30 junio 2006

¡Pobres pibes!

Pero felicitaciones a la selección alemana. Fue un tremendo partido, entre dos selecciones muy iguales. Ya están fuera de juego, en todo sentido, nuestras dos selecciones favoritas (digo, de nosotros de esta casa), España (¿Pero que les pasó a los muchachos ibéricos? Estaban jugando tan y tan bien hasta el día que enfrentaron a los galos, viejos pero astutos) y la blanca y celeste. Nos queda para representar a América sólo Brasil. A lo mejor me compro una camiseta amarilla y verde.

23 junio 2006

Blanco y negro y espantagruélico

¿Fantasías? ¿Comentarios filosóficos? ¿O simplemente imágenes provocativas? De cualquier forma, me encantan: Photos de Robert Smith. Y hay muchas otras cosas (fotos, literatura y más) que merecen la exploración en Espantagruélico.

19 junio 2006

Ser abuelo

Aquí os presento a mi querido nieto Derek, 20 años. Para el día de los padres (en EE.UU., hoy) me regaló una visita, y aquí nos veis en la entrada de Tompkins Square Park en Manhattan. Derek vive en Stoughton, Massachusetts, y no nos vemos tan frecuentemente como quisiéramos.

26 mayo 2006

Vidal Hurtado

Las obras en cerámica de Vidal Hurtado salen de una gran imaginación visual y un dominio técnico igualmente grande. Especialmente intrigantes son las hermososas series abstractas o semiabstractas, evocativas de sus investigaciones en la historia y prehistoria almerienses. La pieza que encabeza esta nota, cinco placas que sugieren un paisaje misterioso e interrumpido, nos impactó tanto que decidimos comprarla tan pronto como la vimos, en una exposición en Almería capital en febrero.

La siguiente imagen (izquierda) representa otra línea de trabajo, de objetos bellos y prácticos. Esta celosía sirve para matizar la entrada del implacable sol, separando los rayos para dejarlos jugar, dando luz sin agobiar.

Vidal trabaja en su taller en Carboneras (Provincia de Almería, Andalucía, España), cerca del Llano de Don Antonio. El taller, realizado por un arquitecto en base de un diseño de Vidal, es en sí otra obra de cerámica.

Además de su trabajo en cerámica, tiene un programa radial de lunes a jueves por Radio SER en Mojácar, donde entrevista personalidades locales y explora las idiosincracias de la zona. Y recién escribió su primer cuento, para una antología próxima a aparecer.

Pero sigue pasando la mayor parte de su trabajo y sus energías en el taller, donde lo vemos con Susana, mostrándole algunas obras ya casi terminadas. Merece una visita. Para comunicarse con Vidal Hurtado, escríbele aquí (es el correo eléctronico de su hijo Mario, pero él recibirá el mensaje).

16 mayo 2006

La II República: ¡Viva la vida!


Gracias al amigo y arquitecto argentino Jorge Ramos, que no sé donde encontró esta imagen de la defensa de Madrid. Me parece que "seis polvos con la Lola" puede ser una respuesta chabacana pero valedera ante el grito del fascista Millán Astray, "¡Viva la muerte!" Claro, no es una respuesta tan elegante (ni tan valiente) como la que dió Unamuno ante el general José Millán Astray mismo , en territorio nacionalista.

Y Lola, ¿qué dice?

04 mayo 2006

Derrotados pero no doblegados


Méndez, Alberto. 2004. Los girasoles ciegos. Barcelona: Editorial Anagrama.

Esta estremecedora visión de lo que Jack London llamó "el tacón de hierro" -- en este caso los primeros años del fascismo en España-- consta de cuatro relatos, independientes pero conectados y con un impacto cumulativo. En "Primera derrota: 1939" un capitán del ejército nacional se rinde, ante la estupefacción de los defensores republicanos, en víspera de la victoria nacional -- porque no quiere ser uno de los vencedores en una guerra tan cruel. "Segunda derrota: 1940" es sobre un poeta adolescente huido de los nacionales, con su novia embarazada, para morir en el monte. "Tercera derrota: 1941" es la historia de un comunista preso en la cárcel de Porlier que logra salvar su vida por varias semanas contándole al coronel fascista mentiras sobre la heróica muerte de su hijo, hasta que finalmente se harta de inflarle el ego al verdugo y le dice la miserable verdad sabiendo que le traerá la muerte casi inmediata. "Cuarta derrota: 1942, o Los girasoles ciegos" -- un intelectual comunista escondido en el armario mientras su mujer e hijo fingen al mundo que ha muerto -- logra una terrible tensión alternando entre la voz de victimario y de víctima, con una tercera voz de autor explicando cosas que aquellos no podrían saber o decir; los conocimientos que hemos adquirido leyendo los tres relatos anteriores hace que éste sea aún más impactante. Estas cuatro derrotas son también cuatro triunfos de ese espíritu de solidaridad que era la fuerza y esperanza de la República, porque en cada uno alguien -- el capitán nacional rendido, el poeta adolescente, el preso en Porlier, el intelectual en el armario--se niega a doblegarse ante la represión. 20060504


Más carteles

Una pequeña ventana retrovisora


Ayala, Francisco. 2006. Mi ventana al mundo (Una antología). Sevilla: Junta de Andalucía, Consejería de Cultura.

Pasajes escogidos por el autor para esta edición para el centenario de su nacimiento, el 16 de marzo de 2006, para distribución gratuita en Andalucía. Incluye el divertido ensayo sobre "Un caballero granadino" inventado por el autor de un plagio de Don Quijote, que Cervantes hace aparecer y encontrarse con "su" don Quijote en la 2a parte del libro; cinco reminiscencias de su infancia feliz en Granada de El jardín de las delicias, y otra de su abuelo materno del libro Recuerdos y olvidos; una anécdota de su época de catedrático en los EE.UU., "La niña de oro"; una historia ligeramente ficcionalizada de la muerte del rey Pedro el Cruel a manos de su hermano bastardo don Enrique de Trastámara en 1369, "El abrazo"; un cuentito cómico, "La barba del capitán". Ninguna de estas piezas sola es de gran peso intelectual o emocional, pero la totalidad da alguna idea de la gran amplitud de temas y estilos de este prolífico y longevo autor. Biografía "Wiki" de Francisco Ayala

Foto de página de Canal Sur.

19 abril 2006

El "continental op" llega a Mágina

Muñoz Molina, Antonio. 1997. Plenilunio. Madrid: Alfaguara.

A una pequeña ciudad andaluza llega el inspector (cuyo nombre nunca sabemos), veterano de la lucha antiterrorista en Bilbao, para enfrentar otro tipo de horror: el asesinato sádico de un niña. En el curso de su persecución del asesino, descubre su propia capacidad de afecto, congelada desde una infancia difícil y décadas de trabajo policíaco. El reencuentro con el anciano "padre rojo" Orduña, otrora director del colegio jesuita que lo había recogido cuando era "huerfano de guerra", y una inesperada relación con una maestra de escuela que sabe penetrar su recia armadura emocional --Susana Grey, casi 20 años menor que él y harta de someterse a las expectativas ajenas--lo hacen encarar su pasado e imaginar un futuro posible diferente. Paralelamente se cuenta la historia del joven asesino, un muchacho de poca cultura y una enorme frustración sexual, que lo domina especialmente en el plenilunio. Y seguimos los desplazamientos del joven terrorista venido del norte para acechar al inspector.

El libro engancha por el suspense que crea al final de casi cada capítulo y que mantiene hasta el final, y ofrece personajes complejos, reconocibles y creíbles, con una intensidad psicológica digna de los grandes maestros del género como Raymond Chandler o Dashiell Hammett. O sea, es una novela de un género policíaco muy conocido, ligeramente contextualizada por la realidad histórica de España. La guerra civil y la represión franquista funcionan como la causa originaria del congelamiento emocional del inspector y la guerra contra ETA explica plausiblemente la crisis emocional de la mujer del inspector y su propio endurecimiento.

Tiene lugar en la misma ciudad provinciana que su obra anterior, El jinete polaco (una versión de la ciudad natal de Muñoz Molina, Úbeda, Jaén, que en la primera novela se llama "Mágina"). Pero aquí la historia es solamente el trasfondo para una trama de convencional, mientras en la novela anterior, la ficción sirve para examinar la mucho más compleja historia real a través de más de dos siglos. Por lo tanto, Plenilunio es mucho más fácil de leer y más entretenida que aquella, y de cierto modo menos interesante.

(Sobre los relatos sobre el "continental op" de Dashiell Hammett).

30 marzo 2006

-¡Abozar esos obenques, joder!


Pérez-Reverte, Arturo. 2004. Cabo Trafalgar. Un relato naval. Madrid: Alfaguara.

En la desastrosa derrota de la flota aliada francesa-española de 33 navíos de línea, frente a igual número de navíos ingleses bajo el mando del almirante Horatio Nelson, 1-XI-1805, Pérez-Reverte hace trabajar un 34º navío español inventado, el Antilla de 74 cañones (como era la mayoría de la flota aliada), para poder entrar en las mentes y sensaciones de sus oficiales y tripulantes durante tan terrible batalla. La corrupción de Godoy y sus ministros ha dejado la marina española en mal estado (los navíos son muy buenos pero mal equipados, y el atraso de los pagos y otros abusos han hecho que pocos marinos veteranos queden en la tripulación, que se ha completado con artilleros de tierra, campesinos y otros pobres urbanos reclutados a la fuerza), el almirante francés impuesto por Napoleón es un incompetente, y algunos capitanes huyen hacia Cádiz en lugar de ayudar a los navíos más atacados, pero (en esta versión y probablemente en la realidad), la mayoría de los barcos y sus tripulantes novatos luchan ferozmente contre los mejor organizados, equipados y dirigidos ingleses. Además del Antilla, comandado por el valiente capitán Carlos de la Rocha, Pérez-Reverte inventa una balandra francesa, el Incertain, cuyo capitán Quelennec observa sin participar en la batalla. Es un relato lleno de miedos, escalofríos, heroismos y términos navales ya muy extraños. Aunque esta edición incluye diagramas mostrando las diferentes cubiertas, los cañones y el velámen de un navío de 74 cañones de la época, los gritos de los oficiales y los daños precisos del fuego enemigo son muchos veces incomprensibles para el lector normal (no especialista en el tema) de hoy. Pero no importa. Esos gritos y caídas de piezas misteriosas comunican la excitación y la desesperación. Los heroes de la novela son, al fin, los tripulantes y oficiales españoles en general, y especialmente el capitán de la Rocha (la dignidad y el deber), el guardiamarina de 17 años Falcó (el patriotismo juvenil), y el secano reclutado a la fuerza Nicolás Marrajo, “hijo de madre poco clara, sin trabajo ni profesión conocida salvo de pícaro, contrabandista, rufián y buscavidas, escoria de las Españas, reclutado forzoso por un piquete de leva en la taberna La Gallinita de Cai", que se enloquece bajo el incesante tiroteo y realiza una increíble hazaña – volver a izar la bandera española en lo que queda de un mástil del destruido barco, bajo el fuego enemigo intenso – sólo para joder a los ingles (espíritu de resistencia del pueblo común).

Puedes contrastar esta nota con otra de Marisol Paul.

Para una historia detallada en inglés, The Battle of Trafalgar

Y del Diccionario Náutico:
boza: Cabo hecho firme en la proa de un buque, que sirve para amarrarlo a un muelle, embarcadero, muerto, etc. / Cabo corto, firme por un chicote a un cáncamo o argolla de cubierta o a cualquier punto del buque, que sirve para sujetar con varias vueltas del otro chicote a determinado cabo de maniobra a fin de que no se escurra durante la faena que esté ejecutándose. / Trozo de cabo más largo y hecho firme del mismo modo, para sujetar al costado anclas, anclotes y otros objetos pesados. / Es un trozo de cabo o cadena de unos dos o tres metros de largo con uno de sus extremos hecho firme en un gancho o cáncamo, con el otro extremo, por medio de vueltas mordidas, se hace firme el cabo.

obenques: Cabos ó cables que sujetan a un palo lateralmente. Un palo de dos niveles de crucetas tiene: obenques altos (los que van desde los cadenotes de cubierta hasta el tope de palo), obenque intermedios (los que van desde la base de la crucetas superiores hasta los cadenotes) y obenques bajos (los que van desde las crucetas inferiores hasta los cadenotes).


Imagen: "Redoutable under attack and dismasted". Según Pérez-Reverte, este navío francés "libró el más duro combate de trafalgar: 486 muertos y 81 heridos a bordo. Uno de sus tiradores mató al almirante Nelson."

11 febrero 2006

Aventuras de los tímidos en un mundo malo

Ortiz, Lourdes. 1995. La fuente de la vida. Barcelona: Planeta. Finalista Premio Planeta 1995 (otra selección del Club de Lectura de la Biblioteca de Carboneras)

Dos madrileños, inquisitivos pero pusilánimes, viajan a ciudades distantes -- Cusco, el recién casado Ramiro, y Bucarest el periodista cuarentón y regordete Esteban -- donde cada uno se liga con una mujer fuerte (Nelly la gringa en Cusco, Ródika la enfermera en Bucarest) que está en líos por su participación en el tráfico de niños, y después de un débil y totalmente ineficaz intento de rescatarlas, cada uno regresa a casa y a su rutina y mujer aburridas. O sea, a diferencia del típico héroe de aventuras, son burgueses normales que en el fondo no quieren cambiar sus vidas. En cuánto al tráfico de niños, nunca averiguamos que era lo que realmente pasaba en ninguno de los dos países, pero se intima que eran cosas bien feas. Las descripciones de las dos ciudades, Cusco y Bucarest, son las partes más interesantes.

10 febrero 2006

Pablo Aranda: Cuentos

Aranda, Pablo. 2004. "Pablo Aranda." Cuaderno de 26 páginas de El agua en la boca. Málaga: Litoral, Revista de la Poesía, el Arte y el Pensamiento.
Cuatro cuentos muy breves sobre hombres y adolescentes más o menos desorientados e indecisos. Pedro en "La espera" (1996) es un caso extremo de indecisión; "La luz" (1997) es apenas un chiste metafísico y muy simple; "Ventana" (1997) es un diálogo/monólogo muy gracioso, llegando a un absurdo y su autonegación (empezando con si él o su compañera debe cerrar la ventana; "Compro oro" (2001) sigue las confusiones de una primera infatuación de un adolescente. Son todos divertidos, y los dos últimos son hasta memorables.

Este cuadernito de cuentos estaba insertado en el número 238 de la revista Litoral, dedicado a “La poesía del flamenco” – una amplia colección no sólo de poesías por poetas nacionales y extranjeros (Rilke, por ejemplo), sino también de ensayos históricos, estudios lingüisticos, y reproducciones bellas de pinturas, caricaturas y fotografías del flamenco, y pequeñas biografías de algunos de los cantaores, tocaores y bailaores más famosos/as. Para resumen del número actual, pulsa
Litoral, Revista de la Poesía, el Arte y el Pensamiento.

02 febrero 2006

El ojo inteligente e inquieto: Ernesto Pedalino


Anoche tuvimos el placer de ver el despliegue más completo que habíamos visto hasta ahora de las obras de nuestro amigo Ernesto Pedalino, obras que me llenan de calor y color, siempre me hacen pensar y a veces me hacen reír. Para saber más sobre este artista, pulsa Ernesto Pedalino, o puedes ir directamente a las obras más recientes.

Ernesto las describe como “abstractas”, pero son algo más que eso. Sin ser figurativas, son siempre o casi siempre alusivas a realidades reconocibles, como puede ser la urbe agitada — podría ser Madrid, o Buenos Aires, o una combinación u otra completamente imaginaria — que se ve desde arriba en una especia de sueño, en que se destacan las líneas de los movimientos que le dan vida. O en otra serie de obras, Pedalino se inspira en cosas como el juego de luces y colores sobre alguna pared desvencijada que refleja el sol de Almería, y hasta hay una obra reciente que representa el sol mismo – o más precisamente, la impresión que puede dejar un sol andaluz, el estallido de rayos que ocurre en el cerebro de él que lo mira.

Si estás por estos pagos, no pierdas la exposición: Sala de Exposiciones de Unicaja en Almería, Paseo de Almería, 69, de las 19,30 a 21,30 hasta el 14 de febrero.

Arriba, su propuesta para una instalación en el puerto pesquero de Carboneras (ya aceptada por el ayuntamiento y la asociación de pescadores, y ahora en espera de financiación y buen tiempo para realizarlo). Las fotos muestran la entrada del puerto tal como está ahora, y después una imagen digitalizada de su transformación artística. Usaría una pintura no contaminante para dar alegría a esas rocas y una imagen inmediatamente reconocible del pueblo de Carboneras.

26 enero 2006

Cultura poética

[Una nota vieja, del 26-01-2005, que traspaso de otro blog que mantengo para lectores en inglés. La Asociación Cultural Levantisca de Carboneras sigue activa.]

La semana pasada, a oír los versos del joven poeta Ricardo Teva en la Asociación Cultural Levantisca, sentía un calor humano y una solidaridad literaria en el ambiente que me llenó el alma. Todos los presentes – habíamos unas 15 o 20 personas – queríamos ayudar al poeta decir todo lo que podía, y todos estábamos a la expectativa de que alguna palabra, alguna imagen, algún verso nos tocara en lo más profundo de nuestro ser. Y cuando un poeta tiene semejante audiencia, no puede fallar.

El afán por experiencias culturales de la gente en este pueblo se vive in muchas otras instancias, como el Club de Lectura de que hablé la semana pasada, el círculo de cine, las tertulias. Si piensas visitar, dirección: Carboneras, Provincia de Almería, Andalucía, España, Europa Occidental y Mundo Mediterráneo. La semana que viene espero hacer una nota sobre recientes lecturas y otras experiencias. Hasta entonces.

23 enero 2006

Descubriendo a Delibes

Gracias de nuevo a nuestro querido Club de Lectura de la Biblioteca Pública de Carboneras, esta vez por impulsarme a leer otra formidable novela de Miguel Delibes, El camino. (Pulse el enlace para ver mi sinopsis.) No sólo disfruté la novela, que tiene unas escenas graciosísima, sino además el círculo de lectores de la biblioteca puso mucha información de contexto que enriqueció la experiencia. Para empezar, supieron explicar muchas de las palabras del campo español que ni yo ni mi compañera argentina conocíamos. Más importante aún, podían comparar las experiencias de ese pobre y atrasado pueblo ficticio de alguna parte del norte de España, con experiencias vividas por ellos mismos en sus pueblos, la mayoría de ellos de Andalucía (aunque nuestro Club también cuenta con personas de Madrid, León y otros lares).

Ya había leído otra novela breve de este prolífico autor. La hoja roja me había gustado, pero no me parecía una obra muy ambiciosa ni demasiado importante. Ahora la veo de otra manera, como una pieza más en toda una obra novelística para representar diversos aspectos de la realidad española, especialmente bajo la represión del franquismo. La semana pasada, pudimos ver (en TVE-2) el magnífico y horrorífico filme de Mario Camus, Los santos inocentes, basado en la novela homónima de Delibes. Pienso leer más por este autor.

Para un análisis interesante por una especialista chilena, pulsa Acta literaria - Los santos inocentes como novela del devenir

18 enero 2006

Mágina imaginada


Suena a "magia" e "imagina", por cuánto supuse que era totalmente imaginaria la ciudad de Mágina de que escribe Antonio Muñoz Molina. Pero el nombre de Mágina realmente figura en el mapa de España, no de una ciudad sino de una montaña y su cordillera, la más alta en la provincia de Jaén. Incluso hay un Parque Natural Sierra de Mágina. Y en esa zona hay una ciudad que se parece mucho, muchísimo a la de la novela, pero se llama Úbeda.

Tuve que ver esa zona, y también la vecina sierra jiniense de Cazorla, intrigado por las referencias en El jinete polaco de Muñoz Molina y otra novela, de Salvador Compán, Cuaderno de viaje (Planeta 2000), ambientado en Cazorla en el siglo XIX. Estas dos sierras quedan a sólo pocas horas por carretera de Carboneras, en la costa levantisca de Almería, pero en otro planeta. "La Andalucía profunda", como decía un amigo en Carboneras. El hablar es más pausado, con vocabulario de monte y granja y no de mar, como es la comida (en lugar de pescado y mariscos, más carnes de monte – conejo, ciervo, jabalí -- y de granja, guisados y muchísimo aceite de oliva). En lugar de las olas blancas y azules que miramos frente a Carboneras, entramos un mar de hojas de olivares, ondulantes entre verde oscuro y plata, e imponentes montañas que albergan pueblos de escaso contacto con el exterior, salvo por la televisión apenas inteligible y uno que otro hijo o hija que se escapa al gran mundo, para volver -- sólo de visita -- transformados en forasteros demasiado impacientes para respetar las verdades milenarias de las montañas.

O así los imagino, porque así es el protagonista central de El jinete polaco (Premio Planeta 1991), un hijo del pueblo autotransformado en forastero. A continuación mi resumen:

Un hombre que se ha hecho intérprete de otras lenguas y ha rehuido de sus orígenes en la remota ciudad de Mágina en Jaén, donde nació en una familia campesina en 1956, reconstruye la historia de su ciudad y se resitúa en ella a través de los testimonios de conciudadanos, un archivo de fotos, y el encuentro inesperado y apasionado con la hija del que fue una figura clave en esa historia. Esa persona, el Comandante Galaz, fue tan audaz y decisivo como el protagonista es tímido y vacilante -- tomó la decisión determinante que mantuvo esa ciudad leal a la República -- pero guardó entre sus efectos personales una copia de la pintura "El jinete polaco" de Rembrandt, que quizás para él, como para el narrador, representaba la soledad digna y el distanciamiento de una ciudad que defendía. Fundamentalmente trata de la abrupta transición histórica de España y la casi imposible comunicación entre las generaciones de antes y después de la Guerra Civil. Está llena de pasajes descriptivos muy vívidos de los diferentes momentos de esa transición. La historia se desarrolla en la mente del intérprete, Manuel, en oraciones larguísimas donde muchas veces es difícil saber quién está hablando o en que país o momento histórico estamos, lo que dificulta mucho la lectura, especialmente de las primeras 100 páginas, antes de que llegamos a reconocer a los personajes nombrados por repetidas menciones. Hay muchas partes bellísimas y conmovedoras -- el doloroso y aterrido parto del protagonista es una de ellas -- pero la conclusión es bastante débil, porque nos recuerda la exasperante pasividad del que ha contado la historia: el protagonista / narrador está aguardando con una bellaquería desesperada que una mujer venga para arreglarle la vida.

Para más sobre Antonio Muñoz Molina


Arriba: La Sierra de Mágina vista desde Redonda Miradores en Úbeda.

26 diciembre 2005

¡Feliz Navidad!

José y María pasan por Carboneras, camino a Belén.
Isabel -- una amiga y vecina de Carboneras -- canta villancicos flamencos mientras toca la zambomba, en nuestra fiesta de Navidad del Club de Lectura en la Biblioteca Municipal de Carboneras. (No tenemos grabación de Isabel, pero para oir algo muy similar, pincha El Nacimiento (Gloria).)

Sobre la zambomba y su tradición, pincha Zambombas de Jerez. Y para más historia, Auge del villancico flamenco. ¿Sabías? "La palabra villancico deriva de villano (lat. villanus), y originariamente designaba a un labriego, habitante de una casa de campo; más tarde designó a la copla cantada por el labriego."

08 diciembre 2005

Federico vive

(Picar foto para ampliar.)
A Federico García Lorca lo mataron en Granada el 19 de agosto de 1936, al mero principio de la sublevación falangista contra la II República, y en España quedó muerto, bien muerto, por muchos años, hasta la muerte de Franco y del franquismo. Como la segunda muerte (la de Franco) cancelaba la primera. En nuestra excursión ayer de los clubes de lectura juvenil y de adultos de la biblioteca de Carboneras, obra de la infatigable y recursiva bibliotecaria María José Rufete Aznar, pudimos comprobar que Federico ha revivido. María José organizó una visita memorable a la casa natal en Fuentevaqueros y a la casa de veraneo en la huerta familiar de San Vicente, entonces en el campo pero ahora parte de la ciudad de Granada.

En el pueblito Fuentevaqueros, Federico García Rodríguez y Vicenta Lorca Romero, los padres de Federico, eran gente principal (él, agricultor con muchas tierras; ella, antes de casarse había sido maestra de escuela y tenía título universitario, como muy pocas mujeres de la época), pero su casita con granero arriba (ahora sala de exposiciones) hoy luce muy pequeña y modesta. Eso sí: tenía tecnología de punta en la cocina (un aparato de hierro muy superior a las antiguas hornallas) y un piano, que Federico aprendió tocar muy bien y que todavía (o nuevamente) está en su sitio en una salita.

Adela – una compañera del club de lectura -- nos contó que cuando ella estudiaba, en los colegios nunca nombraban a García Lorca, y no se veían ediciones de sus obras en ninguna parte. Cuando la gente de afuera preguntaba por Lorca, ella y sus compañeros de estudios no tenían ni idea de quién o qué era. Mientras, fuera de España, Federico era cada vez más vital. En Buenos Aires y otras partes de América Latina se seguían editando sus libros, y era raro el chico que no supiera recitar “Verde, que te quiero verde” u otros versos con tanta emoción como recitaba a Rubén Darío o César Vallejo o Pablo Neruda o cualquiera de los otros grandes poetas modernos de la compartida cultura hispana.

Y aún en España, según Marta, la dulce y bien informada cuidadora de la casa-museo de la huerta de la familia García Lorca en Granada, durante el franquismo la gente recitaba los versos del Romancero gitano de memoria, como cosa folklórica – tal vez sin saber quién los había escrito. Y ahora los españoles y muy especialmente los andaluces celebran a Federico como una gloria nacional.

¿Por qué tenían que matarlo, si él no militaba en ningún partido, ni esgrimía más arma que la pluma, ni lideraba ningún movimiento de masas? ¿Y por qué era ha sido tan importante para la España democrática recuperarlo?

Los detalles de esos días de agosto de 1936, quiénes y cómo lo detuvieron y después lo fusilaron, todavía no están claros. Era un muchacho rico, célebre, amigo de izquierdas, y homosexual, todos factores irritantes a los militares amotinados. Pero nadie duda del verdadero motivo: toda la existencia de Federico era un repudio de los valores del Falange y sus aliados. Sus obras de teatro y sus poemas y canciones y funciones de títeres no toman partido de izquierda de manera directa y explícita (como hicieron en su momento Neruda, Vallejo, Nicolás Guillén y otros), y quizás por esta razón eran aún más peligrosos para la derecha. Hay obras de gran violencia y sangre, pero nada que insta a la rebelión de los oprimidos. Y una enorme parte de su obra es de un frivolidad exuberante, de los amores de lagartos, por ejemplo, o el drama cotidiano de las plantas en “Estampas del jardín”. Hay tristeza y soledad, pero también mucha alegría y la excitación de los sentidos por los colores y los olores. Es la celebración de la vida, frente a la famosa consigna de un dirigentes falangista, “¡Viva la muerte!”

En el camino desde Carboneras a Fuentevaqueros, en el autobús facilitado por el Ayuntamiento, los chicos y algunos de los adultos nos turnamos en el micrófono para recitar lo que sabíamos, o en algunos casos lo que leíamos, de los versos de FGL. A lo mejor no recitábamos bien, pero sí con mucha atención, todos abiertos a recibir las saetas disparadas por el poeta hacía 70 años o más. Y horas más tarde, en el largo trayecto nocturno de vuelta de Granada, las canciones y chillidos incansables (si algo cansador) de los jóvenes era una manera alegre de gritar , “¡Viva la vida!”


(En foto: Algunos compañeros del Club de Lectura de la Biblioteca de Carboneras, delante de la casa de veraneo de la familia de Federico García Lorca en la Huerta San Vicente, Granada. María José, en abrigo blanco y en conversación con su hija Sarita, está en el centro.)

26 noviembre 2005

Club de Lectura: Aventura holandesa

Chambers, Aidan. 2001. Postales desde tierra de nadie. Traducción del inglés (Postcards from No Man's Land) por L. J. Buil. Barcelona: Muchnik Editores.

En 1995, 51º aniversario de la batalla de Arnhem en Holanda, un chico inglés de 17 años, tímido pero curioso, viaja solo a Ámsterdam para conocer a Geertrui, la mujer que cuidó a su abuelo malherido en la batalla. Descubre un secreto de la familia y a un primo hermano, y adquiere confianza sexual y los principios de madurez frente a problemas de la vida. En el curso de sus averiguaciones, vemos muchas escenas de la Holanda actual y en las memorias dictadas por la moribunda Geertrui vivimos momentos de la famosa batalla (la mayor invasión aérea en la historia, de paracaidistas ingleses contra los alemanes, pero que terminó muy mal para los aliados) y sus secuelas para la población civil. Las descripciones de paisajes rurales y urbanas a veces son excesivas, y sobran personajes que aparecen por momentos y después no contribuyen a la historia. Ganó el Carnegie Medal por literatura juvenil, pero aparte de alguna información histórica o turística, será de escaso interés para el lector adulto.

11 noviembre 2005

Amigos y vistas de Carboneras

Tenemos muchas razones para regresar a Carboneras. Una consta de los muchos amigos entrañables, entre ellos (de izquierda a derecha) : Dora y Ernesto, Casti (María del Castillo), Amalia (que preparó la paella que acabamos de compartir en su casa), y, más acá de Susana (mi compañera, con gafas oscuras), Mario.

Otra razón es la belleza del mar Mediterraneo y del pueblo mismo, aquí en dos vistas desde la terraza de Amalia y Mario.

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Geoffrey Fox's short story collection Welcome to My Contri (1988, enlarged e-book 2010) was described by The New York Times Book Review as a "short and impressive work" in which "Mr. Fox [...] has created a memorable set of players who, while not natural antagonists (they often share the same dreams and goals), are still somehow bent on confrontation. Watching their sometimes vicious, often darkly humorous interactions leaves us thoroughly wrung out and aware that we are in the presence of a formidable new writer". Novels: A Gift for the Sultan (2010), Rabble! (2022) His articles, op-eds and book reviews have appeared in The Nation, The New York Times, the Village Voice and other publications. Since 2008, Fox has been living with his partner, architect Susana Torre, on the edge of the Mediterranean in the village of Carboneras in Andalusia, Spain, where his short stories (in Spanish) under the pen name "Baltasar Lotroyo" ("el otro yo" = alter ego in Spanish) have appeared in anthologies and online publications.