04 abril 2007

Transformaciones: "Marat-Sade"

Anoche vimos "Marat-Sade" de Peter Weiss, versión de Alfonso Sastre, en el Teatro María Guerrero. Esta obra tuvo un enorme impacto cuando se estrenó (1964) en Alemania bajo su título original (Die Verfolgung und Ermordung Jean Paul Marats dargestellt durch die Schauspielgruppe des Hospizes zu Charenton unter Anleitung des Herrn de Sade). Fue clasificada por algún crítico como una mezcla casi inimaginable de Brecht y Artaud. Como seguramente ya saben, se trata de una obra sobre el asesinato de Jean-Paul Marat, acaecido el 13 de julio de 1793, realizada por los pacientes del manicomio de Charenton exactamente 15 años más tarde, y dirigida por su paciente más célebre, el Marqués de Sade. Weiss se basó en un hecho real: el famoso marqués efectivamente había dirigido obras de teatro allí y en esa época. El director del hospital (según Weiss y también como hecho histórico) es el Abbad de Coulmier, un religioso (y no un médico) que le ofrece a de Sade materiales para escribir como terapia, y que es fanático del emperador Napoleón.

Alfonso Sastre ha actualizado la obra. Ahora un loco nos informa que la función ocurre hoy mismo -- o sea, anoche, el 3 de abril de 2007 -- en lugar del 13 de julio de 1808. Y Coulmier es una mujer, una médica progre (Lola Casamayor) del Madrid de hoy, hincha de la Constitución. Y en otro momento, otro loco intenta escaparse para "Dar un paseo. Quiero ver si está Esperanza Aguirre" -- a lo mejor estaba, pero no lo creo -- y luego agrega, "Quiero ira a una manifestación" como las que el Partido Popular a puesto tan de moda en esta ciudad.

Nos encantó, la obra misma (quiero decir, los conflictos planteados por Weiss) y la producción. Pedro Casablanc (Marat), Alberto San Juan (Sade), Nathalie Poza (Carlota Corday), y Lola Casamayor en los principales papeles eran muy, muy convincentes, apoyados por todo el elenco de locos y terapeutas y una Madre Superiora (Tomás Pozzi) que se convierte en policía. Los actores representan sus diversas patologías con la autenticidad adquirida por sus visitas con pacientes reales en el Sanatorio Esquerdo.

De lo que nos pretende decir esta potente fábula política, de la autodestrucción de las revoluciones y el conflicto eterno entre los extremos que representan el furibundo Marat, carnicero por la justicia, y Sade, que se interesa solamente en la sensualidad y tortura exquísitamente pero sólo en su imaginación -- de todo eso espero discurrir en otra oportunidad.

No os había contado que esta semana teatral en Madrid es un regalo de cumple de Susana, pero también la veo como un viaje de estudio (no tengo escapatoria: me criaron como protestante, así que tengo que justificar todos los placeres como un trabajo). Como los amigos carboneros me han elegido (o por lo menos aceptado) como director de nuestra flamante compañía de teatro, tengo que hacer todo lo posible por aprender el oficio. Esta noche me llevan a ver El método Grönholm", una obra nueva que promete ser muy diferente de la de Weiss.

Ilustración: Reproducción del oleo, "La mort de Marat" de Jacques-Louis David (1793).

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