06 enero 2008

Un puzzle de círculos

Vargas, Fred. El hombre de los círculos azules. 1996. Trans. Helena del Amo. Madrid: Punto de Lectura, 2007.

Jean-Baptiste Adamsberg, el nuevo comisario en un distrito parisino, enfrenta un doble misterio: ¿Quién está trazando círculos en tiza azul alrededor de objetos desechados en las calles de Paris? Y ¿quién últimamente ha dejado unos cadáveres degollados en esos círculos? Pero Adamsberg tiene un extraño método que deja a su inspector Danglard y otros polis perplejos: no seguir las pistas que a ellos les parecen más lógicas, sino dejar que su inconsciente y su intuición trabajen para sugerir hipótesis sorprendentes pero certeras.

Las novelas policíacas de Fred Vargas son muy populares en Francia y otros países, pero ésta nos dejó insatisfechos. Hay varios personajes excéntricos (un ciego guapo y resentido, una oceanógrafa con la manía de seguir a extraños en la calle, el mismo Adamsberg desaliñado y con su ensueño perpetuo) pero ninguno especialmente complejo -- hay una sugerencia de dilema moral sólo en el caso del patético inspector Danglard, pero su función en la novela se limita a observar como trabaja, o parece no trabajar, Adamsberg. Y casi no hay diferencias notables en sus maneras de hablar. Tampoco hay detalles visuales o sensuales para diferenciar una calle u otro lugar de cualquier otro de su categoria. Fue divertido leerlo, pero más por sus méritos como puzzle que por sus personajes.

"Fred Vargas" es seudónimo de la escritora y arqueóloga francesa Frédérique Audouin-Rouzeau.

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