No todo fue superbloques y "barrios" en nuestra visita a Caracas. También tuvimos el placer de conocer al arquitecto Carlos Gómez de Llerena, que nos llevó en un "tour" de una de sus obras, el Centro Comercial San Ignacio en los Chaguarámos, seguramente el CC (centro comercial) más elegante y acogedor de la ciudad. Las fotos en la web apenas dan una idea de la estructura, y no dicen nada sobre lo que para mí fue lo más genial: la integración de esta obra en el tejido urbano y el entorno natural de Caracas. A diferencia de los otros grandes CC, casi todos sellados en una caja de hormigón para separarlos completamente de la ciudad -- y hacer necesario un costosísimo sistema de aire acondicionado -- el San Ignacio está completamente abierto, y desde su calle interna (para entrar al aparcamiento, como la continuación de la calle pública) y las galerías de las plantas superiores, siempre se puede apreciar la bella cordillera entre el valle de Caracas y la costa. Y no hace falta aire acondicionado. El lugar es popularísimo, especialmente con la juventud que frecuenta sus discotecas, tiendas y restaurantes, o simplemente se reunen en sus espacios abiertos como en cualquier parque.
Carlos Gómez también nos llevó a conocer una urbanización que es lo más opuesto al "barrio"-tugurio, el Country Club en la falda de la cordillera. La diseñó Olmstead (hijo del Olmstead que hizo Central Park de Manhattan) en 1907, en lo que hasta entonces era una plantación de café. Olmstead tomó cuidado de conservar los árboles y otros hitos topográficos, integrando la urbanización en su entorno natural -- lo mismo que hace Gómez de Llerena en su arquitectura de hoy. No hace mucho, algunos de los dueños buscaban ampliar las calles y hacer otros cambios para (pensaban) aumentar el valor de sus propiedades, pero no pudieron porque es patrimonio nacional y los planos originales fueron documentados por Hannia, la mujer de Carlos Gómez. Y luego, esa misma condición de patrimonio nacional junto con un análisis del valor medio ambiental frustraron la propuesta del alcalde mayor de expropiar las parecelas para construir viviendas públicas ("sobre estos terrenos pasa una cuenca perteneciente al sistema fluvial que baja del Ávila" que no resistiría la densidad habitacional propuesta argumentaron, exitosamente, los defensores de la zona). Así que al final fueron los límites impuestos por Olmstead (y la documentación de ellos) que les salvaron el campo de golf y las lujosas casas a los miembros y propietarios. Vea Suspendido decreto de expropiación del Caracas Country Club, marzo 2007.
me leo todo — no me salto / ni los avisos económicos… — Nicanor Parra, "El Premio Nóbel [de Lectura]"
22 agosto 2007
18 agosto 2007
Política y espacio: Caracas, "El 23 de Enero"
Perdonen mi larga ausencia de este blog. No es que me hayan faltado temas; al contrario, tengo la cabeza llena de nuevas observaciones de Buenos Aires, Caracas, y Bogotá, y otra vez Buenos Aires, donde estamos ahora. Es sencillamente que el cerebro escribiente necesitaba un descanso después de un trabajo duro, la sección sobre lo precolombino de un libro (que escribo con la arq. Susana Torre) sobre la historia de la arquitectura y el urbanismo en América Latina. La entregué a la editorial justo antes de emprender este viaje, y ahora puedo enfocarme en las obras de los siglos XX y XXI.
Un tema permanente en esta historia (en la época precolombina y hoy) es la relación recíproca entre la política y el espacio, especialmente el espacio construido. Y para el siglo XX, no hay ejemplo más dramático en América Latina que el complejo de viviendas públicas hoy llamado "23 de Enero" en Caracas, Venezuela. Es el más grande de este tipo -- torres exentas en espacios verdes -- que se ha construido en todo el mundo, la realización en concreto de una propuesta de Le Corbusier. Arriba hay una vista de algunos de esos bloques, tomada por Susana desde el balcón de otro de ellos, el 11 de este mes.
Los 78 edificios rectangulares, incluyendo 38 "superbloques" de 15 pisos, se construyeron en tiempo récord entre 1954 y 1957, bajo el mandato del dictador Marcos Pérez Jiménez, que bautizó el conjunto "El 2 de Diciembre" por la fecha en 1948 en que él había asumido el poder mediante un golpe. Según el Dr. Alejandro Velasco, que gentilmente me ha facilitado su trabajo todavía sin publicar sobre este complejo, podía acomodar 100.000 pobladores, o el 12% de la población trabajadora de Caracas de entonces (hoy residen unas 75.000 personas en los bloques y unos 375.000 en los ranchitos que brotaron en lo que originalmente iban a ser espacios verdes).
Lo diseñó Carlos Raúl Villanueva, el mismo arquitecto venezolano de la Ciudad Universitaria de la Universidad Central de Venezuela (iniciada en 1942 e inaugurada en 1953 por Pérez Jiménez en, por supuesto, el 2 de diciembre. Ver Historia de la construcción de la Ciudad Universitaria.) Para el dictador, ambos espacios construidos deberían servir para controlar y someter dos diversos pero problemáticos sectores de la población: la Ciudad Universitaria, los estudiantes e intelectuales que clamaban por la democracia, y el "2 de Diciembre" para los pobladores rebeldes de un "barrio" (como llaman los venezolanos a los tugurios).
Pero no funcionaron así. Los espacios que él mismo había creado se convirtieron en bastiones de resistencia a su gobierno, y en enero de 1958 sus habitantes y usuarios se sumaron a las otras fuerzas en un levantamiento general, obligando a Pérez Jiménez a huir del país el 23 de enero. Entonces los dirigentes barriales del "2 de Diciembre" reclamaron el cambio de nombre para conmemorar la fecha de su victoria.
Desde entonces la parroquia 23 de Enero ha tenido una historia complicada, pero siempre levantisca. En los sesenta del siglo pasado, sus confrontaciones con la policía y fuerzas armadas eran legendarias. En el imaginario de las clases medias, es aún hoy un infierno poblado de matones, asaltantes, drogadictos, revolucionarios locos, y narcotraficantes. Y, dado que hoy la parroquia (entre bloques y "barrios") tiene aproximadamente 450.000 habitantes, es más que probable que hayan algunos malandros, pero la gran mayoría, y todos con que conversamos allí, son gente trabajadora que quieren una vida tranquila y ahora, parece que en gran parte la consiguen. Ellos mismos tienen sus cuerpos de seguridad, y sus organismos para demandar servicios del gobierno (recolección de basura, reparación de calles y ascensores, etc.). Y el actual gobierno a respondido, rehabilitando muchos de los enormes bloques que, después de más de 50 años, lo necesitaban. El gobierno "bolivariano" ha hecho más que responder: está alentando la creación de Consejos Comunales en cada bloque o grupo de bloques, para que tengan un canal potente para vocear sus preocupaciones y demandas.
Visitamos la parroquia el sábado pasado (11 de agosto de 2007) y conversamos con muchos vecinos que nos presentaron Oscar Ortega y su mujer, Leonor. Él nació y ha vivido de toda su vida en "El 23", hijo de uno de los "ñángaras" -- como sus enemigos califican a los viejos rebeldes del "23". Actualmente Oscar trabaja para la Alcaldía Mayor de Caracas como facilitador, y aquí lo vemos dirigiéndose a un grupo de vecinos del sector llamado Monte Piedad -- incluyendo chavistas y algunas muy vocíferas antichavistas --que quieren formar semejante consejo.
24 julio 2007
Regalo de cumple
Como sabían sólo algunos pocos amigos y familiares, hoy 24 de julio no es solamente el cumpleaños número 124 del Libertador Simón Bolívar, sino también el número 44 mío. El amigo poeta, cuentista y farero Mario Sanz ha enviado este hermoso y cariñoso regalo, que quiero compartir con todos.
A BALTASAR LOTROYO
Desdoblamiento bipolar del yo,
gemelo a contratiempo y a contra tierra,
nacido cuando miraste hacia abajo,
cuando plegando el mapa de América
te caíste de Chicago y aterrizaste en Venezuela.
Aventurero atrevido, que siendo zorro del norte
quiso verse como el mago rey negro
en el espejo agrietado y difuso del sur.
Sombra del norteamericano que se hizo panamericano
y camina y siente toda la piel de América en su nueva piel.
Joven Baltasar que apoyado en tu Torre
y en tu Fuente Fidedigna, das el salto a Europa,
más exactamente a esta esquinita de Europa
que se vierte al Mediterráneo.
Quizás aquí, al mellizo pequeño de Geoff
pueda salirle otro mellizo a destiempo,
y que en vez de dos seáis tres,
y que esta luz de faro te rebautice, por el rito ateo,
como Antonio, Andrés, Juan o Simón;
y te renueve, y te rejuvenezca otra vez
y te eleve al parnaso de los sin tiempo, al olimpo de los viajeros,
al pequeño y enigmático mundo de los carboneros.
Mario Sanz
24/07/2007
A BALTASAR LOTROYO
Desdoblamiento bipolar del yo,
gemelo a contratiempo y a contra tierra,
nacido cuando miraste hacia abajo,
cuando plegando el mapa de América
te caíste de Chicago y aterrizaste en Venezuela.
Aventurero atrevido, que siendo zorro del norte
quiso verse como el mago rey negro
en el espejo agrietado y difuso del sur.
Sombra del norteamericano que se hizo panamericano
y camina y siente toda la piel de América en su nueva piel.
Joven Baltasar que apoyado en tu Torre
y en tu Fuente Fidedigna, das el salto a Europa,
más exactamente a esta esquinita de Europa
que se vierte al Mediterráneo.
Quizás aquí, al mellizo pequeño de Geoff
pueda salirle otro mellizo a destiempo,
y que en vez de dos seáis tres,
y que esta luz de faro te rebautice, por el rito ateo,
como Antonio, Andrés, Juan o Simón;
y te renueve, y te rejuvenezca otra vez
y te eleve al parnaso de los sin tiempo, al olimpo de los viajeros,
al pequeño y enigmático mundo de los carboneros.
Mario Sanz
24/07/2007
21 julio 2007
Las malas palabras
En una de sus últimas presentaciones en público, el humorista filosófico Roberto Fontanarrosa se preguntó, "¿Qué son las malas palabras? ¿Por qué son malas? ¿Es que pegan a las otras palabras?" (ver video de él en el III Congreso Internacional de la Lengua Española, en 2004). Gracias, Roberto, por estimular las neuronas cerebrales mientras, como Inodoro Pereyra y su perrito (arriba), tomamos un buen mate. Aquí va una posible respuesta a tu pregunta, por tu servidor Baltasar Lotroyo.Las malas palabras andan por ahí.
Malas de verdad, ladronas y hasta matonas.
No me refiero a las palabras humildes y proletarias
como chocha, concha, coño, polla, verga, bicho (según el país),
güevos, papaya, pendejo,
follar, coger, meter, joder, tirar,
cagar u obrar.
Esas no son malas, son meramente pobres, y si a veces irritan
es porque son honestas.
Hacen su trabajo
como cualquier herramienta simple.
Y como cualquier herramienta,
un martillo o una hacha por ejemplo,
pueden herir.
Son otras las palabras malas,
las que secuestran el discurso
para hacerse acompañar de otras palabras
más vistosas pero ingenuas.
Tan ingenuas son a veces las palabras Libertad, Justicia, Lealtad, y hasta Familia,
que a pesar de que tengan vocación de ser buenas
se sienten halagadas
cuando las abrazan para no soltarlas
las palabras excluyentes como Nación, Patria, Fe, Honor, Casta, Raza y Dios.
Forman concubinatos, cuyos hijos no son palabras
sino cosas reales. Una de ellas se llama "Guantánamo".
Al negro Fontanarrosa, Fabio lo recuerda así.
20 julio 2007
Cuando Granada perdió a sus moros
La lectura de El segundo hijo del mercader de sedas (Ediciones Ubago, 1995. 7 ed. Granada: Comares, S. L., 2003), del abogado laborista Felipe Romero, te lleva por todas las calles, plazas y cerros notables de Granada de principios del s. XVII. Fue cuando finalmente expulsaron a los moros que habían sido vencidos ya hacía un siglo, hecho que (según esta narrativa) sumió la otrora espléndida ciudad en la miseria. Como dice el mercader de sedas a su segundo hijo en víspera de la expulsión,
Alonso de Granada Lomellino, estudiando para sacerdote (porque su padre quiere que llegue a ser obispo, o por lo menos, santo), se hace discípulo de otro Alonso, Alonso del Castillo, el viejo médico y traductor de árabe, hebreo y latín, que ha impresionado sobradamente al arzobispo de Granada con sus traducciónes de antiguos libros de plomo, escritos en árabe y contando la vida y milagros de san Cecilio, un compañero de Cristo que llegó a ser martirizado en Granada. Al joven Alonso le enseña leer árabe, y más importante, la tolerancia por todas las religiones que, según Alonso del Castillo, adoran al mismo dios.
Pero el viejo traductor es en realidad un moro que no ha abjurado el Islam, sino a contrario, ha fabricado y colocado los falsos textos de plomo para convencer a los cristianos a seguir los mandamientos del Corán, como si el supuesto Cecilio (¿otro invento del viejo traductor?) hubiera anticipado por seis siglos lo que escribiría Mahoma (lavarse 5 veces al día y rezar mirando a Meca, etc). Pero se descubre el fraude y entonces la Iglesia y la Corona deciden expulsar hasta el último moro. El joven Alonso, ya canónigo, pierde a su querido maestro y el primer amor de su vida, cuando el viejo Alonso es degollado por su audacia. Ahora el segundo hijo del poderosísimo y riquísimo mercader de sedas desafía a su padre por primera vez en su vida, y rehusa acompañarlo a Italia. Prefiere permanecer en su querida pero muy castigada Granada, como simple fraile -- y su extraña decisión (renunciando las riquezas y poder eclesiásticos que su padre le había arreglado en Italia) combinado con sus nobles orígenes, hacen que tanto los aristócratas como el populacho lo tomen por santo, esperando que haga milagros.
Además de su amor platónico por el viejo falsificador de libros de plomo, el futuro santo Alonso del Amor de Dios tiene dos amores carnales en su larga vida: la primera con una morisca de 13 años (afortunadamente, no le deja descendencia) y, años más tarde, un joven y guapo novicio, Alberto. Pero aparte de eso, pasa casi toda su vida entre un estupor religioso y la hipnótica observación de su paisaje.
Es uno de esos libros que habrán sido mucho más apasionantes escribir que leer. Para un resumen mucho más detallado, por alguien que sí se apasionó por su lectura (a diferencia de su servidor), y con ilustraciones simpáticas de Granada y sus moros, ve la página de José Lupiáñez.
Y para un poco de historia, LA ESCLAVITUD DE LOS MORISCOS DE GRANADA (S.XVI)
sin ellos a esta ciudad se la comería la miseria y que su ruina duraría por siglos. Sus campos quedarían abandonados, sus ganados sin pastores, las fraguas sin herreros, sin posibilidad de construir nuevas iglesias por la carencia de alarifes, las maderas se pudrirían en los cobertizos al no haber quien las tallase, las huertas de la Vega sin buenos hortelanos que sepan llevar el agua por acequias y atarjeas, y los tejedores, los tintoreros, los tundidores, expulsados de la ciudad en la que ya no habría ni lana ni seda.Para animar esta nostalgia por la ciudad que era, Romero ha inventado un cronista que une en su sangre las grandes corrientes históricas: "Soy el segundo hijo del mercader de sedas Esteban Lomellino; mi nombre es Alonso de Granada... y descendiente, por mi madre, de la princesa Cetimeriem y de Yahya al Nayyar, hermano del que fue rey y señor de la Alhambra Muley-Hacen…"
Alonso de Granada Lomellino, estudiando para sacerdote (porque su padre quiere que llegue a ser obispo, o por lo menos, santo), se hace discípulo de otro Alonso, Alonso del Castillo, el viejo médico y traductor de árabe, hebreo y latín, que ha impresionado sobradamente al arzobispo de Granada con sus traducciónes de antiguos libros de plomo, escritos en árabe y contando la vida y milagros de san Cecilio, un compañero de Cristo que llegó a ser martirizado en Granada. Al joven Alonso le enseña leer árabe, y más importante, la tolerancia por todas las religiones que, según Alonso del Castillo, adoran al mismo dios.
Pero el viejo traductor es en realidad un moro que no ha abjurado el Islam, sino a contrario, ha fabricado y colocado los falsos textos de plomo para convencer a los cristianos a seguir los mandamientos del Corán, como si el supuesto Cecilio (¿otro invento del viejo traductor?) hubiera anticipado por seis siglos lo que escribiría Mahoma (lavarse 5 veces al día y rezar mirando a Meca, etc). Pero se descubre el fraude y entonces la Iglesia y la Corona deciden expulsar hasta el último moro. El joven Alonso, ya canónigo, pierde a su querido maestro y el primer amor de su vida, cuando el viejo Alonso es degollado por su audacia. Ahora el segundo hijo del poderosísimo y riquísimo mercader de sedas desafía a su padre por primera vez en su vida, y rehusa acompañarlo a Italia. Prefiere permanecer en su querida pero muy castigada Granada, como simple fraile -- y su extraña decisión (renunciando las riquezas y poder eclesiásticos que su padre le había arreglado en Italia) combinado con sus nobles orígenes, hacen que tanto los aristócratas como el populacho lo tomen por santo, esperando que haga milagros.
Además de su amor platónico por el viejo falsificador de libros de plomo, el futuro santo Alonso del Amor de Dios tiene dos amores carnales en su larga vida: la primera con una morisca de 13 años (afortunadamente, no le deja descendencia) y, años más tarde, un joven y guapo novicio, Alberto. Pero aparte de eso, pasa casi toda su vida entre un estupor religioso y la hipnótica observación de su paisaje.
Es uno de esos libros que habrán sido mucho más apasionantes escribir que leer. Para un resumen mucho más detallado, por alguien que sí se apasionó por su lectura (a diferencia de su servidor), y con ilustraciones simpáticas de Granada y sus moros, ve la página de José Lupiáñez.
Y para un poco de historia, LA ESCLAVITUD DE LOS MORISCOS DE GRANADA (S.XVI)
Vidas alternativas - y sus peligros
…
una vida, otra vida,
la innumerable y castigada
familia de los pobres del mundo.
--Pablo Neruda, Canto General, "Llegan al mar de México"
La Policía abate a tiros a un mendigo que vivía en Barajas tras un enfrentamiento
una vida, otra vida,
la innumerable y castigada
familia de los pobres del mundo.
--Pablo Neruda, Canto General, "Llegan al mar de México"
La Policía abate a tiros a un mendigo que vivía en Barajas tras un enfrentamiento
16 julio 2007
Aquí no se suicida nadie | LANACION.com
Una graciosa pero amarga verdad. Aquí no se suicida nadie | LANACION.com
15 julio 2007
Carboneras
Esta imagen de una carbonera en Cataluña (Salou) parece apoyar nuestra hipótesis, de que el nombre de este pueblo de Carboneras en Almería se deriva de la forma, como una carbonera, del peñón que se yergue sobre su costa (y donde hace siglos se construyó la vigía conocida como "La torre del rayo").
Hay otra hipótesis, en esta nota por "josijo" colgada en El Foro de Carboneras, hablando del siglo xvi: "Habia en este,junto al mar,un sitio donde por la circunstancia de existir montes abundantes en madera,se hicierón unos hornos de carbón, llegando a prosperar tanto la industria que el articulo se expendia a distintos puertos de España, a las poblaciones interiores y aun a la plaza de Oran, promoviendo un trafico considerable;aquel sitio empezo a llamarse, por esto el cabezo de la carbonera,y es el mismo acuyo pie está ahora la villa."
No lo sabemos, pero nos parece improbable que jamás (o por lo menos desde épocas prehistóricas) hubiera tanta madera en esta zona desértica. Suponemos que el nombre "la Carbonera" (aplicado al peñón antes de que hubiera aquí un pueblo) lo dieron los marineros por su forma. Aquí es como se ve "la carbonera" de Carboneras (Almería) desde la playa (si consigo una foto tomada desde el mar, el parecido se notará más):
Hay otra hipótesis, en esta nota por "josijo" colgada en El Foro de Carboneras, hablando del siglo xvi: "Habia en este,junto al mar,un sitio donde por la circunstancia de existir montes abundantes en madera,se hicierón unos hornos de carbón, llegando a prosperar tanto la industria que el articulo se expendia a distintos puertos de España, a las poblaciones interiores y aun a la plaza de Oran, promoviendo un trafico considerable;aquel sitio empezo a llamarse, por esto el cabezo de la carbonera,y es el mismo acuyo pie está ahora la villa."
No lo sabemos, pero nos parece improbable que jamás (o por lo menos desde épocas prehistóricas) hubiera tanta madera en esta zona desértica. Suponemos que el nombre "la Carbonera" (aplicado al peñón antes de que hubiera aquí un pueblo) lo dieron los marineros por su forma. Aquí es como se ve "la carbonera" de Carboneras (Almería) desde la playa (si consigo una foto tomada desde el mar, el parecido se notará más):
Cómo construir un cuento, según F.S.
Estoy guardando en mi carpeta de Firefox esta Entrevista a Fernando Sorrentino - Por Javier García Crocco, para consultarla luego, cuando retomo mis proyectos de ficción. Dice muchas cosas que yo también había pensado, y otras que todavía no se me habían ocurrido. Esta observación me llamó especialmente la atención:
Por mis épocas juveniles leí nada menos que cuatro novelas de David Viñas: Los dueños de la tierra, Dar la cara, Cayó sobre su rostro, Un dios cotidiano. Lo cierto es que las leí sin esfuerzo y sé que no me aburrieron. Pero casi no me ha quedado ningún recuerdo de ellas, lo que me hace pensar que invertí una cantidad importante de mi tiempo en leer para el olvido. Naturalmente, Viñas escribe infinitamente mejor que Sábato, que es un prosista bastante torpe. Sin embargo, puedo recordar más episodios de Sábato que de Viñas, y quizás esto tenga que ver, no con las palabras, sino con los hechos narrados. Creo que, a pesar de su torpeza estilística, lo que narra Sábato es mucho más interesante que lo que narra Viñas.
09 julio 2007
In memoriam: José Manuel
06 julio 2007
† Un vacío repentino
El desplome ayer de la tolva de un silo de carbón en la cementera Holcim de Carboneras segó las vidas de cuatro obreros y dejó malheridos a otros cuatro. Cada uno deja un repentino e inasimilable vacío en este pequeño pueblo, y suponemos que cada uno deja viuda y huérfanos. Uno que era muy amigo nuestro -- y posiblemente otros, porque aún no sabemos los nombres de todos los fallecidos -- ha dejado un vacío a nuestros mismos pies, un abismo donde antes, hasta ayer por la tarde, había una roca.
El "J.M.B.A." en la noticia adjunta era nuestro amigo José, soldador y el marido de nuestra querida amiga, la bibliotecaria del pueblo, María José, y padre de la vivaz y encantadora Sarita, de 7 años. Recordamos a José con Sarita de la mano o, más frecuentemente, vigilando y protegiéndola a una distancia para respetar la enérgica autonomía de la niña mientras ella patinaba o corría. Y lo recordamos con su sobrinito Pablo en los hombros, y su sonrisa y su bondad, una sonrisa algo triste porque añoraba su lejana Galicia. Había llegado a Carboneras hace 10 años para trabajar, y aquí conoció y se casó con María José. Ese hombre, tan fuerte y generoso, apoyaba muy especialmente a María José, que nos apoya a todos los que participamos en los programas culturales que se originan en la biblioteca. Ahora nos toca a nosotros apoyarla a ella. Es un golpe muy duro, una rendija enorme en el tejido de este pequeño pueblo, y un dolor muy particular en nuestra casa.
En estado muy grave uno de los trabajadores de Holcim ingresados en el hospital Torrecárdenas
El "J.M.B.A." en la noticia adjunta era nuestro amigo José, soldador y el marido de nuestra querida amiga, la bibliotecaria del pueblo, María José, y padre de la vivaz y encantadora Sarita, de 7 años. Recordamos a José con Sarita de la mano o, más frecuentemente, vigilando y protegiéndola a una distancia para respetar la enérgica autonomía de la niña mientras ella patinaba o corría. Y lo recordamos con su sobrinito Pablo en los hombros, y su sonrisa y su bondad, una sonrisa algo triste porque añoraba su lejana Galicia. Había llegado a Carboneras hace 10 años para trabajar, y aquí conoció y se casó con María José. Ese hombre, tan fuerte y generoso, apoyaba muy especialmente a María José, que nos apoya a todos los que participamos en los programas culturales que se originan en la biblioteca. Ahora nos toca a nosotros apoyarla a ella. Es un golpe muy duro, una rendija enorme en el tejido de este pequeño pueblo, y un dolor muy particular en nuestra casa.
En estado muy grave uno de los trabajadores de Holcim ingresados en el hospital Torrecárdenas
20 junio 2007
Viajes con Ryszard
Viajes con Heródoto. [Original en polaco: Podroze z Herodotem, Wydawnictwo Znak, Cracovia, 2004.] Trad. Agata Orzeszek. Barcelona: Editorial Anagrama, 2006.
En 1956, el periódico Sztandar Mlodych [Estandarte de Juventud] lo había enviado a la India, como secuela de la visita de Nehru a Polonia, cuando el joven reportero aún ni sabía inglés ni había visto nada fuera de su país. Aquí nos cuenta de esa visita y otras a Jartum, el Congo/Zaire, Senegal, y China, las anécdotas intercaladas con largas citas de Heródoto, cuya "Historia" lo acompañó en muchas de sus andanzas. Saca dos conclusiones de esa comparación: Primero, que los horrores de hoy no son nada nuevo, y segundo, el método de Heródoto era muy parecido al de él, Kapuscinski: (1) escuchar testimonios de los testigos o los guardianes de la tradición oral (o sea, en términos modernos, entrevistar), (2) observar directamente (aún cuando no tiene elementos para interpretar lo que ve), y (3) pensar (para decidir cuál es la versión más plausible de la verdad). Kapuscinski se muestra muy buen observador pero muy pobre intérprete, algo como su modelo Heródoto; me hubiera gustado leer más de sus obervaciones y experiencias directas y menos de esos larguísimos pasajes del griego -- muy interesantes, pero inconexos por fragmentarios; Heródoto también era mejor reportero que analista (a diferencia de su coetáneo el gran sociólogo Tucídides, por ejemplo).
Sobre la muerte y la carrera de Kapusckinski, vea ELPAIS.com - El mundo del periodismo y de la cultura llora la muerte de Ryszard Kapuscinski - Cultura y Espectáculos - Agenda Ocio
Sobre mi viaje a Ghana, vea Literature & Society: "Untill is over": Ghana at last
26 mayo 2007
Tres principios dramáticos
Nuestro gran compañero en nuestra aventura teatral, el actor y dramaturgo Antonio Rodríguez Menéndez, nos planteó que hay tres conceptos claves para definir una acción dramática, que fueron primero descubiertos y descriptos por los antiguos griegos. Son:
Hamartia: Una definición corta: "Punto débil del héroe trágico que lo conduce a la catástrofe". (Sappiens.com) O, más corta aún, lo que dijo Antonio: "el error trágico" (por ej., Edipo comete un error cuando mata a un hombre y después se casa con la viuda, porque no sabe quienes son realmente.) He aquí una discusión más amplia: Hamartia - Wikipedia, la enciclopedia libre
Hibris o hybris: En un blog llamado "Hybris" el autor lo define así:
Para mucho más historia y contexto de la idea, pincha Hibris - Wikipedia, la enciclopedia libre
Anagnórisis: "revelación", "reconocimiento" o "descubrimiento". Otra vez, para contexto e historia del concepto, mira Anagnórisis - Wikipedia, la enciclopedia libre
Os puede también interesar ver estos dos relatos de Antonio Rodríguez Menéndez.
Hamartia: Una definición corta: "Punto débil del héroe trágico que lo conduce a la catástrofe". (Sappiens.com) O, más corta aún, lo que dijo Antonio: "el error trágico" (por ej., Edipo comete un error cuando mata a un hombre y después se casa con la viuda, porque no sabe quienes son realmente.) He aquí una discusión más amplia: Hamartia - Wikipedia, la enciclopedia libre
Hibris o hybris: En un blog llamado "Hybris" el autor lo define así:
Concepto griego que puede traducirse como ‘desmesura’ y que en la actualidad alude a un orgullo o confianza en uno mismo exagerados, resultando a menudo en merecido castigo. En la Antigua Grecia aludía a un desprecio temerario hacia el espacio personal ajeno unido a la falta de control sobre los propios impulsos, siendo un sentimiento violento inspirado por las pasiones exageradas, consideradas enfermedades por su carácter irracional y desequilibrado.Antonio en cambio recalcó la acción que implica tal 'desmesura', que sería "Saltar la norma". Claro, como el vecino a quien oí decir, desde su orgullo egoista (porque quería fumar en la biblioteca donde está ahora prohibido), "La ley no está hecha para mí". Imaginemos que, por haber saltado esa norma ocurre algo fatal, que por un descuido suyo se incendia un libro que quema toda la biblioteca y ..., etc. Entonces tendríamos una tragedia griega. Pero como no era teatro sino, sencillamente, la vida, no pasó nada. Como a la mayoría de los asesinos orgullosos griegos de la historia real, tampoco le pasó nada especialmente malo. Ni a Rumsfeld ni a Wolfowitz ni a ninguno de los otros autores del desastre de Irak. Ni muchos otros pecadores de hybris. A veces pienso que la tragedia griega se inventó para proveer una justicia virtual, nada más en la imaginación, porque faltaba (y falta) en la realidad.
Para mucho más historia y contexto de la idea, pincha Hibris - Wikipedia, la enciclopedia libre
Anagnórisis: "revelación", "reconocimiento" o "descubrimiento". Otra vez, para contexto e historia del concepto, mira Anagnórisis - Wikipedia, la enciclopedia libre
Os puede también interesar ver estos dos relatos de Antonio Rodríguez Menéndez.
17 mayo 2007
Sangre gorda
Otras obra serán Daalí de Alberto Boadella, y "Jácara del avaro" de Max Aub.
El lado risueño del maoismo
Esta novelita de Dai Sijie, un chino residente en París, recuerda los años duros del maoismo, con la "reeducación" de jóvenes urbanos que era en realidad un intento de asnarlos, quitarles sus conocimientos y su tendencia de pensar independientemente. Fue una experiencia por la que pasó el mismo Dai (nacido en 1954 en Fujian, "reeducado" entre 1971-74), que aquí recuerda sin amargura, pero con algo de tristeza y mucho humor. Parece que la experiencia efectivamente lo "reeducó" de una manera positiva, haciéndole conocer la vida dura de los campesinos. Balzac y la joven costurera china. (Leímos esta novela hace meses en el Club de Lectura de Carboneras, pero mi copia se había desaparecido. Hoy volvió a aparecer, pillada en el mecanismo de la butaca donde suelo leer.)
12 mayo 2007
Taller teatral: metas y programa
Cambio de hora y lugar: Empezando el lunes 14 de mayo, nos reuniremos en la biblioteca después del club de lectura, a las 19.30 h. Gracias a María José por ofrecer este espacio.
¿Para qué el taller? Evidentemente, queremos hacer teatro que sorprenda y haga reír, llorar, o pensar, o todo a la vez. Para llegar a hacerlo bien, seguimos estas actividades:
(1) formación dramática (la voz, la expresión, la gestualidad), que nos servirá para cualquier actividad social o de comunicación, incluso fuera del teatro.
(2) exploración de la tradición teatral, incluyendo sus trucos o recursos. Esto nos permitirá elegir las obras más adecuadas, e incluso escribirlas sabiendo de la estructura dramática, el manejo de los tiempos, cuando mostrar y cuando sugerir. También ayudará para imaginar nuevas posibilidades escénicas cuando las montamos.
(3) y finalmente, montar con gracia una o varias obras. Para poder hacerlo en el otoño, debemos escoger la(s) obra(s) en las próximas semanas y tomar algunas decisiones preliminares sobre el reparto y montaje. Entonces cuando nos volvamos a reunir después de las vacaciones, empezaremos a trabajar intensamente con todos los ensayos necesarios.
Para la reunión del lunes, propongo dividir el tiempo así:
Formación dramática: El miércoles, Jeanne Durban Taylor nos dio una lección introductoria de respiración y voz, con un ejercicio práctico individual. Para no perder lo aprendido y para transmitirlo a los que no pudieron acudir, vamos a dar un repaso. (Más adelante, podemos invitar a Jeanne para volver para instrucción más avanzada.) Pienso dedicar unos 20 minutos a esta actividad: respiración diafragmática y proyección y modulación de la voz en la lectura de un breve texto.
Tradición teatral: Hablaremos de algunos conceptos de estructura dramática, con ejemplos de diversas obras, algunas muy cortas, otras largas, antiguas y modernas. Yo tengo algunas ideas al respecto, e invitamos a todos a participar con ejemplos vistos o leídos.
Obras para montar: Seguiremos explorando las posibilidades de algunas de las escenas originales vuestras, y también yo propondré tres obras cortas y ya comprobadas -- muy diferentes entre sí -- en que podríamos trabajar todos.
¿Para qué el taller? Evidentemente, queremos hacer teatro que sorprenda y haga reír, llorar, o pensar, o todo a la vez. Para llegar a hacerlo bien, seguimos estas actividades:
(1) formación dramática (la voz, la expresión, la gestualidad), que nos servirá para cualquier actividad social o de comunicación, incluso fuera del teatro.
(2) exploración de la tradición teatral, incluyendo sus trucos o recursos. Esto nos permitirá elegir las obras más adecuadas, e incluso escribirlas sabiendo de la estructura dramática, el manejo de los tiempos, cuando mostrar y cuando sugerir. También ayudará para imaginar nuevas posibilidades escénicas cuando las montamos.
(3) y finalmente, montar con gracia una o varias obras. Para poder hacerlo en el otoño, debemos escoger la(s) obra(s) en las próximas semanas y tomar algunas decisiones preliminares sobre el reparto y montaje. Entonces cuando nos volvamos a reunir después de las vacaciones, empezaremos a trabajar intensamente con todos los ensayos necesarios.
Para la reunión del lunes, propongo dividir el tiempo así:
Formación dramática: El miércoles, Jeanne Durban Taylor nos dio una lección introductoria de respiración y voz, con un ejercicio práctico individual. Para no perder lo aprendido y para transmitirlo a los que no pudieron acudir, vamos a dar un repaso. (Más adelante, podemos invitar a Jeanne para volver para instrucción más avanzada.) Pienso dedicar unos 20 minutos a esta actividad: respiración diafragmática y proyección y modulación de la voz en la lectura de un breve texto.
Tradición teatral: Hablaremos de algunos conceptos de estructura dramática, con ejemplos de diversas obras, algunas muy cortas, otras largas, antiguas y modernas. Yo tengo algunas ideas al respecto, e invitamos a todos a participar con ejemplos vistos o leídos.
Obras para montar: Seguiremos explorando las posibilidades de algunas de las escenas originales vuestras, y también yo propondré tres obras cortas y ya comprobadas -- muy diferentes entre sí -- en que podríamos trabajar todos.
11 mayo 2007
Royal Brass Quintet
El domingo pasado la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Carboneras nos presentaron el Royal Brass Quintet, cinco músicos de viento de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla.
El calvo Denis Konir (extrema izquierda en la foto) no pudo venir, pero en su lugar tocó una mujer, también trompetista con la Real Orquesta de Sevilla y realmente buena, Nuria Leyva Muñoz. Nos encantó especialmente la "batalla" de trompetas (de un Suite de Samuel Scheidt, ca. 1587-1653), una especie de duelo entre ella y Douglas McClure (segundo de izq. en la foto). Después de siete piezas barrocas, y mucho aplauso en la Casa de la Música, Javier Rizo Román (trompa, el del medio en la foto) anunció "la propina" -- una pieza supuestamente también barroca pero anónima, encontrada recientemente en algún castillo abandonado. Resultó ser una gran explosión de jazz, como una de esas alegres marchas fúnebres de Nueva Orleans, y una gran oportunidad para los cinco músicos exhibir todos los trucos de trino, deslizada y quiebre de notas donde los trombones (Francisco Blay Martínez y Daniel Stofan) pudieron lucirse.
Gracias a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Carboneras, tenemos la oportunidad en nuestro pueblo de ver algunos de los mejores artistas de España y de Europa en la Casa de la Música. Gente de la altura de Tomatito y La Macanita (en foto), una actuación brillante de El Misterio Bufo de Dario Fo (pero sin programa impreso, así que nunca supimos el nombre del joven juglar), el divertidísimo Ara Malikian, violinista de concierto, el joven pianista clásico Javier Perianes, y otros. Lamentamos no haber comentado cada uno en su momento, porque los artistas necesitamos la crítica y los aplausos--porque queremos saber si y cómo hemos llegado a nuestro público.
08 mayo 2007
Taller teatral: voz y creación dramática
II. Creación dramática. Vamos a seleccionar 2 o 3 de las escenas originales escritas por miembros de nuestro grupo, para ver cómo hacerlas mejor para, muy posiblemente, presentarlas. La pieza resultante sería una obra colectiva, "basada en una idea de (Fulano/Fulana)". Así aprenderemos todo cómo hacer mejor teatro, y el/la autor/a original beneficiará para su próxima obra (o para desarrollar esta misma escena).
III. Tradición teatral. Si hay tiempo, vamos a hablar de Los persas de Esquilo, primero para entender por qué y de qué manera esta obra ha retenido tanto poder sobre tan diversas audiencias por casi 2,500 años, y segundo para crear un montaje imaginado: ¿Cómo podríamos nosotros, hoy día, presentarla para conseguir el máximo efecto posible en una audiencia contemporánea? Tal vez nunca lleguemos a hacer semejante montaje -- o tal vez sí. Pero de todos modos, el ejercicio nos enseñará mucho no solamente de la historia del teatro (y de la democracia y la guerra, porque de eso trata), sino también de nuestras propias capacidades de imaginación teatral. Y si no hay tiempo mañana, tal vez podemos convencer a Mario a dejarnos tratar el tema en parte de la sesión de la biblioteca el lunes, como seguimiento (y contraste) a "Esperando a Godot".
Foto de Paul Newman
06 mayo 2007
ESPERANDO A GODOT
Beckett, Samuel. Esperando a Godot. Título original: En attendant Godot (1952, Les Éditions de Minuit). Trans. Ana María Moix. Fábula. Barcelona: Tusquets Editores, 1982 [1952].
Foto: Vladimir y Estragon sostienen al despótico Pozzo, ayudados por el esclavo de éste, Lucky, en un montaje de la obra de la TALÍA TEATRO en Santiago de Compostela.
03 mayo 2007
EE.UU. ante el mundo
Lo que dice Brzezinski (citado en esta columna de Lluís Bassets) es lamentablemente verdad: "Gracias a la conducción unilateral de la política exterior después del 11-S, el símbolo que evoca a América a ojos del mundo ha dejado de ser la Estatua de la Libertad y ha pasado a ser el campo de prisioneros de Guantánamo." Y a nosotros, ciudadanos y luego responsables de ese país, nos tomará muchos años y mucho trabajo restaurar el prestigio y el poder de los EE.UU. de Norteamérica. ELPAIS.com - Horror al vacío - Opinion / Blogs
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Datos personales
- Geoffrey Fox
- Geoffrey Fox's short story collection Welcome to My Contri (1988, enlarged e-book 2010) was described by The New York Times Book Review as a "short and impressive work" in which "Mr. Fox [...] has created a memorable set of players who, while not natural antagonists (they often share the same dreams and goals), are still somehow bent on confrontation. Watching their sometimes vicious, often darkly humorous interactions leaves us thoroughly wrung out and aware that we are in the presence of a formidable new writer". Novels: A Gift for the Sultan (2010), Rabble! (2022) His articles, op-eds and book reviews have appeared in The Nation, The New York Times, the Village Voice and other publications. Since 2008, Fox has been living with his partner, architect Susana Torre, on the edge of the Mediterranean in the village of Carboneras in Andalusia, Spain, where his short stories (in Spanish) under the pen name "Baltasar Lotroyo" ("el otro yo" = alter ego in Spanish) have appeared in anthologies and online publications.

