18 febrero 2009

Las serpientes narrativas

Si no he tenido mucho que decir aquí ultimamente, es porque, como le dije recién a un amigo, estoy luchando como Laocoonte para resolver la conclusión de una novela. La imagen del troyano me vino a la cabeza porque la novela cuenta tantas historias que me dejan enmarañado como él con sus serpientes. Es un libro de más de 400 folios con buen comienzo (creo) pero que rehusa llegar a su final. Una novela realista y mágica, realista en la manera de contar, mágica en la manera de los personajes de entender sus respectivas situaciones. Una novela muy documentada, con personajes históricos y otros construidos. A veces quiero abandonarla, pera ella misma no me deja -- hemos convivido por demasiados años ya, porque la idea original me sedujo en 1997. Para realizarla he tenido que aprender algo de turco y griego y mucho sobre las costumbres de esos pueblos de hace 600 años.

No quiero concluirla de cualquier manera, ni pretender atar cabos por nudos increibles, como hacen muchos novelistas. Cuando busco ejemplos, encuentro pocos. Pocas novelas terminan tan bien como comienzan. Creo que "Cien años de soledad" es una de las pocas grandes excepciones, y quizás "Gravity's Rainbow" (que ahora quiero releer). Quiero una conclusión que sorprenda sin ser increible, y que resfuerce los grandes temas de la obra -- que en este caso, son la civilización urbana versus la nómada, la fe y el pragmatismo, y otros cosas por el estilo. Se trata del penúltimo gran sitio de Constantinopla, y por qué fracasó.

A lo mejor algún lector me puede recomendar otras novelas que terminan tan bien como comienzan. Os agradeceré.

12 febrero 2009

Una denuncia necesaria

Fidedigna recomienda: Discurso de Gervasio Sánchez, en la entrega del Premio Ortega y Gasset de Fotografía convocado por el diario El País. Como periodista, Fidedigna Fuentes tiene que parecer imparcial, pero yo Baltasar Lotroyo os digo que esto es una denuncia necesaria. Pero no cambiará nada si nosotros no presionamos a nuestros gobiernos.

También:
Gervasio Sánchez y el lado humano de la guerra
Vidas Minadas. Diez años después
"Sólo documento las tragedias": Gervasio Sánchez reivindica la "dignidad" de las víctimas de la guerra (05/04/2008)

03 febrero 2009

Le esperanza frente a la crisis

“Globalicemos la esperanza”

El balance del octavo Foro Social Mundial que culminó ayer tiene algunas líneas claras y muchas señales de alerta. La crisis global, oportunidad inesperada para encauzar las luchas populares. La educación y la organización. El trabajo por delante.
Por Sandra Russo, Página 12, 2 de febrero de 2009

01 febrero 2009

Un día cualquiera durante la dictadura

Me acabo de enterar que tengo una lectora más, mi amiga argentina la artista Catalina Chervín. (Para ver ejemplos de sus dibujos exquisitos y turbadores, pincha su Online Portfolio y la web en inglés de Bidington's.) Me emociona tener tan distinguida audiencia, y me veo obligado a colgar algo nuevo. Y para no aburrir, os cuento algo muy lejos de las actualidades de "la crisis", la nieve, los espías dentro del PP, y Rafa Nadal, que son los únicos tópicos de hoy en la España de donde escribe vuestro servidor. Vamos a mirar la vida de otra época, nada mejor pero sí bastante diferente, la España de los años cincuenta, bajo la dictadura estabilizada y rutinaria a poco más de una década después del triunfo de Franco en la guerra civil.

Algunos de los compañeros de nuestro club de lectura de la biblioteca de Carboneras encontraron aburrida e interminable esta famosa novela, y creo entender por qué. No hay un hilo maestro, ningún personaje que se destaca, pero sí un retrato amplio y perspicaz de todo un entorno social. Poca acción pero mucho diálogo, muy bien oído. A mí me parecía maravilloso ese oído, y también me conmovió el drama de lo que no se cuenta pero se intuye. Aquí va mi resumen de:

Sánchez Ferlosio, Rafael. El Jarama. 1956. 6a ed. Barcelona: Destino, 2003.

Un caluroso domingo en la orilla del Jarama es ocasión para conversaciones que revelan las actitudes, creencias y conocimientos de una gran variedad de gente, desde los chicos y chicas madrileñas que se han desplazado a Coslada para divertirse en el sol y el agua, hasta lugareños de diversos oficios, edades y condiciones, y finalmente -- cuando una de las chicas madrileñas se ahoga cerca de las compuertas del río -- "la autoridad" en las personas de guardias civiles, un joven juez y su secretario, et alii. El libro es casi totalmente diálogo, reproduciendo los acentos singulares de todo el elenco, y las actitudes, los prejuicios y los conocimientos (y falta de conocimientos) de cada cuál. Apoya el diálogo descripciones llamativas y originales del contexto físico, desde la desvencijada taberna de Mauricio y Faustina, hasta las vías del tren, las aguas del río, y la carretera de noche iluminada por una luna llena y puntualmente por distantes luces urbanas. No hay ningún protagonista especial, sino muchas narrativas fragmentadas y observaciones de las muy diferentes vidas de campo y ciudad. La reproducción de los diálogos es genial, pero como no hay una historia central, sino que todas las historias tienen más o menos el mismo peso, esas historias no convergen en una que no sea el día mismo. Ocurren incidentes cómicos y otros dramáticos, incluyendo la muerte de la chica, pero la manera de contar les quita todo dramatismo, como decir que estas son cosas que ocurren típicamente en un día caluroso en las afueras de Madrid.

Me hicieron reír pasajes como estos:

[Habla el lugareño don Marcial, sobre los emigrantes regresados]
- Hasta los mismos hablares aquellos tan tirados, he oido yo a emigrantes que no había forma de sacárselos de la lengua y que volviesen a hablar como está mandado. No le digo en el pueblo, la risión.
- Sí, una cosa parecida a las películas de Cantinflas o de Jorge Negrete, ¿no es eso?
- Igualito. Lo mismo que las cintas esas. Como que a lo primero no podías escucharlo sin que de golpe no te entrase de reír. Exacto como el cinema, ¿qué más da? Y eso a pesar que aquellos venían de Venezuela, mientras que estos Cantinflas y Negretes del celuloide son nacidos en Méjico, que está de Venezuela, pues ya sabe usted, lejísimos; pero además no de estos lejísimos que decimos aquí en España, sino lejísimos en distancias de aquellas, que hay que agarrarse lo tremendas que son. Bueno, pues casi no se distingue un habla de la otra. Total, que yo lo que he sacado en consecuencia es que allí es todo un mismo chapurreao.
- Y ¡cuidado que es pegadizo, hay que ver! No hay uno que no acabe hablando como ellos. [p. 301]
Así que mis vecinos españoles creerán que yo, del Barrio Las Minas de Baruta (afueras de Caracas), tengo el mismo chapurreao que Cantinflas!

Pero mejor aún es esta respuesta cuando uno de los lugareños, un pastor, dice que su amo no quiere reconocer lo viejo y enclenques que están sus ovejas:
- Eso es como mi padre, en paz descanse-- decía el alcarreño --, un caso igual. Que en los últimos tiempos no hacía más que decir: yo no estoy bueno, no estoy bueno. Y qué no iba a estar bueno ni qué ocho cuartos. Lo que tenía simplemente es que le iba llegando el turno, por las edades que alcanzaba. Pasaba lo que tenía que pasar. Lo raro hubiera sido lo otro, eso es lo que hubiera dado qué pensar. Oiga, como que a mí me entraban a veces ganas de decirle, no siendo el respeto, claro, y esos reparos que uno tiene, de decirle: "¡Viejo, padre, viejo es lo que usted está, no le ande dando más vueltas, más pasado que Matusalén, a ver cuándo se va a querer dar por aludido, ni enfermo ni nada, que se termina, que ya no da más!» El pobre hombrito. ... Pues lo mismo mi padre y lo mismo este señor, con el cuento las ovejas, que nos ha referido aquí el Amalio. ¡Igual! Equivocan lo viejo con lo malo. [pp. 253-4]
Y finalmente, el amargado Lucio, ex panadero, que al final de un día largo de horas sentado en la misma silla, sale con,
¡Pues ahí está el asunto! Lo que yo digo es que me lo den, ¡que me devuelvan lo bailado! [p. 271]
La novela es un retrato social tan completo, de tantas diversas clases sociales en un momento determinado, que se lo voy a recomendar a mi compañero el sociólogo americano, Fox, aunque sé que le va a costar entender muchas de las palabras y frases que son muy del lugar y de la época. Pero yo se las explico.

Sobre Rafael Sánchez Ferlosio

05 noviembre 2008

¡Sí se puede!


Muchas gracias a los amigos de Carboneras y otras partes del mundo que nos han mandado sus felicitaciones.

Sí, gracias, y creo que merecemos esas felicitaciones, finalmente. Después de la invasión a Iraq, de los horrores de Abu Ghraib y Guantánamo, del espionaje interno y el menosprecio de las leyes internacionales, de las garantías de Ginebra y del tribunal de La Haya y el tratado de Kyoto -- después de todo este desdén de las obligaciones al mundo y a nuestros propios ciudadanos -- nosotros los estadounidenses por una impresionante mayoría hemos dado un empujón para enderezar el país.

Susana y yo votamos ayer en la mañana, haciendo fila en el mismo salón de un edificio de apartamentos donde hemos votado siempre, cada dos y cuatro años según el puesto a llenar. Quizás porque llegamos temprano, las colas no eran de más de 30 minutos para votar en una u otra de las 5 o 6 máquinas, una por cada distrito electoral. Esas máquinas son viejas y un poco primitivas, pero bastante confiables comparadas con los sistemas de votar pulsando una pantalla. Sabíamos que aquí en Nueva York no había ningún peligro de que perdiera Obama, pero -- como nuestros vecinos también haciendo cola -- queríamos participar en este momento histórico. Y a la noche, observamos los resultados y pronósticos minuto por minuto en los varios canales de la televisión mientras cenabamos con amigos en SoHo (el barrio as sur de la calle Houston, de viejos edificios industriales ahora rehabilitados para "lofts" de vivienda y tiendas).

Así tomamos parte en una decisión histórica, para nuestro país y para todo el mundo afectado por nuestro país, que es decir todo el mundo. Histórica no solamente porque elegimos a un afroamericano, rompiendo una barrera de siglos, sino también porque el país ahora enfrenta las crisis más graves desde la Segunda Guerra Mundial.

Decíamos en la campaña electoral, "Sí podemos". Y pudimos. Pudimos elegir a la persona que parece mejor preparada -- por su inteligencia y cordura más que por su escasa experiencia -- para enfrentar estas múltiples crísis.

Anoche en el Metro, cuando volvíamos a nuestro apartamento en el barrio del noreste de Manhattan desde SoHo, unos jóvenes exuberantes, envueltos en los colores de la bandera, gritaban y cantaban, "Sí podemos" y después "Sí hicimos". Y una, sentada en el borde del asiento para extender su voz y sus brazos a todos en el vagón, gritaba, "Y lo más maravilloso, es que ahora podemos viajar a otros países sin mentir y decir que somos canadienses!" Sí, efectivamente, ya no tenemos que sentir vergüenza por ser de un país capáz de tanto atropello y estupidez, de un país sospechoso de ser racista hasta la médula. Como dice Barack, somos un país, los estados unidos, y podemos volver a ser orgullosos.

Ahora hay que continuar, para probar que "sí podemos" superar el colapso de crédito, producción y empleo, el calentamiento global y la contaminación del globo, los desastres de dos guerras (Irak y Afganistán) y de la seudo-guerra contra el "terror" en que nuestro gobierno ha abandonado y atropellado el respeto a los derechos humanos que fue el principio originario de nuestra república.

25 octubre 2008

¿Presidente Obama? - EE.UU. y el mundo

Por Fidedigna Fuentes
exclusivo para Iberomundo

Nueva York -- El auge de Barack Obama, el primer afroamericano con serias posibilidades de llegar a la presidencia del país más poderoso del mundo, no para de crecer. Para ayudarnos a comprender este fenómeno tan sorprendente, entrevistamos al sociólogo estadounidense Geoffrey Fox, autor de Hispanic Nation y otros libros sobre las relaciones étnicas en EE.UU. y otros países. La entrevista tuvo lugar en su apartamento a pocas cuadras de Central Park en Manhattan.

Fidedigna Fuentes -- Dr. Fox, usted ha observado la dinámica racial de Estados Unidos por muchos años. ¿Le sorprende el fenómeno Obama?

Geoffrey Fox -- Yo creo que ha sorprendido a todo el mundo. Quizás la única persona no sorprendida ha sido el mismo Barack Obama, o acaso su mujer Michelle, que parece tener enorme fe en su marido.

FF -- ¿Cómo explica usted el auge de Barack Obama, un negro tildado de izquierdista, en un estado como Carolina del Norte, antiguo estado esclavista y baluarte del conservadurismo más rancio de un senador como Jesse Helms, el "Senador No"?

GF -- Hay por lo menos tres factores nuevos. Primero, la demografía de Carolina del Norte y otros estados sureños ha ido cambiando desde la época de Jesse Helms. No solamente hay más inmigrantes de América Latina y otras partes del mundo "no blanco", sino que también ha habido mucho mayor concentración en las áreas urbanas donde las actitudes tienden a ser más, como decimos en este país, "liberales". Y la población negra que siempre estaba allí, ahora también es más urbana y más consciente de sus derechos, y obviamente muy motivado en esta elección a votar.

Segundo, el contexto nacional y global es totalmente diferente. Carolina del Norte ya no es un enclave que puede resistir las tendencias de otras partes, sino es solamente otro paraje de un mundo globalizado. En realidad siempre lo era, pero ahora la relación entre el bienestar del estado y los mercados y los conflictos en otras partes del mundo es mucho más evidente. Sus hijos e hijas se están muriendo en Iraq y Afganistán, sus industrias están sufriendo la competencia de China e India y otros países, y la crisis bancaria está golpeando a todo el mundo. Y la tecnología de comunicaciones, Internet y teléfonos móviles etc., hace mucho más fácil presentar información y movilizar gente. Todo esto hace que la gente piense seriamente una propuesta de cambiar la orientación del país para enfrentar estos nuevos desafíos. McCain tiene sus propuestas, pero parece que para muchos ciudadanos las propuestas de Obama son más convincentes. Es obvio que las respuestas del gobierno de George W. Bush no han sido adecuadas.

FF -- Usted dijo que había tres factores.

GF -- Sí, efectivamente. El tercer factor y quizás el más importante ha sido el candidato mismo. Su biografía extraordinaria, su combinación de las tradiciones blanca y negra en su persona, su gran tranquilidad, y su inteligencia deslumbrante. A pesar de ser tan joven, el candidato a presidente más joven desde John F. Kennedy, y de tener sólo cuatro años como senador nacional, Obama ha sabido dirigir una campaña presidencial muchísimo más eficiente que McCain, ha podido responder elocuentemente a todos los ataques mediáticos, y ha podido tranquilizar con su presencia y su discurso meditado a votantes que antes no podrían imaginarse apoyando a un negro. Y ha recaudado sumas de dinero récord.

FF -- Explíqueme ese término ‘liberal’ que tanto usa McCain en contra de Obama. Para nosotros en Europa o en América Latina, un liberal es amigo de las grandes empresas, que favorece el mercado sin trabas y libre de reglamentos. O sea, un capitalista conservador.

GF -- Sí, ya sé. Pero en Estados Unidos se le ha dado el significado casi opuesto. Por "liberal" se entiende uno que favorece la intervención del estado para promover la igualdad de oportunidades, algo como la democracia social en otros países. Para la derecha del Partido Republicano esto es anatema, equivalente al socialismo revolucionario. Así que cuando [el senador John] McCain acusa a Obama de querer ‘spread the wealth around’, o sea, redistribuir la riqueza, los que acuden a sus mítines lo aplauden con fervor.

FF -- ¿Pero no es cierto que la propuesta de McCain, de eximir a las empresas más grandes del país de sus impuestos, redistribuye la riqueza? Sólo que la redistribuye desde abajo hacia arriba.

GF -- Precisamente, de los más pobres a los más ricos.

FF -- ¿Es este fenómeno pasajero, producto de la excepcional historia de Obama y la convergencia de su campaña con la crisis financiera mundial, y la impopularidad del partido en el gobierno, o representa un cambio permanente en las relaciones raciales en Estados Unidos?

GF -- Obviamente ésta es una coyuntura extraordinaria e irrepetible. No habrá otro candidato como Obama, ni tampoco -- esperamos -- otra administración tan desastrosa como la de Bush. Pero yo creo que Obama ha sabido aprovechar esta coyuntura para realizar cambios que van a ser duraderos, ha abierto oportunidades para gente de diferentes razas y ha hecho que la gente se atreva a pensar en respuestas nuevas a los desafíos nuevos.

FF -- ¿Ganará el 4 de noviembre?

GF -- Las encuestas dicen que sí. Pero aún si no gana la elección, el país ha ganado enormemente gracias a esta campaña. Obama empezó su carrera en las calles de Chicago como organizador de comunidades, y esta campaña ha sido el más grande proyecto de organización de comunidad imaginable. En las oficinas electorales de Obama, en lugares como Wheeling, West Virgina y otros lugares remotos tanto como en los barrios más sofisticados, latinos, negros, blancos y otros ciudadanos han aprendido -- en muchos casos por primera vez en sus vidas -- a trabajar juntos por una causa común. Gracias a Obama, estamos empezando a conocernos, los unos a los otros, y descubriendo que “el otro” no es tan diferente como nos imaginábamos.

FF -- Y ¿si pierde?

GF -- Bueno, podría pasar. En ese caso mucha gente, incluyéndome a mí, sospecharía fraude electoral, porque hemos visto los intentos de suprimir el voto de jóvenes y de gente negra en muchas partes del país. Y sería muy difícil para McCain gobernar, con mayoría demócrata en ambas cámaras de la legislatura, con su propio partido divido, y sin mucho apoyo popular. Pero gane quien gane, Barack Obama y los millones de personas que ha atraído a su campaña habrán cambiado el país.

Fidedigna Fuentes reporta desde América Latina y España para los diarios Iberomundo y Otro País.

23 octubre 2008

Balta en la Gran Manzana

Ser el otro yo de alguién conlleva algunas condiciones, como por ejemplo siempre viajar con esa otra persona. Así es que Fidedigna y yo ahora nos encontramos en Nueva York, porque a Gef le dió la gana de volver a esa ciudad donde vivió casi 30 años (es muy viejo, mi compañero de cuerpo, pero yo siempre trato de animarlo para las cosas jóvenes como la música).

La verdad, no me molesta estar aquí. Es una gran ciudad, en todo sentido. Y el tiempo ha sido muy favorable, frío pero con sol. El otro día salimos para correr una vuelta del Reservoir, el gran embalse (como lago artificial) en Central Park visto desde el aire en la foto aquí -- para apreciar su belleza, pincha esta otra foto de Wikipedia del Central Park Reservoir.

Todo el mundo asume que Obama va arrasar aquí, tanto que, cuando unos pocos vecinos de Brooklyn pusieron vallas por McCain frente a sus casas, el New York Times los consideraba noticia. Pero es curioso : en Manhattan, casi no se ven botones u otra propaganda electoral como se suele usar en otras partes. El otro gran tema (aparte de las elecciones) es, por supuesto, el desastre económico que se avecina -- porque hasta ahora, la caída de la bolsa y las quiebras de bancos han tenido poco efecto visible, por lo menos para un visitante.

Antes de venir a Nueva York, estuvimos unos días en Cape Cod y Cambridge, Massachusetts, porque al viejo que siempre me acompaña le dio la gana de ver a sus compañeros de promoción de Harvard de hace -- siéntate para oir esto -- hace 45 años! Y la mayoría de ellos todavía verticales, caminando despacito pero sin bastones. Un poco aburrido para Fide y yo, pero, como dice el tango, ¿qué vachaché? (Por los no adeptos, eso es "qué vas a hacer" en lenguaje de tango). Pero sí disfrutamos ver esa accidentada costa, las playas y los árboles en todos sus colores de otoño.

Hoy vamos a ver algunas muestras de fotografías -- te contaré -- y posiblemente conseguir la guitarra que estábamos buscando para no perder la práctica. Ya le he pedido a mi otra compañera, Fidedigna Fuentes, escribiros sobre el curioso fenómeno de Sarah Palin. Hasta pronto.

27 septiembre 2008

Resistiendo las llamas del franquismo

Anoche finalmente terminamos de leer esta enorme y riquísima novela sobre la represión y la resistencia cultural al franquismo, situada en A Coruña, Galicia. Pincha el título para ver nuestra nota: Rivas, Manuel. Los libros arden mal. Original (en gallego/galego) Os libros arden mal. Trad. Dolores Vilavedra. Madrid: Alfaguara, 2006. 610 p.

Foto: quema de libros en A Coruña, agosto 1936. CasaDelCisco

22 agosto 2008

José Joaquín, Q.E.P.D.

Sentimos las pérdidas de todas las víctimas del desastre de Spanair esta semana y extendemos nuestras condolencias a todos sus familiares y amigos sobrevivientes. A nosotros nos tocó especialmente cerca, porque hemos perdido a un amigo y nuevo vecino cofundador de nuestra flamante comunidad de propietarios en Carboneras. José Joaquín Pérez de Obanos Liso, una persona muy querida en su país de Navarra y de gran relevancia en la agricultura de toda España, había compartido con nosotros en una comida en Carboneras sólo siete días antes de abordar el fatídico avión para unas merecidas vacaciones en Canarias.

21 agosto 2008

Campos de Níjar

Goytisolo, Juan. Campos de Níjar. Biblioteca Breve. 2da ed. Barcelona: Seix Barral, 1961.

En este reportaje de una visita de sólo 4 días al Levante de Almería (Níjar, Rodalquilar, Los Escuyos, Carboneras) en 1954, el jovencísimo forastero (Goytisolo había nacido recién en 1931 en Barcelona) mezcla observaciones visuales muy agudas y detalladas con diálogos cómicos de los rústicos habitantes, pero también trata de encubrir su falta de conocimiento de la región con una pedantería absurda. Me refiero al capítulo IX donde afirma “que los almerienses nunca han sido protagonistas de su historia, sino más bien comparsas, resignados y mudos” -- desde la ocupación por los fenicios!

Con todos sus defectos, el librito es lectura obligada para los que queremos conocer la historia reciente de esta zona, para ver cómo se han transformado los campos de Níjar y su entorno en este medio siglo. La pobreza e ignorancia (de letras, de medicina,del mundo exterior) que vio Goytisolo en 1954 eran espantosas.

Allá en 1954, el carretero Argimiro podía explicar al joven forastero,
--Aquí, la gente no baila agarrá como en las capitales. En los cortijos, la costumbre es tocá fandangos pá que bailen las mujeres y los mozos inventan la letrilla diciendo, por ejemplo, la que prefieren o la que les parece más guapa. Hasta hace poco tiempo, tós los noviazgos ligaban asín. Pero el mocerío de esta parte es mú bruto y, a la que uno lleva dos copas encima, le da por soltá verdaes con música y faltá a los otros, y ya tié usté armá. Que si ladrón, que si embustero, que si tu padre, que si el tuyo y, al finá, acaban llegando a las manos. [92]

Hoy los campos de Níjar y su entorno ya no sufren la falta de agua, de atención médica, de vías de comunicación y de casi todo menos chumberas y esparto de que se quejaban Argimiro y otros interlocutores del forastero, y la ignorancia no es obligatoria. Pero todavía hay veces que acaban llegando a las manos.

Juan Goytisolo

20 julio 2008

Ideas buenas y desastrosas

Ya, tras un momento reflexión, acepto que en su mayoría, estas ideas son buenas. Pero hay algunas realmente desastrosas, por ej. los números 1 y 14. Pero leedlas vosotros, para elegir cuál de estas ideas es la más desastrosa, o si por el contrario hay alguna rescatable para una sociedad solidaria.

Sociedad 40 ideas para cambiar el país

Los lectores de LA NACION, de manera anónima, elaboraron una cantidad de propuestas para cambiar la realidad que nos rodea y nos las enviaron. Educación, política, ecología, calidad de vida... ningún tema quedó fuera de su lupa. Aquí, los resultados

lanacion.com | Revista | Domingo 20 de julio de 2008

09 julio 2008

Confesiones de un viejo escritor

Este pequeño libro, el último del periodista y filósofo Gérard Horst / Michel Bosquet / André Gorz, llega disfrazado de una carta a su compañera de toda la vida, poco antes de suicidarse junto con ella. Pero en realidad es una retahila de confesiones para salvar su alma, o por lo menos poder morir en paz consigo mismo. Dorine seguramente ya las sabía todas, incluso habrá sabido mucho de lo que cuenta mejor que el mismo Gorz. Y -- estando tan enferma en sus últimos meses -- probablemente no llegó a leerlo. Como no tenía fe en ningún sacerdote o rabino, André Gorz eligió para confesor a nosotros, los lectores anónimos que constituimos su iglesia imaginaria.

Gorz, André. Carta a D. Historia de un amor. (Original: Lettre à D. Histoire d'un amour. 2006, Éditions Galilée.) Trad. Jordi Terré. El arco de Ulises. Barcelona- Buenos Aires-México: Paidós, 2008.

La confesión que parece dolerle más es de haber ninguneado a Dorine en su primer libro y única novela, El traidor (Le traître, 1957) donde presenta a un personaje "Kay" inglesa (como Dorine), perdida y dependiente en un ambiente francófono, cuando la verdadera Dorine era una persona mucho más independiente y fuerte que se defendía cada vez mejor en francés. Pero también nos confiesa sus inseguridades respecto a su identidad profesional y nacional, y cómo Dorine lo sostuvo en los peores momentos.

Para el escritor, dice Gorz, lo importante no es el tema, sino el acto de escribir. Tendré que reflexionar sobre esa afirmación. Creo que también es importante el tema que el escritor elige. Aquí el tema principal, aparte de la confesión, es el largo sufrimiento de su mujer, por un malogrado tratamiento con lipiodol y luego cáncer, y el coraje que tuvo ella frente a esos males.

AG dice hacia el final, "Tenía la impresión de no haber vivido mi vida, de haberla siempre observado a distancia, de haber desarrollado una sola parte de mí mismo y de ser pobre como persona. Tú [Dorine] eras, y siempre habías sido, más rica que yo." Es la confesión más triste de todas.

La vorágine: bases reales

Gracias al artista y cineasta Leandro Katz por esta gran labor de documentación, sobre una de las más grandes y más famosas novelas latinoamericanas y sobre la explotación de indígenas y caucheros que describe, hechos reales que acaecían en Colombia y Brasil a principios del siglo pasado.

Las Bases Reales de 'La Vorágine'

Yo había leído la novela recién en marzo del año pasado, y me impactó. Aquí puedes leer mi resúmen y comentario sobre la novela de José Eustasio Rivera, La vorágine (1924).

18 mayo 2008

Cuando vayás a Buenos Aires…

… no faltes de pasar un rato, o varios, en esta simpática librería.

Cultura / Aniversario
Por amor a los libros

Uno de los espacios culturales de mayor tradición de la ciudad, Clásica y Moderna, acaba de cumplir 70 años. Natu Poblet, hija de Francisco, su fundador, desgrana en esta nota esa historia llena de mística


LANACION.com | Revista | Domingo 18 de mayo de 2008

11 mayo 2008

Despertando voces


Chacón, Dulce. La voz dormida. Madrid: Alfaguara, 2002.

En el Club de Lectura de Carboneras, este es uno de los libros que más impactaron. Es sobre los terribles sufrimientos durante el gobierno franquista de las mujeres presas por haber apoyado la República -- una historia largamente callada, que aún estremece a los que vivieron esa época y a los más jóvenes que recuerdan los tensos silencios de padres, tíos o abuelos. El libro pretende dar voz a esas mujeres que, por miedo, represión, vergüenza o simple incapacidad de encontrar las palabras adecuadas, no habían podido contar sus historias.

Fue la última novela de Dulce Chacón, que murió en 2003 a los 49 años. Para documentarse, trabajó más de cuatro años leyendo todo lo pertinente y recogiendo testimonios orales.

Fue en el el Archivo General de la Administración en Alcalá de Henares que descubrió esta foto de una anónima Miliciana de la "Columna Uribarry" con un niño en brazos -- cuya cara y aretes dió a su protagonista ficticia, "Hortensia". La historia de ella enhebra las otras historias de muchas personas. Cuando empieza la novela la República ya ha sido derrotada y Hortensia, antigua miliciana y guerrillera comunista, está presa y encinta mientras su marido sigue en la lucha armada clandestina.

A través de ella, conocemos las vidas de muchas otras presas y sus familiares angustiados. Un Consejo de Guerra la condena a muerte, postergando el fusilamiento hasta que dé a luz, y entonces el protagonismo pasa a su hermana menor Pepita -- basada en una verdadera mujer del mismo nombre. Pepita no es de portar armas como su hermana, sino una muchacha asustadiza y despavorida que ni siquiera quiere saber del partido. Pero supera el miedo para hacer cosas muy atrevidas, primero para apoyar a su hermana, después para criar a la hijita que ésta le deja, y por muchos años para ayudar a un novio que casi nunca puede ver, un temido jefe guerrillero que cae en manos del régimen y dura decadas en prisión.

La autora explicó muy bien su método y su propósito en esta entrevista: Dulce Chacón: "La reconciliación real de la guerra civil aún no ha llegado" por Santiago Velázquez Jordán.

Al despertar esas voces dormidas, el libro me ha dejado oír también por qué tantos españoles hasta hoy admiran el Partido comunista español, por qué tantos otros lo aborrecen (aun si lo respetan), y por qué una minoría obstinada lo sigue votando. (Izquierda Unida, vehículo electoral del CPE, pudo sacar un millón de votos en las recientes elecciones y todavía gobierna en algunas localidades, incluyendo la ciudad de Córdoba. Pero sacó un solo escaño en el Congreso de Diputados, y en Navarra, el País Vasco, Andalucía y Valencia, IU es cualquier cosa menos unida, mientras en las otras autonomías apenas existe.) Hay que admirar el tesón y la valentía que demostraron Hortensia, Paulino/Jaime, Reme, Celia y los otros comunistas de la novela y de la historia real. Y hay que horrorizarse ante sus grandes errores históricos (expectativas de insurrección de la población civil, confianza en la dirección de Stalin y sus sucesores), su incapacidad de autocrítica y autorectificación y la intolerancia de sus dirigentes frente a los que no acataban, y los que hoy no acatan, su línea.

07 mayo 2008

La palabra que hace persona


Sociedad / Cárceles por dentro
Palabras en la oscuridad

Son mujeres. Están presas en la cárcel de Ezeiza. Muchas de ellas viven allí con sus hijos, y encontraron en la escritura un camino de recuperación. Una periodista de LNR participó de un festival de poesía entre paredes y rejas, y cuenta aquí la experiencia


LANACION.com | Revista | Domingo 30 de marzo de 2008

30 abril 2008

Pobrecillos dioses, pobrecillos nosotros


Maneras de vivir
Dioses muertos, arzobispos vivos

Por Rosa Montero


LANACION.com | Revista | Domingo 13 de abril de 2008

28 abril 2008

Crímenes más y menos perfectos

Trapiello, Andrés. Los amigos del crimen perfecto. Barcelona: Destino, 2003. (Última selección del Club de Lectura de Carboneras)

En Madrid en 1981 los “Amigos del crimen perfecto” (ACP), aficionados de la novela negra, son convulsionados por un crimen de verdad del cual ellos mismos son sospechosos, y cuando el fundador del club busca al verdadero culpable descubre que la vida real no es nada como las novelas que él mismo solía escribir y que el verdadero “crimen perfecto” es donde no es posible denunciar al autor aunque se sepa.

El primer capítulo es una graciosa parodia de las fórmulas de la novela negra, y concluye cuando el novelista Paco Cortés alias Sam Spade se harta de su propia repetición de tales fórmulas y de su mezquina editorial y renuncia a ambas. Después pasan muchas páginas sin novedad ni rumbo ni diálogo especialmente interesante (Paco en paro y deprimido, los amigos consternados) que sirve sólo para presentar otros personajes (miembros del ACP y otros). Finalmente el misterio arranca con el primer (y casi único) incidente dramático, el asesinato del odioso comisario de policía y suegro de Paco, un facho alcohólico y antiguo torturador después de la guerra civil.

Todo empieza el 23 de febrero de 1981, día del crimen imperfecto más notorio de la España reciente: la intentona del teniente coronel Tejero y sus compañeros de la Guardia Civil para abortar la democracia. (Ve vídeo aquí.) Trapiello lo usa para retratar diferentes tipos de madrileños a través de sus reacciones, desde regocijo a pavor hasta la total indiferencia de Paco. Pero es un momento breve, porque esto no pretende ser lo que el cínico editor de Paco menosprecia como “novela social”, sino un juegito literario donde los grandes acontecimientos históricos son mero escenario.

22 marzo 2008

Lenguaje para nuestros tiempos

“Hay que inventar un lenguaje que no produzca belleza – sino hambre infinita, mortalidad infantil donde nuestros ojos se desorbiten como estos monstruos sin lactancia”.

Así empieza la nota Poesía por Eduardo “Tato” Pavlovsky, en la contratapa de Página 12 del 20 de marzo. Es una idea que se les ha ocurrido a muchos profesionales de la lengua, horrorizados por la violencia y los destrozos planetarios que parecen ir en crescendo. Otra versión de una idea similar la presentó George Orwell en 1984. Pero como sabemos (y seguro que lo sabe también Pavlovsky, como lo sabía Orwell), el lenguaje es nuestra única arma posible contra la mentira y la búsqueda de la verdad la más eficaz defensa contra la corrupción del discurso.(Pavlovsky es “Psicoterapeuta. Autor, director y actor teatral. Entre sus numerosas obras se encuentran El Señor Galíndez, Potestad y La muerte de Marguerite Duras”.)

Os invito a releer lo que colgamos aquí hace algunos meses, cuando murió Roberto Fontanarrosa, sobre su concepto de “las malas palabras”.

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Geoffrey Fox's short story collection Welcome to My Contri (1988, enlarged e-book 2010) was described by The New York Times Book Review as a "short and impressive work" in which "Mr. Fox [...] has created a memorable set of players who, while not natural antagonists (they often share the same dreams and goals), are still somehow bent on confrontation. Watching their sometimes vicious, often darkly humorous interactions leaves us thoroughly wrung out and aware that we are in the presence of a formidable new writer". Novels: A Gift for the Sultan (2010), Rabble! (2022) His articles, op-eds and book reviews have appeared in The Nation, The New York Times, the Village Voice and other publications. Since 2008, Fox has been living with his partner, architect Susana Torre, on the edge of the Mediterranean in the village of Carboneras in Andalusia, Spain, where his short stories (in Spanish) under the pen name "Baltasar Lotroyo" ("el otro yo" = alter ego in Spanish) have appeared in anthologies and online publications.