“Hay que inventar un lenguaje que no produzca belleza – sino hambre infinita, mortalidad infantil donde nuestros ojos se desorbiten como estos monstruos sin lactancia”.
Así empieza la nota Poesía por Eduardo “Tato” Pavlovsky, en la contratapa de Página 12 del 20 de marzo. Es una idea que se les ha ocurrido a muchos profesionales de la lengua, horrorizados por la violencia y los destrozos planetarios que parecen ir en crescendo. Otra versión de una idea similar la presentó George Orwell en 1984. Pero como sabemos (y seguro que lo sabe también Pavlovsky, como lo sabía Orwell), el lenguaje es nuestra única arma posible contra la mentira y la búsqueda de la verdad la más eficaz defensa contra la corrupción del discurso.(Pavlovsky es “Psicoterapeuta. Autor, director y actor teatral. Entre sus numerosas obras se encuentran El Señor Galíndez, Potestad y La muerte de Marguerite Duras”.)
Os invito a releer lo que colgamos aquí hace algunos meses, cuando murió Roberto Fontanarrosa, sobre su concepto de “las malas palabras”.
me leo todo — no me salto / ni los avisos económicos… — Nicanor Parra, "El Premio Nóbel [de Lectura]"
22 marzo 2008
19 marzo 2008
Palacete encantado
Viciana Martínez-Lage, Alfonso. Bajo el ciprés. Narradores Almerienses. Almería: Arráez Editores y Ediciones La Isleta, 2006.Bajo uno de los cipreses del cementerio de una pequeña ciudad en el sur de España, un arquitecto recibe la primera intuición de la pasión y sangre que empapan un viejo palacete abandonado -- un palacete que él está encargado a derrumbar para construir una obra nueva. En un relato que te engancha desde el primer momento y no te suelta hasta su conclusión 60 páginas más tarde, viajamos desde las preocupaciones cotidianas de un profesional en la especulación urbanística de la España moderna y más o menos tolerante, para remontarnos al mundo de extrema intolerancia y represión de la dictadura franquista. Esa cruenta dictadura ha dejado fantasmas en toda España -- heridas nunca sanadas, angustias e injusticias calladas por miedo y el pavor de las sombras que pueden todavía ocultar a los esbirros. Y son fantasmas -- productos de su imaginación, tal vez, o verdaderos espíritus inquietos -- que revelan al arquitecto-narrador una historia de amor prohibido entre dos muchachos, y la terrible venganza del padre de uno de ellos.
La narrativa mantiene la tensión, estimula un deseo casi jadeante para saber qué pasará en las próximas páginas, y en momentos provoca un verdadero escalofrío. Y tiene otro mérito esta breve novela -- sus descripciones de los espacios, del cementerio o el palacete o hasta el rellano de escalera frente a la puerta de lo que puede ser uno de los fantasmas, son tan reales que te hacen sentir que estás en ese lugar.
Viciana es también autor de la novela El engaño del general (2004), otra narrativa en dos pistas cronológicas (el presente y pasado, en este caso, un episodio de la guerra civil en 1936), además de obras profesionales de geografía.
Para nuestro resumen y comentario de El engaño del general, pincha Pequeña biblioteca comentada)
Pincha aquí para una foto y entrevista a Alfonso Viciana.
Imágen: Camino con ciprés bajo cielo estrellado de Vincent van Gogh.
17 marzo 2008
Tinieblas y traición en Viena posguerra
Este mes en el Club de Lectura de Carboneras leímos el relato que escribió Graham Greene para preparar su guión para una famosa e impactante película, The Third Man (El tercer hombre, 1949). Pincha El tercer hombre para ver mi resumen y comentario respecto al relato. Sobre la película, ve la nota en El Criticón.
06 marzo 2008
Lo que se pierde en la traducción
El mes pasado nos tocó leer en el Club de Lectura de Carboneras "Madame Bovary" -- uno de esos muchos libros famosos que he querido leer por muchos años. De hecho, creo que leí una versión abreviada, cuando estaba en escuela secundaria -- yo tendría 16 o 17 años -- y aprendiendo francés. Pero, ya sea porque era una versión abreviada, o porque yo sólo estaba empezando a leer francés, o porque tenía 17 años, no me dejó una gran impresión.
Ahora sí. Y tomé el trabajo de leerlo en francés, versión completa, porque a Flaubert hay que leerlo en su lengua. Bueno, a lo mejor se tendría que decir lo mismo de Tolstoy, Thomas Mann, Mahmoud Darwish -- de todos los autores del mundo que se cuidan del sonido y la estructura de sus pasajes. Y como uno no puede saber todos los idiomas del mundo (por lo menos, yo no puedo), no tenemos más remedio que leer una traducción o quedarnos totalmente ignorantes. Así que rectifico: si puedes, deberías leer a Flaubert en francés. La traducción (la versión española me parecía mala) te puede dar el argumento, la historia, pero nada del placer de las sensaciones que este autor sabe crear por el ritmo de sus oraciones, la combinación de imágenes, los sonidos de las palabras escogidas.
Me costó mucho trabajo, con la ayuda incesante de un gran diccionario (Le nouveau Petit Robert, 2008), y a lo mejor perdí algunos detalles deliciosos. Pero me dio tanto placer vivir las pasiones de Emma, oir los discursos absurdos del farmacéutico, de Rodolphe y el sacerdote (entre otros), y poder oler y palpar la campiña de Rouen, que espero hacer tiempo el año que viene para leerlo de nuevo. Para un brevísimo resumen del argumento y mis reacciones, pincha Madame Bovary por Gustave Flaubert.
Ahora sí. Y tomé el trabajo de leerlo en francés, versión completa, porque a Flaubert hay que leerlo en su lengua. Bueno, a lo mejor se tendría que decir lo mismo de Tolstoy, Thomas Mann, Mahmoud Darwish -- de todos los autores del mundo que se cuidan del sonido y la estructura de sus pasajes. Y como uno no puede saber todos los idiomas del mundo (por lo menos, yo no puedo), no tenemos más remedio que leer una traducción o quedarnos totalmente ignorantes. Así que rectifico: si puedes, deberías leer a Flaubert en francés. La traducción (la versión española me parecía mala) te puede dar el argumento, la historia, pero nada del placer de las sensaciones que este autor sabe crear por el ritmo de sus oraciones, la combinación de imágenes, los sonidos de las palabras escogidas.
Me costó mucho trabajo, con la ayuda incesante de un gran diccionario (Le nouveau Petit Robert, 2008), y a lo mejor perdí algunos detalles deliciosos. Pero me dio tanto placer vivir las pasiones de Emma, oir los discursos absurdos del farmacéutico, de Rodolphe y el sacerdote (entre otros), y poder oler y palpar la campiña de Rouen, que espero hacer tiempo el año que viene para leerlo de nuevo. Para un brevísimo resumen del argumento y mis reacciones, pincha Madame Bovary por Gustave Flaubert.
16 enero 2008
Tiempo de retorno
Un bellísimo cuento por Luisa Valenzuela, Tiempo de retorno. Y esto, muy diferente, de la semana pasada, también me gustó: A cajón cerrado, por Marcelo Birmajer. Salieron en LNR, la revista de La Nación de Buenos Aires, que explica la serie así: "LNR invitó a diversos escritores y escritoras argentinos a elegir un relato de su propia obra y justificar el porqué de esa elección. Aquí se inicia esta serie de cuentos, elegidos por sus propios autores, que estarán presentes en estas páginas durante el verano".
09 enero 2008
Chateando solo
La selección de este mes del Club de Lectura de la Biblioteca de Carboneras es Neuman, Andrés. La vida en las ventanas. Madrid: Editorial Espasa Calpe, 2002. Es una novela epistolar que para mí era claustrofóbica -- aunque el chico que escribe al vacío (porque su supuesta interlocutora nunca contesta y talvez ni existe) hace referencia a los apasionados "poètes maudits" como Lautréamont, Corbière y Rimbaud, no los emula ni en imaginería ni en aventuras réales, sino pasivamente observa actuar a sus pocos conocidos y acepta cualquier destino que no requiera un esfuerzo suyo. Esto sí suena auténtico: sus ansiedades sexuales de jóven tímido. Aquí va mi resumen: La vida en las ventanas
(A propósito, me constan que la presentación de nuestras Personas Libro en Carboneras, en la Casa de la Música el 17 de diciembre, fue un enorme éxito: mucho público, muchas "personas libro" presentando textos, y una gran fiesta después. Desafortunadamente, su servidor no pudo participar -- me veía obligado a acompañar a Fidedigna a Madrid, donde se proponía cubrir actos culturales para los diarios Otro País e Inmundo.)
(A propósito, me constan que la presentación de nuestras Personas Libro en Carboneras, en la Casa de la Música el 17 de diciembre, fue un enorme éxito: mucho público, muchas "personas libro" presentando textos, y una gran fiesta después. Desafortunadamente, su servidor no pudo participar -- me veía obligado a acompañar a Fidedigna a Madrid, donde se proponía cubrir actos culturales para los diarios Otro País e Inmundo.)
06 enero 2008
Un puzzle de círculos
Vargas, Fred. El hombre de los círculos azules. 1996. Trans. Helena del Amo. Madrid: Punto de Lectura, 2007.
Jean-Baptiste Adamsberg, el nuevo comisario en un distrito parisino, enfrenta un doble misterio: ¿Quién está trazando círculos en tiza azul alrededor de objetos desechados en las calles de Paris? Y ¿quién últimamente ha dejado unos cadáveres degollados en esos círculos? Pero Adamsberg tiene un extraño método que deja a su inspector Danglard y otros polis perplejos: no seguir las pistas que a ellos les parecen más lógicas, sino dejar que su inconsciente y su intuición trabajen para sugerir hipótesis sorprendentes pero certeras.
Las novelas policíacas de Fred Vargas son muy populares en Francia y otros países, pero ésta nos dejó insatisfechos. Hay varios personajes excéntricos (un ciego guapo y resentido, una oceanógrafa con la manía de seguir a extraños en la calle, el mismo Adamsberg desaliñado y con su ensueño perpetuo) pero ninguno especialmente complejo -- hay una sugerencia de dilema moral sólo en el caso del patético inspector Danglard, pero su función en la novela se limita a observar como trabaja, o parece no trabajar, Adamsberg. Y casi no hay diferencias notables en sus maneras de hablar. Tampoco hay detalles visuales o sensuales para diferenciar una calle u otro lugar de cualquier otro de su categoria. Fue divertido leerlo, pero más por sus méritos como puzzle que por sus personajes.
"Fred Vargas" es seudónimo de la escritora y arqueóloga francesa Frédérique Audouin-Rouzeau.
Jean-Baptiste Adamsberg, el nuevo comisario en un distrito parisino, enfrenta un doble misterio: ¿Quién está trazando círculos en tiza azul alrededor de objetos desechados en las calles de Paris? Y ¿quién últimamente ha dejado unos cadáveres degollados en esos círculos? Pero Adamsberg tiene un extraño método que deja a su inspector Danglard y otros polis perplejos: no seguir las pistas que a ellos les parecen más lógicas, sino dejar que su inconsciente y su intuición trabajen para sugerir hipótesis sorprendentes pero certeras.
Las novelas policíacas de Fred Vargas son muy populares en Francia y otros países, pero ésta nos dejó insatisfechos. Hay varios personajes excéntricos (un ciego guapo y resentido, una oceanógrafa con la manía de seguir a extraños en la calle, el mismo Adamsberg desaliñado y con su ensueño perpetuo) pero ninguno especialmente complejo -- hay una sugerencia de dilema moral sólo en el caso del patético inspector Danglard, pero su función en la novela se limita a observar como trabaja, o parece no trabajar, Adamsberg. Y casi no hay diferencias notables en sus maneras de hablar. Tampoco hay detalles visuales o sensuales para diferenciar una calle u otro lugar de cualquier otro de su categoria. Fue divertido leerlo, pero más por sus méritos como puzzle que por sus personajes.
"Fred Vargas" es seudónimo de la escritora y arqueóloga francesa Frédérique Audouin-Rouzeau.
14 diciembre 2007
Desayuno con… La Condesa de Mesa Roldán
OTRO PAÍS
JUEVES 13 DE DICIEMBRE DE 2007
__________________________________________
DESAYUNO CON… LA CONDESA DE MESA ROLDÁN
“Soy sirena que bucea en el mar de la literatura”
FIDEDIGNA FUENTES
Amalia López de Sanz, la celebérrima condesa de Mesa Roldán, llega puntualmente para la cita en vaqueros y camisa, con un colorido jersey contra el ligero frío de diciembre en Carboneras. ¿Y esa informalidad? Le preguntamos, medio sorprendida de verla fuera de los vestidos elegantísimos como acostumbramos a verla en las páginas sociales. “Es que no quiero que se sientan incómodos los vecinos. Aquí soy una más del pueblo. La verdad – le susurra al oído de la reportera -- aquí nadie sabe de nuestra nobleza. Les hemos hecho creer que nuestro castillo es un sencillo faro y que no es nuestro sino del Estado.” Pero ahora se van a enterar, le decimos, por este reportaje. “Aj, eso me tiene sin cuidado. Aquí nadie lee vuestro periodicucho – a propósito, ¿cómo me dijiste que se llama? Pero me parecía divertido prestarme a esta entrevista, para enviarla a algunas amigas íntimas como la Duquesa de Alba y Letizia, porque compartimos todos nuestros chistes”.
Donde Caparrós. Carboneras ➢ Café cortado, media tostada con tomate y zumo de naranja para la condesa, tostada de tomate y jamón ibérico, café doble y chupito de orujo blanco para la reportera. ------------------------------------------------ ➢ Total: 16,70 euros¿Pero no es verdad que los vecinos de este pueblo tienen fama de grandes lectores? ¿Y que usted ha hecho mucho por promover la lectura en Carboneras? “Sí, efectivamente. Leen, y mucho. Pero lo que te digo es que no creo que nadie fuera de nosotros, el conde y yo, leeremos esta entrevista, porque aquí la gente tiene cosas mucho más interesantes para leer. Novelas. Poesía. Cuentos infantiles. Libros para adelgazar. Tanto es el hambre por la lectura que se nos iban acabando los libros interesantes y apetecibles, habíamos consumido casi todos, y hemos tenido que ponernos a crear otros nuevos”. Nos habían dicho que la condesa misma había puesto el título al más reciente de esos libros, “Con el mar de fondo”. Se sonríe, agrega otro paquete de azúcar a su café y mira a la distancia, sobre el mar azul. En el horizonte se ven varios “barquicos” – como dicen aquí – faenando por melvas, o tiburones, o yo qué sé. Al rato, dice meditativamente, “A mirar a la distancia, al inmenso cielo y el mar, una se da cuenta de que efectivamente hay mucho mar de fondo en todas nuestras cosas. Y hay que buscar en el fondo, a bucear, no para encontrar tesoros como en un relato de piratas, sino para descubrir las verdades”. Suena a Julio Verne, eso de buscar verdades a 20.000 leguas bajo el mar. ¿Y si se topa con algún monstruo como el calamar gigante? “Ah, bueno, eso siempre puede ocurrir. Pero yo soy sirena en ese mar de literatura y me escabullo”, nos dice con esa despampanante sonrisa. Foto: CÍCLOPE MIRÓN
10 diciembre 2007
Entre el desierto y el odio
Última selección del club de lectura de Carboneras:
Reverte, Javier. El médico de Ifni. Barcelona: Areté, 2005.
Una joven madrileña busca en Marruecos y Argelia la historia del padre que la abandonó antes de ella nacer, y descubre la enorme confusión de identidad y angustia de ese hombre, un ex-oficial y médico español que había desertado del ejército en Ifni (Marruecos) en 1975 para luchar por Polisario y ahora ha muerto misteriosamente en el desierto. Clara, la hija, llena de rabia por el abandono paternal, hiere cruelmente a sus amantes, pretendientes y parientes hasta orquestar una violencia terrible que destruye a inocentes y a ella misma. El libro ofrece retratos bien delineados de personalidades madrileñas y algunas hermosas descripciones del desierto, pero es principalmente una denuncia poco coherente del colonialismo y post-colonialismo de España en el Sahara. El único personaje que parece tener una idea clara de la política internacional es el que llega a ser el blanco principal de la ira de Clara, el ex-oficial de inteligencia española Alberto Balaguer.
Reverte, Javier. El médico de Ifni. Barcelona: Areté, 2005.
Una joven madrileña busca en Marruecos y Argelia la historia del padre que la abandonó antes de ella nacer, y descubre la enorme confusión de identidad y angustia de ese hombre, un ex-oficial y médico español que había desertado del ejército en Ifni (Marruecos) en 1975 para luchar por Polisario y ahora ha muerto misteriosamente en el desierto. Clara, la hija, llena de rabia por el abandono paternal, hiere cruelmente a sus amantes, pretendientes y parientes hasta orquestar una violencia terrible que destruye a inocentes y a ella misma. El libro ofrece retratos bien delineados de personalidades madrileñas y algunas hermosas descripciones del desierto, pero es principalmente una denuncia poco coherente del colonialismo y post-colonialismo de España en el Sahara. El único personaje que parece tener una idea clara de la política internacional es el que llega a ser el blanco principal de la ira de Clara, el ex-oficial de inteligencia española Alberto Balaguer.
04 diciembre 2007
Venezuela: Protégete de los vacilantes
El voto el domingo en Venezuela, donde mis compatriotas supieron distinguir entre su apoyo a la figura del Presidente Hugo Chávez y la reforma constitucional por él propuesta, me hizo recordar las primeras líneas de este poema de Heberto Padilla, de su libro (1968) Fuera del juego.
PARA ESCRIBIR EN EL ÁLBUM DE UN TIRANO
Protégete de los vacilantes,
porque un día sabrán lo que no quieren.
Protégete de los balbucientes,
de Juan-el gago, Pedro-el mudo,
porque descubrirán un día su voz fuerte.
Protégete de los tímidos y los apabullados,
porque un día dejarán de ponerse de pie cuando entres.
23 noviembre 2007
Relatos
En nuestro club de lectura, recién leímos este selección de los relatos de terror de Edgar Allan Poe, El gato negro. Trad. Doris Rolfe. [3a ed. Madrid: Anaya, 1987. Incluye: El gato negro / Manuscrito hallado en una botella / Un descenso al Maelström / El entierro prematuro / Los hechos en el caso del señor Valdemar / El corazón delator / El tonel de amontillado / Hop-Frog / El pozo y el péndulo / Berenice / Ligeia / La caída de la Casa de Usher / Apéndice, Constantino Bértolo Cadenas. Es un terror antiguo, pre-Freud, pre-Shoah, pre-Chernobyl, pre-Guantánamo y todos los otros motivos modernos de terror, y todavía funciona. Especialmente interesante es la "Introducción a la novela de intriga", por los recopiladores Juan y Constantino Bértolo Cadenas, que sitúa Poe en una larga tradición de autores de todas partes del mundo.
Otra colección de relatos, no de terror sino de comedia de lo absurdo, por el recién desaparecido Roberto Fontanarrosa (ve nuestro blog sobre Las malas palabras):
El Rey de la milonga y otros cuentos. Narrativa Argentina. 5a ed. Buenos Aires: Ediciones de la Flor, 2007.
El cuento del título, "El Rey de la milonga" y "Una interesante observación sobre las narigonas" son los más cómicos de los chistes alargados en esta colección. Quizás me impresionaron porque son los más sociológicos, para decirlo así. El "Rey de la milonga" nos revela todo un estilo de vida y de ilusiones en la vida nocturna de Buenos Aires; la "observación sobre las narigonas" es un análisis de una dinámica de conversación muy típica entre hombres en un bar, donde todos se cuidan de mantener el equilibrio, esquivando cualquier tema de gravedad que pudiera sacudir ese equilibrio. Los demás cuentos son más simples y previsibles, pero casi siempre genialmente contados.
(Para más notas literarias, pincha Pequeña biblioteca comentada.)
Otra colección de relatos, no de terror sino de comedia de lo absurdo, por el recién desaparecido Roberto Fontanarrosa (ve nuestro blog sobre Las malas palabras):
El Rey de la milonga y otros cuentos. Narrativa Argentina. 5a ed. Buenos Aires: Ediciones de la Flor, 2007.
El cuento del título, "El Rey de la milonga" y "Una interesante observación sobre las narigonas" son los más cómicos de los chistes alargados en esta colección. Quizás me impresionaron porque son los más sociológicos, para decirlo así. El "Rey de la milonga" nos revela todo un estilo de vida y de ilusiones en la vida nocturna de Buenos Aires; la "observación sobre las narigonas" es un análisis de una dinámica de conversación muy típica entre hombres en un bar, donde todos se cuidan de mantener el equilibrio, esquivando cualquier tema de gravedad que pudiera sacudir ese equilibrio. Los demás cuentos son más simples y previsibles, pero casi siempre genialmente contados.
(Para más notas literarias, pincha Pequeña biblioteca comentada.)
27 octubre 2007
Leyendo y escribiendo en Carboneras
En nuestro club de lectura de la biblioteca de Carboneras, acabamos de leer esta comiquísima sátira, Pantaleón y las visitadoras, de Mario Vargas Llosa.
Pero el evento literario más importante en nuestro pueblo ha sido la aparición de este simpatiquísimo libro, Con el mar de fondo, 26 relatos e ilustraciones por vecinos y visitantes de Carboneras. Modestia aparte, las obritas, dibujos y fotografías son muy lindas, y la portada, por el conocido fotógrafo almeriense Carlos Pérez Siquier, es una preciosura. No pierdas el relato de su servidor, "Carta de Fuentehundida" por Baltasar Lotroyo.
Y otro evento más: El miércoles pasado, 25 adultos e igual número de niños carboneros que participamos como "Personas Libro" presentamos nuestros textos aprendidos en la nueva biblioteca de Torre Pacheco, en Murcia.
Pero el evento literario más importante en nuestro pueblo ha sido la aparición de este simpatiquísimo libro, Con el mar de fondo, 26 relatos e ilustraciones por vecinos y visitantes de Carboneras. Modestia aparte, las obritas, dibujos y fotografías son muy lindas, y la portada, por el conocido fotógrafo almeriense Carlos Pérez Siquier, es una preciosura. No pierdas el relato de su servidor, "Carta de Fuentehundida" por Baltasar Lotroyo.
Y otro evento más: El miércoles pasado, 25 adultos e igual número de niños carboneros que participamos como "Personas Libro" presentamos nuestros textos aprendidos en la nueva biblioteca de Torre Pacheco, en Murcia.
Don Juan a través de las épocas
Todavía no hemos tenido la oportunidad de leer este nuevo libro de nuestra amiga Lourdes Ortiz, Don Juan, el deseo y las mujeres, pero conocíamos el argumento por conversaciones con ella. Conociéndola como una persona de amplios conocimientos, inteligencia y sentido de humor, pensamos que tiene que ser interesantísimo. He aquí un resumen que te dará una idea de todo lo que abarca.
04 octubre 2007
Muere Rogelio Salmona
Un gran arquitecto y una gran persona. Tuvimos la oportunidad de conversar con Rogelio Salmona en su casa en Bogotá, hace pocas semanas. Estaba muy débil y dolorido por su enfermedad, pero de muy buen ánimo y preocupado por la comodidad y las noticias de sus invitados. Tenía bastante más que los 78 años que le gustaba atribuirse -- un diario mexicano le atribuye 84 -- pero, según nos constan otros amigos, hasta que cayó enfermo, proyectaba la vitalidad de un hombre mucho más joven.
Nuestro pésame a su joven viuda, la arquitecta paisajista María Elvira Madriñán.
Arquitecto Rogelio Salmona fallece a los 78 años
03 octubre 2007
Arquitectura y el "sello distintivo"
Me gustó esta entrevista en La Nación (Argentina), a un profesional que sabe sostener "que la arquitectura es más importante que el arquitecto".
Maestros
El tucumano de 81años, radicado en Estados Unidos desde 1952, ha construido importantes edificios en los confines del planeta, y defiende tanto las ciudades peatonales como los rascacielos
02 octubre 2007
¿Alatriste en Irak?
Acabo de leer en muy poco tiempo este encanto de aventura, la primera de una serie de novelas sobre el espadachín escrupuloso del s. XVII, Diego Alatriste y Tenorio. Para mi brevísimo resumen en la "Pequeña biblioteca comentada", pulsa El Capitán Alatriste.
Como comento ahí, la novela ofrece distintos tipos de placeres, para adolescentes y adultos. Lo que me llamó especialmente la atención es el retrato de un determinado tipo de hombre, un peculiar estilo de hombría, que -- no lo puedo asegurar, pero sospecho -- sería ajeno a los verdaderos espadachines de la época, pero puede ser admirable en la nuestra. Es un hombre de una enorme capacidad de violencia, pero con estrictísimo código de conducta personal -- no le gusta matar a ancianos y niños, por ejemplo, ni a nadie por la espalda --, pero sin embargo tan leal a su palabra empeñada y su profesión asesina que no delata a la gente que lo contrata para semejantes crímenes. Tiene un pasado turbulento y hasta heróico de que no le gusta hablar pero que no puede olvidar. El capitán Alatriste es el detective Sam Spade, o el pistolero del Wild West tan frecuentemente representado por John Wayne, un tipo de héroe que emergió en la imaginación de novelistas y cineastas del s. XX. Como yo también nací en ese cada vez más distante siglo, es un tipo de hombría con que me puedo identificar.
Mi duda no es tanto si tal personaje realmente existiera en el s. XVII (le concedo al novelista toda la libertad para imaginarlo), sino si puede realmente existir en nuestro s. XXI. O sea, si sería posible que una persona con tanta capacidad de violencia, bajo órdenes de gente poderosa y posiblemente con siniestras intenciones, hoy en día pudiese retener y ejercer semejantes escrúpulos. Concretamente, si un "marine" de EE. UU. o el Reino Unido, o uno de los mercenarios de Blackwater en Irak, o algún soldado colombiano, intervendría para salvarle la vida a un inocente cuando sus jefes y compañeros exigen matarlo. Claro, sería siempre un acto muy excepcional. Quizás una fantasía como este Alatriste puede hacer semejante rebeldía por lo menos imaginable a alguno de esos chicos con rifles, morteros, granadas u otras armas en las manos.
El Capitán Alatriste (en la web oficial de Pérez-Reverte)
Como comento ahí, la novela ofrece distintos tipos de placeres, para adolescentes y adultos. Lo que me llamó especialmente la atención es el retrato de un determinado tipo de hombre, un peculiar estilo de hombría, que -- no lo puedo asegurar, pero sospecho -- sería ajeno a los verdaderos espadachines de la época, pero puede ser admirable en la nuestra. Es un hombre de una enorme capacidad de violencia, pero con estrictísimo código de conducta personal -- no le gusta matar a ancianos y niños, por ejemplo, ni a nadie por la espalda --, pero sin embargo tan leal a su palabra empeñada y su profesión asesina que no delata a la gente que lo contrata para semejantes crímenes. Tiene un pasado turbulento y hasta heróico de que no le gusta hablar pero que no puede olvidar. El capitán Alatriste es el detective Sam Spade, o el pistolero del Wild West tan frecuentemente representado por John Wayne, un tipo de héroe que emergió en la imaginación de novelistas y cineastas del s. XX. Como yo también nací en ese cada vez más distante siglo, es un tipo de hombría con que me puedo identificar.
Mi duda no es tanto si tal personaje realmente existiera en el s. XVII (le concedo al novelista toda la libertad para imaginarlo), sino si puede realmente existir en nuestro s. XXI. O sea, si sería posible que una persona con tanta capacidad de violencia, bajo órdenes de gente poderosa y posiblemente con siniestras intenciones, hoy en día pudiese retener y ejercer semejantes escrúpulos. Concretamente, si un "marine" de EE. UU. o el Reino Unido, o uno de los mercenarios de Blackwater en Irak, o algún soldado colombiano, intervendría para salvarle la vida a un inocente cuando sus jefes y compañeros exigen matarlo. Claro, sería siempre un acto muy excepcional. Quizás una fantasía como este Alatriste puede hacer semejante rebeldía por lo menos imaginable a alguno de esos chicos con rifles, morteros, granadas u otras armas en las manos.
El Capitán Alatriste (en la web oficial de Pérez-Reverte)
19 septiembre 2007
El ocaso de un filibustero
Por décadas un hombre de físico imponente, talento asombroso para impresionar a cuánto periodista apareciera, y verborragia imparable ha lucido como un semidiós, un héroe /monstruo de tamaño mitológico. Fidel Castro fue el más formidable de los filibusteros cuyas naves surcaban la historia de la segunda mitad del siglo XX, y como los filibusteros de siglos anteriores, simultáneamente libertador de los suyos y pirata contra los otros.
Ahora finalmente, tras casi medio siglo de mando, parece que ha soltado el timón y se contenta con soplar las velas con sus frecuentes "reflexiones". Y a veces es un soplo incierto y errabundo. Hace un par de días, escribió una "reflexión" en Granma sobre, entre otras cosas, el ataque a la torres gemelas en Nueva York y el Pentágono el 11.9.2001, y su intervención para salvarle la vida a Ronald Reagan. Y ahora otra "reflexión", que divaga desde las teoría de la relatividad de Einstein hasta las conspiraciones y "muertes misteriosas" en la guerra fría.
Como todos nosotros, Fidel ha hecho cosas buenas y malas, salvo que las suyas han sido de una escala mucho más grande, algunas de un impacto global. Su hazaña más gloriosa ha sido establecer y defender la independencia de su país frente a las agresiones enormes de los EE.UU., dejando un ejemplo de dignidad y posibilidad y en muchos casos dando ayuda material y hasta militar (Angola, por ejemplo) a otra gente asediada. Otra hazaña muy positiva (en mi opinión) fue el crear un modelo de sociedad que, durante décadas, ensanchaba por mucho las oportunidades de los que habían sido los más oprimidos.
Y ha hecho otras cosas nada buenas, entre ellas, aferrarse del timón por tanto tiempo, congelando el rumbo y el modelo social en un océano totalmente cambiado, de nuevas corrientes. Y ha suprimido, a veces con extrema severidad, a los que pujaban por cambiar el rumbo. Su presencia y enorme autoridad han servido para bloquear la evolución política y los necesarios ajustes del curso económico.
Como su hermano Raúl parece reconocer, o el socialismo cubano se renovará o la historia lo disolverá.
Ahora finalmente, tras casi medio siglo de mando, parece que ha soltado el timón y se contenta con soplar las velas con sus frecuentes "reflexiones". Y a veces es un soplo incierto y errabundo. Hace un par de días, escribió una "reflexión" en Granma sobre, entre otras cosas, el ataque a la torres gemelas en Nueva York y el Pentágono el 11.9.2001, y su intervención para salvarle la vida a Ronald Reagan. Y ahora otra "reflexión", que divaga desde las teoría de la relatividad de Einstein hasta las conspiraciones y "muertes misteriosas" en la guerra fría.
Como todos nosotros, Fidel ha hecho cosas buenas y malas, salvo que las suyas han sido de una escala mucho más grande, algunas de un impacto global. Su hazaña más gloriosa ha sido establecer y defender la independencia de su país frente a las agresiones enormes de los EE.UU., dejando un ejemplo de dignidad y posibilidad y en muchos casos dando ayuda material y hasta militar (Angola, por ejemplo) a otra gente asediada. Otra hazaña muy positiva (en mi opinión) fue el crear un modelo de sociedad que, durante décadas, ensanchaba por mucho las oportunidades de los que habían sido los más oprimidos.
Y ha hecho otras cosas nada buenas, entre ellas, aferrarse del timón por tanto tiempo, congelando el rumbo y el modelo social en un océano totalmente cambiado, de nuevas corrientes. Y ha suprimido, a veces con extrema severidad, a los que pujaban por cambiar el rumbo. Su presencia y enorme autoridad han servido para bloquear la evolución política y los necesarios ajustes del curso económico.
Como su hermano Raúl parece reconocer, o el socialismo cubano se renovará o la historia lo disolverá.
08 septiembre 2007
Arlequín de palabras
El otro día en La Casa del Libro en Madrid, abrí por casualidad la selección de escritos de Benjamín Jarnés, Elogio de la impureza. Invenciones e intervenciones (Colección Obra Fundamental. Ed. Domingo Ródenas de Moya. Madrid: Fundación Santander Central Hispano, 2007) para quedarme encantado desde la primera frase de "El zoco" (de La Gaceta Literaria, 1929): "Si una mañana, calle arriba de Santa Isabel, sube el viajero desde la estación de Atocha a la plazuela de Antón Martín, tropezará con un zoco". Y era que esa mañana había hecho precisamente esa ruta, y Jarnés me hizo visualizar, oír y oler un zoco de antaño, cuya contraparte todavía se encuentra en muchas calles en España.
El libro incluye ficciones, notas y ensayos publicados o escritos entre 1925 ("Paula y Paulita") y 1937 ("Discurso a un combatiente", antes inédito) por el escritor de vanguardia más admirado en España ca. 1929, y después repudiado u olvidado por su falta de compromiso con uno u otro bando de la guerra civil; Jarnés creía en la república, pero rechazaba todo dogma, según la interesantísima introducción de Domingo Ródenas de Moya. Su tema es otro, las descripciones de lugares y de estados de ánimo de la pequeña burguesía. Esas descripciones son deliciosas y convincentes, entregadas con un gran sentido de humor envuelto en gran erudición con metáforas sorprendentes pero exactas.
Y ahora acabo de leer la "novela" que lo destacó como el prosista de vanguardia más interesante y brillante en la Madrid de 1929, El profesor inútil -- en realidad, tres relatos independientes cuyo narrador puede o no ser la misma persona, un profesor que imparte poco o nada a sus alumnos mientras se obsesiona con visiones eróticas que no se atreve a realizar. Los supuestos alumnos incluyen a un gran holgazán que arrastra a su profe a la borrachera y al lenocinio; una muchacha más enamorada de la novela rosa que de la geometría, y otra que pasa el tiempo de examen escribiendo lo que el narrador supone es una carta de amor -- pero como el profesor no se atribuye ninguna autoridad, nunca sabemos si su supuesto es acertado. Hay momentos comiquísimos y pasajes deliciosos y sugirientes. Por ejemplo, en el primer relato, cuando el profesor-narrador examina los objetos en el gabinete de un anticuario anciano y antiguo profesor suyo:
Y unas páginas más tarde, cuando espera en el gabinete muy ordenadito de su alumno holgazán:
Para una nota biográfica, vea Benjamín Jarnés por Pedro Ignacio López García
El libro incluye ficciones, notas y ensayos publicados o escritos entre 1925 ("Paula y Paulita") y 1937 ("Discurso a un combatiente", antes inédito) por el escritor de vanguardia más admirado en España ca. 1929, y después repudiado u olvidado por su falta de compromiso con uno u otro bando de la guerra civil; Jarnés creía en la república, pero rechazaba todo dogma, según la interesantísima introducción de Domingo Ródenas de Moya. Su tema es otro, las descripciones de lugares y de estados de ánimo de la pequeña burguesía. Esas descripciones son deliciosas y convincentes, entregadas con un gran sentido de humor envuelto en gran erudición con metáforas sorprendentes pero exactas.
Y ahora acabo de leer la "novela" que lo destacó como el prosista de vanguardia más interesante y brillante en la Madrid de 1929, El profesor inútil -- en realidad, tres relatos independientes cuyo narrador puede o no ser la misma persona, un profesor que imparte poco o nada a sus alumnos mientras se obsesiona con visiones eróticas que no se atreve a realizar. Los supuestos alumnos incluyen a un gran holgazán que arrastra a su profe a la borrachera y al lenocinio; una muchacha más enamorada de la novela rosa que de la geometría, y otra que pasa el tiempo de examen escribiendo lo que el narrador supone es una carta de amor -- pero como el profesor no se atribuye ninguna autoridad, nunca sabemos si su supuesto es acertado. Hay momentos comiquísimos y pasajes deliciosos y sugirientes. Por ejemplo, en el primer relato, cuando el profesor-narrador examina los objetos en el gabinete de un anticuario anciano y antiguo profesor suyo:
Una araña se mece en su red de hilillos grises, colgada por un extremo del cuernecito de un fauno y por el otro de la tibia de marfil de un crucifijo. La arañita enlaza así lo más distante, lo que no pudo enlazar todo el Renacimiento. …
Y unas páginas más tarde, cuando espera en el gabinete muy ordenadito de su alumno holgazán:
Pero hay a mi alcance unas docenas de volúmenes, camaradas uniformados: el encuadernador -- como el cuartel -- viste con igual traje al sabio y al cretino. Cada día, mientras espero vanamente a Valentín, liberto uno de estos libros de su disciplinada fila. Ayer fue un poeta, hoy será un filósofo, mañana tal vez otro poeta. Renuncio ya al novelista y al dramaturgo. Se ve que uno y otro pocas veces se lanzan a perseguir lo desconocido, aunque presuman de haber montado un taller de aventuras. Sólo el filósofo y el poeta son puros aventureros. Aquéllos crean un conflicto por el goce de resolverlo, éstos por el placer de contemplarlo. … Desde su alta azotea ven el mundo dramático como un paisaje surcado por nervios invisibles al cazador de sucesos, una viva selva sutilmente enmarañada, donde se fragua la más rica aventura: la del aventurero que sale a caza de si mismo.Puse arriba "Arlequín de palabras" porque pensaba que mi primera idea, "Cubista de prosa", sería aún menos comprensible. Lo que quiero sugerir es un parecido entre el gran Arlequín de la pintura, Picasso, y Jarnés, compañeros de época y de su vanguardia artística. Me refiero a su manera de ver una misma realidad de diversos ángulos simultáneamente, para recomponer sus aristas, facetas y reflejos en un conjunto que nos hace reír por lo insólito y dudar de nuestra manera convencional de mirar.
Para una nota biográfica, vea Benjamín Jarnés por Pedro Ignacio López García
06 septiembre 2007
De vuelta en casa (Carboneras, España)
Completamos anoche el periplo: Madrid, Buenos Aires, Caracas, Bogotá, Buenos Aires de nuevo y de nuevo Madrid, y ahora en casa en un pueblito que no se parece a ninguna de esas grandes ciudades. Más reflexiones en los próximos días.
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22 agosto 2007
Otra visión de Caracas
No todo fue superbloques y "barrios" en nuestra visita a Caracas. También tuvimos el placer de conocer al arquitecto Carlos Gómez de Llerena, que nos llevó en un "tour" de una de sus obras, el Centro Comercial San Ignacio en los Chaguarámos, seguramente el CC (centro comercial) más elegante y acogedor de la ciudad. Las fotos en la web apenas dan una idea de la estructura, y no dicen nada sobre lo que para mí fue lo más genial: la integración de esta obra en el tejido urbano y el entorno natural de Caracas. A diferencia de los otros grandes CC, casi todos sellados en una caja de hormigón para separarlos completamente de la ciudad -- y hacer necesario un costosísimo sistema de aire acondicionado -- el San Ignacio está completamente abierto, y desde su calle interna (para entrar al aparcamiento, como la continuación de la calle pública) y las galerías de las plantas superiores, siempre se puede apreciar la bella cordillera entre el valle de Caracas y la costa. Y no hace falta aire acondicionado. El lugar es popularísimo, especialmente con la juventud que frecuenta sus discotecas, tiendas y restaurantes, o simplemente se reunen en sus espacios abiertos como en cualquier parque.
Carlos Gómez también nos llevó a conocer una urbanización que es lo más opuesto al "barrio"-tugurio, el Country Club en la falda de la cordillera. La diseñó Olmstead (hijo del Olmstead que hizo Central Park de Manhattan) en 1907, en lo que hasta entonces era una plantación de café. Olmstead tomó cuidado de conservar los árboles y otros hitos topográficos, integrando la urbanización en su entorno natural -- lo mismo que hace Gómez de Llerena en su arquitectura de hoy. No hace mucho, algunos de los dueños buscaban ampliar las calles y hacer otros cambios para (pensaban) aumentar el valor de sus propiedades, pero no pudieron porque es patrimonio nacional y los planos originales fueron documentados por Hannia, la mujer de Carlos Gómez. Y luego, esa misma condición de patrimonio nacional junto con un análisis del valor medio ambiental frustraron la propuesta del alcalde mayor de expropiar las parecelas para construir viviendas públicas ("sobre estos terrenos pasa una cuenca perteneciente al sistema fluvial que baja del Ávila" que no resistiría la densidad habitacional propuesta argumentaron, exitosamente, los defensores de la zona). Así que al final fueron los límites impuestos por Olmstead (y la documentación de ellos) que les salvaron el campo de golf y las lujosas casas a los miembros y propietarios. Vea Suspendido decreto de expropiación del Caracas Country Club, marzo 2007.
Carlos Gómez también nos llevó a conocer una urbanización que es lo más opuesto al "barrio"-tugurio, el Country Club en la falda de la cordillera. La diseñó Olmstead (hijo del Olmstead que hizo Central Park de Manhattan) en 1907, en lo que hasta entonces era una plantación de café. Olmstead tomó cuidado de conservar los árboles y otros hitos topográficos, integrando la urbanización en su entorno natural -- lo mismo que hace Gómez de Llerena en su arquitectura de hoy. No hace mucho, algunos de los dueños buscaban ampliar las calles y hacer otros cambios para (pensaban) aumentar el valor de sus propiedades, pero no pudieron porque es patrimonio nacional y los planos originales fueron documentados por Hannia, la mujer de Carlos Gómez. Y luego, esa misma condición de patrimonio nacional junto con un análisis del valor medio ambiental frustraron la propuesta del alcalde mayor de expropiar las parecelas para construir viviendas públicas ("sobre estos terrenos pasa una cuenca perteneciente al sistema fluvial que baja del Ávila" que no resistiría la densidad habitacional propuesta argumentaron, exitosamente, los defensores de la zona). Así que al final fueron los límites impuestos por Olmstead (y la documentación de ellos) que les salvaron el campo de golf y las lujosas casas a los miembros y propietarios. Vea Suspendido decreto de expropiación del Caracas Country Club, marzo 2007.
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Datos personales
- Geoffrey Fox
- Geoffrey Fox's short story collection Welcome to My Contri (1988, enlarged e-book 2010) was described by The New York Times Book Review as a "short and impressive work" in which "Mr. Fox [...] has created a memorable set of players who, while not natural antagonists (they often share the same dreams and goals), are still somehow bent on confrontation. Watching their sometimes vicious, often darkly humorous interactions leaves us thoroughly wrung out and aware that we are in the presence of a formidable new writer". Novels: A Gift for the Sultan (2010), Rabble! (2022) His articles, op-eds and book reviews have appeared in The Nation, The New York Times, the Village Voice and other publications. Since 2008, Fox has been living with his partner, architect Susana Torre, on the edge of the Mediterranean in the village of Carboneras in Andalusia, Spain, where his short stories (in Spanish) under the pen name "Baltasar Lotroyo" ("el otro yo" = alter ego in Spanish) have appeared in anthologies and online publications.