19 abril 2006

El "continental op" llega a Mágina

Muñoz Molina, Antonio. 1997. Plenilunio. Madrid: Alfaguara.

A una pequeña ciudad andaluza llega el inspector (cuyo nombre nunca sabemos), veterano de la lucha antiterrorista en Bilbao, para enfrentar otro tipo de horror: el asesinato sádico de un niña. En el curso de su persecución del asesino, descubre su propia capacidad de afecto, congelada desde una infancia difícil y décadas de trabajo policíaco. El reencuentro con el anciano "padre rojo" Orduña, otrora director del colegio jesuita que lo había recogido cuando era "huerfano de guerra", y una inesperada relación con una maestra de escuela que sabe penetrar su recia armadura emocional --Susana Grey, casi 20 años menor que él y harta de someterse a las expectativas ajenas--lo hacen encarar su pasado e imaginar un futuro posible diferente. Paralelamente se cuenta la historia del joven asesino, un muchacho de poca cultura y una enorme frustración sexual, que lo domina especialmente en el plenilunio. Y seguimos los desplazamientos del joven terrorista venido del norte para acechar al inspector.

El libro engancha por el suspense que crea al final de casi cada capítulo y que mantiene hasta el final, y ofrece personajes complejos, reconocibles y creíbles, con una intensidad psicológica digna de los grandes maestros del género como Raymond Chandler o Dashiell Hammett. O sea, es una novela de un género policíaco muy conocido, ligeramente contextualizada por la realidad histórica de España. La guerra civil y la represión franquista funcionan como la causa originaria del congelamiento emocional del inspector y la guerra contra ETA explica plausiblemente la crisis emocional de la mujer del inspector y su propio endurecimiento.

Tiene lugar en la misma ciudad provinciana que su obra anterior, El jinete polaco (una versión de la ciudad natal de Muñoz Molina, Úbeda, Jaén, que en la primera novela se llama "Mágina"). Pero aquí la historia es solamente el trasfondo para una trama de convencional, mientras en la novela anterior, la ficción sirve para examinar la mucho más compleja historia real a través de más de dos siglos. Por lo tanto, Plenilunio es mucho más fácil de leer y más entretenida que aquella, y de cierto modo menos interesante.

(Sobre los relatos sobre el "continental op" de Dashiell Hammett).

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