esas ideas y lecturas, como tenemos aquí en nuestro Club de Lectura de la Biblioteca de Carboneras. Pero aún en su falta, las conversaciones que tenemos en nuestras imaginaciones con los autores cuando leemos, o las que tenemos con los lectores que imaginamos cuando escribimos, nos conecta con las grandes corrientes narrativas de la humanidad.
Yo diría que, más que solitario, la escritura es un oficio solidario, quizás el más solidario que hay. El escribir es un esfuerzo por alcanzar a otra gente, tocar sus imaginaciones y entrarlas. Es una de las mejores maneras que conozco -- junto con la música y otras artes -- para superar la soledad profunda que muchas veces sentimos. Y de por sí el escribir (como el pintar o bailar o cantar) es una demostración de una inmensa fe de que nuestras preocupaciones, ansiedades o deleites puedan ser compartidas.
16 mayo 2005
Las cosas perdidas
Juventud, divino tesoro,Hay veces en que los recuerdos de las cosas perdidas me asaltan y se arremolinan en un espiral que me arrastra hacia el abismo. La juventud, las ilusiones, las amistades, las oportunidades no aprovechadas -- el torbellino succiona todos los remordimientos, componiendo una masa tan densa que no me deja ver otra cosa. Como los recursos que todavía tengo, por ejemplo, o la pequeñez de mis quejas frente a las necesidades de la mayor parte de la gente de nuestro pequeño planeta.
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer.
Sé que es un error contraproducente para mis propios intereses y una autoindulgencia absurda dejarme caer en semejante bajón. Pero en esta oportunidad la provocación ha sido grande. Me robaron en la estación de Atocha (Madrid) una mochila con dos ordenadores con datos que representan meses de trabajo dificilmente reconstruible. Ha sido, desde mi punto de vista egoista, y más que egoista, compartida (porque uno de los oordenadores era de mi mujer, con un enorme trabajo de ella encima), una pérdida importante.
Me había estacionado con nuestras dos valijas y dos mochilas frente a un estanco en Cercanías, de donde tomaríamos el tren para Almería. Susana había ido para buscar alguna comida para llevar. Eran las 7,30 de la mañana, sábado, 30 de abril, el principio de un "puente" de 4 días feriados, y con mucho movimiento en la estación. Habíamos llegado a Barajas sobre las 3,30, sin dormir casi en el vuelo desde Nueva York, y yo posiblemente no estaba cien por cien espabilado cuando un hombre chocó con fuerza contra mi cuerpo, yt se estrelló contra el piso. Me parecía extraño, porque yo no estaba en el mdio del camino. Voy para ayudarlo, pero se incorpora rápidamente y gisticula que no necesita ayuda y va caminando rápido para perderse entre el gentío. Un hombre de unos 60 años, pensaba, pelo blanco, chaqueta marrón claro, "complexión fuerte" -- como diría más tarde a la policía. No pronunció palabra, así que no tengo idea si era, como me insinuó un guarda de la estación, cubano. La cosa es que, cuando di la vueta, vi que faltaba una de las mochilas -- la más importante, con nuestros ordenadores y otras cosas de menos importancia.
Pero hay que pensar en lo otro, los recursos que uno tiene aún. El amor -- herido por el golpe del robo (porque era yo el custodio del equipaje) pero todavía sólido; un bloc y bolígrafo y espacio para usarlos; esta connexión al Internet en la biblioteca pública de Carboneras, para compartir mi historia; múltiples círculos de amistades, aquí (en España) y en otras partes, que me ayuda a sobrellevarme a este pequeño revés. Y si no tengo la juventud de antaño, si tengo más que la fuerza física necesaria para hacer lo que tengo que hacer y una astucia crecida con los años (aunque a veces hasta los astutos nos quedamos un poco dormidos). Así que, a diferencia de nuestro querido Rubén Darío, no lloro ni quiero llorar.
Rubén Darío, Canción de otoño en primavera
12 mayo 2005
Lectura: Salvador Compán
Salvador Compán, Cuaderno de viaje. Planeta, 2000. 287 páginas (el más reciente libro del Club de Lectura de la Biblioteca de Carboneras)
En España en 1874, un joven escritor idealista viaja desde Madrid al remoto y rústico pueblo de Aroca, cerca de Cazorla en Jaén, para escribir las memorias falsas para un pariente rico y corrupto. Para salvar su consciencia, se propone escribir en secreto una novela que contará la verdad, pero los dos proyectos se sabotean mutuamente y al final nos deja sólo este cuaderno de notas sobre la tenebrosa y vergonzosa historia familiar. Es una saga de extrema violencia y expoliación de parte de unos hombres sin ley, Saturio Seisdedos y su hijo Elías -- "los Saturios" -- que acumulan la riqueza familiar; de la continua humillación de Cándido Espejo, el que quiere borrar su verdadera vida a través de las memorias falsas, por parte del hijo de Elías, el refinado y arrogante Rafael Seisdedos; y finalmente de la autodestrucción de Rafael, a cause de su obsesión con una joven y hermosa puta.
Hay algunos misterios que se aclaran, y uno que no-- ¿quién mató cual cerdos de leche a los dos Saturios? El autor contextualiza su historia tras repetidas referencias a las luchas nacionales entre el liberalismo y el autoritarismo, entre la guerrilla contra la ocupación francesa (en que participan los Saturios) hasta la disolución de la primera República en 1874, y con el contraste entre la brutalidad del despotismo rural con el aburguesamiento y relativa sofisticación de las urbes (hay escenas en Madrid, Jaén y Úbeda). Nos presenta algunos personajes memorables, especialmente los monstruosos "Saturios" y, al otro extremo, la innocente y tierna puta Ana Barcena.
Lo que no vunciona bien es la estructura de la novela, que es más un ensamblaje de piezas dispares que un todo coherente. Hay pequeños episodios que no van a ninguna parte y tampoco apoyan las otras piezas de una manera evidente (la muerte de una mula de la diligencia que va para Aroca, las ilusiones amorsas del narrador con diversas mujeres que apenas conoce, las declaraciones furibundas del sacerdote rufián e hijo bastardo de Elías Seisdedos, etc.) y muchas conversaciones y reflexiones que tampoco avanzan la historia.
Fue por esta razón, creo que varios lectores de nuestro club abandonaron el libro antes de llegar a su parte más intensa, que viene como una sorpresa hacia el final: el amor de Rafael Seisdedos por Ana Bárcena -- si se puede llamar "amor" a una obsesión que no permite ninguna autonomía de parte de su objeto. Es tan impactante este episodio que casi borra de la memoria del lector, como se borra de la novela misma, al instigador original del viaje del escritor, Cándido Espejo.
Total que el aspecto más interesante es la ilustración de un esfuerzo por escribir la historia como falsedad y la ficción como historia real.
En España en 1874, un joven escritor idealista viaja desde Madrid al remoto y rústico pueblo de Aroca, cerca de Cazorla en Jaén, para escribir las memorias falsas para un pariente rico y corrupto. Para salvar su consciencia, se propone escribir en secreto una novela que contará la verdad, pero los dos proyectos se sabotean mutuamente y al final nos deja sólo este cuaderno de notas sobre la tenebrosa y vergonzosa historia familiar. Es una saga de extrema violencia y expoliación de parte de unos hombres sin ley, Saturio Seisdedos y su hijo Elías -- "los Saturios" -- que acumulan la riqueza familiar; de la continua humillación de Cándido Espejo, el que quiere borrar su verdadera vida a través de las memorias falsas, por parte del hijo de Elías, el refinado y arrogante Rafael Seisdedos; y finalmente de la autodestrucción de Rafael, a cause de su obsesión con una joven y hermosa puta.
Hay algunos misterios que se aclaran, y uno que no-- ¿quién mató cual cerdos de leche a los dos Saturios? El autor contextualiza su historia tras repetidas referencias a las luchas nacionales entre el liberalismo y el autoritarismo, entre la guerrilla contra la ocupación francesa (en que participan los Saturios) hasta la disolución de la primera República en 1874, y con el contraste entre la brutalidad del despotismo rural con el aburguesamiento y relativa sofisticación de las urbes (hay escenas en Madrid, Jaén y Úbeda). Nos presenta algunos personajes memorables, especialmente los monstruosos "Saturios" y, al otro extremo, la innocente y tierna puta Ana Barcena.
Lo que no vunciona bien es la estructura de la novela, que es más un ensamblaje de piezas dispares que un todo coherente. Hay pequeños episodios que no van a ninguna parte y tampoco apoyan las otras piezas de una manera evidente (la muerte de una mula de la diligencia que va para Aroca, las ilusiones amorsas del narrador con diversas mujeres que apenas conoce, las declaraciones furibundas del sacerdote rufián e hijo bastardo de Elías Seisdedos, etc.) y muchas conversaciones y reflexiones que tampoco avanzan la historia.
Fue por esta razón, creo que varios lectores de nuestro club abandonaron el libro antes de llegar a su parte más intensa, que viene como una sorpresa hacia el final: el amor de Rafael Seisdedos por Ana Bárcena -- si se puede llamar "amor" a una obsesión que no permite ninguna autonomía de parte de su objeto. Es tan impactante este episodio que casi borra de la memoria del lector, como se borra de la novela misma, al instigador original del viaje del escritor, Cándido Espejo.
Total que el aspecto más interesante es la ilustración de un esfuerzo por escribir la historia como falsedad y la ficción como historia real.
26 abril 2005
Lectura: Luis G. Martín
Martín, Luis G. (2002). El alma del erizo. Madrid, Alfaguara.
Cuentos que son realmente fábulas con sus moralejas irónicas. Martín es gran fabricante de situaciones conflictivas pero no muy complicadas, para iluminar temas como : la autenticiad y cómo venderla ("Bertrand Romaild", donde "reality TV" es muy irreal); la generosidad y la venganza, el amor mal dirigido, y la arbitrariedad de categorías morales como 'la belleza'. Son situaciones imposibles, casos extremos para destacar algún dilema, y como parábolas morales son interesantes y divertidos. Lo que faltan son personajes complejos y el diálogo que nos permitiría conocerlos.
Cuentos que son realmente fábulas con sus moralejas irónicas. Martín es gran fabricante de situaciones conflictivas pero no muy complicadas, para iluminar temas como : la autenticiad y cómo venderla ("Bertrand Romaild", donde "reality TV" es muy irreal); la generosidad y la venganza, el amor mal dirigido, y la arbitrariedad de categorías morales como 'la belleza'. Son situaciones imposibles, casos extremos para destacar algún dilema, y como parábolas morales son interesantes y divertidos. Lo que faltan son personajes complejos y el diálogo que nos permitiría conocerlos.
23 abril 2005
"Artemio Cruz" y Carlos Fuentes en la BBC
El 5 de mayo, gran día para los mexicanos, la BBC conmemorá la fecha con una entrevista a Carlos Fuentes sobre su gran novel La muerte de Artemio Cruz. Puede leer y escuchar (en inglés) en el BBC World Book Club. El productor descubrió mi comentario y resumen del libro, y me ha invitado a hacerle alguna pregunta al autor. Tengo que pensar en una que provoque una respuesta interesante. Por el momento, pienso que sería algo así: Si Carlos Fuentes cree que el tipo de corrupción que representa el viejo Artemio - con sus garras en la prensa, las finanzas del petróleo y la maquinaria política - sigue vigente en el México post-P.R.I. O a lo mejor se me ocurre mejor pregunta. Si tiene alguna idea, mándamela.
19 abril 2005
Para probar, no más
Porque mi otro blog, Literature and Politics, no me permite publicar, por razones misteriosas.
30 marzo 2005
La arqueología del pensamiento
Hace muchos años, cuando leí el famoso libro de Friedrich Engels, El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, descubrí la obra del antropólogo Lewis Henry Morgan. El pobre Engels tragó todo lo que Morgan tenía que decir sobre los pueblos indígenas de las Américas, y la verdad es que Morgan hizo aportes importantes pero estaba muy despistado en muchos detalles. Ahora, el poeta e historiador del pensamiento (y también director de la editorial Siglo XXI) don Jaime Labastida ha sacado este curioso libro, con sus opiniones muy polémicas.
Morgan, Lewis H. and Adolph H. Bandelier (2003). México Antiguo. México, Siglo XXI.
La primera traducción al español de los escritos de Morgan y Bandelier sobre México, recopilados de diversas fuentes, y con las notas corregidas. Labastida presenta un extenso prólogo donde critica las afirmaciones de M y B, por su falta de interés en lo imaginario y los mitos, y la excesiva importancia que le dan a las condiciones materiales. En cambio, les defiende contro sus muchos críticos su taxonomía lineal de salvajismo - barbarie - civilización, donde colocan a los mexicas en la barbarie "pero no de manera peyorativa, sino puramente analítica" y por razones técnicas. Labastida afirma que la población de Tenochtitlan en 1519 no puede haber superado 50 o 60 mil personas, dados la extensión del islote (aproximadamente 9 km cuadrados) y la poca productividad de su agricultura. (Según presentación del mismo Labastida en CUNY Graduate Center, 2005-3-29)
En contraste, Edward Calnek, un arqueólogo de mucha experiencia en el campo, creía que la ciudad abarcaba por lo menos 12 km2 “of more or less continuously settled terrain,” posiblemente hasta 20 km2 -- porque el islote original había sido muy ampliado por las chinampas. {Calnek, 1978:316} Tomando como base el estimado menor, de 12 km2, Calnek estima la población “in the general range of 150,000 to 200,000 inhabitants.” {ibid.} El estimado de Calnek sigue siendo usado por la mayoría de los autores que he consultado. Calnek, Edward (1978). "The City-State in the Basin of Mexico: Late Pre-Hispanic Period." En Urbanization in the Americas from its Beginnings to the Present. R. P. Schaedel, J. E. Hardoy and N. S. Kinzer. The Hague, Mouton: 463-470.
Morgan, Lewis H. and Adolph H. Bandelier (2003). México Antiguo. México, Siglo XXI.
La primera traducción al español de los escritos de Morgan y Bandelier sobre México, recopilados de diversas fuentes, y con las notas corregidas. Labastida presenta un extenso prólogo donde critica las afirmaciones de M y B, por su falta de interés en lo imaginario y los mitos, y la excesiva importancia que le dan a las condiciones materiales. En cambio, les defiende contro sus muchos críticos su taxonomía lineal de salvajismo - barbarie - civilización, donde colocan a los mexicas en la barbarie "pero no de manera peyorativa, sino puramente analítica" y por razones técnicas. Labastida afirma que la población de Tenochtitlan en 1519 no puede haber superado 50 o 60 mil personas, dados la extensión del islote (aproximadamente 9 km cuadrados) y la poca productividad de su agricultura. (Según presentación del mismo Labastida en CUNY Graduate Center, 2005-3-29)
En contraste, Edward Calnek, un arqueólogo de mucha experiencia en el campo, creía que la ciudad abarcaba por lo menos 12 km2 “of more or less continuously settled terrain,” posiblemente hasta 20 km2 -- porque el islote original había sido muy ampliado por las chinampas. {Calnek, 1978:316} Tomando como base el estimado menor, de 12 km2, Calnek estima la población “in the general range of 150,000 to 200,000 inhabitants.” {ibid.} El estimado de Calnek sigue siendo usado por la mayoría de los autores que he consultado. Calnek, Edward (1978). "The City-State in the Basin of Mexico: Late Pre-Hispanic Period." En Urbanization in the Americas from its Beginnings to the Present. R. P. Schaedel, J. E. Hardoy and N. S. Kinzer. The Hague, Mouton: 463-470.
29 marzo 2005
"La estatuilla" - cuentos de Lourdes Vázquez
Vázquez, Lourdes (2004). La estatuilla. San Juan, PR, Editorial Cultural, Inc.
El cuento "La estatuilla", ganador del Premio Juan Rulfo 2002, consiste de una sola oración que corre por 9 páginas, de alguien -- aparentemente mujer, seguramente puertorriqueña -- que está escribiendo en máquina (Courier 12, nos informa) todo lo que piensa sin ninguna restricción de si las palabras le salgan en español o inglés o en una mezcla, mientras reflexiona sobre algunas cosas que le han llamado mucho la atención. Entre estas cosas están: el hurto de la "estatuilla", el hasta entonces único Oscar ganado por un actor puertorriqueño, del teatro de la Universidad de Puerto Rico, cuando Benicio del Toro gana un segundo; una noche en La Habana, invitada a un congreso de escritoras del Caribe, donde los encargados de su hotel la toman por jinetera; un hijo que tiene en detox en San Juan; y qué hace todo eso a "la autoestima [de los puertorriqueños en general] que siempre anda por el piso". No es cuento como le gustaba a Aristóteles, con comienzo, medio y fin, sino una especie de tape loop que nos hace entender una cierta mentalidad un poco mejor. Gracioso y triste. Te lo recomiendo.
El cuento "La estatuilla", ganador del Premio Juan Rulfo 2002, consiste de una sola oración que corre por 9 páginas, de alguien -- aparentemente mujer, seguramente puertorriqueña -- que está escribiendo en máquina (Courier 12, nos informa) todo lo que piensa sin ninguna restricción de si las palabras le salgan en español o inglés o en una mezcla, mientras reflexiona sobre algunas cosas que le han llamado mucho la atención. Entre estas cosas están: el hurto de la "estatuilla", el hasta entonces único Oscar ganado por un actor puertorriqueño, del teatro de la Universidad de Puerto Rico, cuando Benicio del Toro gana un segundo; una noche en La Habana, invitada a un congreso de escritoras del Caribe, donde los encargados de su hotel la toman por jinetera; un hijo que tiene en detox en San Juan; y qué hace todo eso a "la autoestima [de los puertorriqueños en general] que siempre anda por el piso". No es cuento como le gustaba a Aristóteles, con comienzo, medio y fin, sino una especie de tape loop que nos hace entender una cierta mentalidad un poco mejor. Gracioso y triste. Te lo recomiendo.
23 marzo 2005
Una noche en Lectorum
El viernes tuve la oportunidad de escuchar a mi amiga, la conocida poeta y narradora Lourdes Vázquez, leer un trozo del cuento que le ganó el Premio Juan Rulfo 2002, "La estatuilla" - un gran ejercicio polilingüístico en los multiples maneras de hablar de los puertorriqueños allá en la isla y aquí en esta otra isla que es Manhattan. Toma como punto de partida el robo de la estatuilla "Oscar" de José Ferrer, robada hace algunos años del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. "La estatuilla" ocupa la mitad del libro (49 páginas); entre los otros, se destacan "1968" y "Nos buscan", ambos abiertamente políticos, que vi dramatizados por un pequeño grupo teatral cuando Lourdes presentó el libro en la Librería Lectorum, el viernes 18 de marzo.
Vázquez, Lourdes (2004). La estatuilla. San Juan, PR, Editorial Cultural, Inc. Cuentos. (No pude encontrar un vendedor en Internet, ni siquiera en la página de la Librería Lectorum -- pero le puedes escribir a ellos para pedirlo.)
Para otra nota sobre la vida literaria de mi barrio de Manhattan, la Librería Lectorum y el poeta Rafael Villanueva -- que estuvo también en la presentación que hizo Lourdes -- vea Argenpress.
Vázquez, Lourdes (2004). La estatuilla. San Juan, PR, Editorial Cultural, Inc. Cuentos. (No pude encontrar un vendedor en Internet, ni siquiera en la página de la Librería Lectorum -- pero le puedes escribir a ellos para pedirlo.)
Para otra nota sobre la vida literaria de mi barrio de Manhattan, la Librería Lectorum y el poeta Rafael Villanueva -- que estuvo también en la presentación que hizo Lourdes -- vea Argenpress.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Seguidores
Archivo del blog
-
►
2016
(14)
- ► septiembre (2)
-
►
2015
(17)
- ► septiembre (1)
-
►
2013
(19)
- ► septiembre (1)
-
►
2012
(29)
- ► septiembre (1)
-
►
2011
(23)
- ► septiembre (1)
-
►
2010
(32)
- ► septiembre (1)
-
►
2008
(21)
- ► septiembre (1)
-
►
2007
(70)
- ► septiembre (3)
-
►
2006
(58)
- ► septiembre (3)
Datos personales
- Geoffrey Fox
- Geoffrey Fox's short story collection Welcome to My Contri (1988, enlarged e-book 2010) was described by The New York Times Book Review as a "short and impressive work" in which "Mr. Fox [...] has created a memorable set of players who, while not natural antagonists (they often share the same dreams and goals), are still somehow bent on confrontation. Watching their sometimes vicious, often darkly humorous interactions leaves us thoroughly wrung out and aware that we are in the presence of a formidable new writer". Novels: A Gift for the Sultan (2010), Rabble! (2022) His articles, op-eds and book reviews have appeared in The Nation, The New York Times, the Village Voice and other publications. Since 2008, Fox has been living with his partner, architect Susana Torre, on the edge of the Mediterranean in the village of Carboneras in Andalusia, Spain, where his short stories (in Spanish) under the pen name "Baltasar Lotroyo" ("el otro yo" = alter ego in Spanish) have appeared in anthologies and online publications.