18 mayo 2009

Todo teatro en la gran urbe

Madrid es siempre teatro, como toda gran urbe con ciudadanos orgullosos. Uno se viste para ser visto, cada uno considerando a todos los otros en la calle como su público. Y durante la fiesta de San Isidro, Madrid es más teatral aún, con performances diversos que logran detener la atención de mucha gente por 10, 20, o más minutos o hasta por 2 horas y media, como hizo Joan Manuel Serrat en el concierto que vimos en el Teatro Circo Price el viernes, o la corrida de rejones (muy buenos toreros, especialmente Pablo Hermoso de Mendoza, pero muy pobres toros) en la Plaza de Las Ventas ayer. Todo merece más comentario de lo que puedo poner ahora, por falta de tiempo para pensar y escribir a la altura de las presentaciones. Pero no puedo no mencionar una obra especialmente encantadora, para un público de 30 a 50 personas a la vez (y no miles, como en Las Ventas o el Circo Price), el Trío en mi bemol de Eric Rohmer, en la versión montada y dirigida por nuestro amigo Antonio Rodríguez Menéndez, con dos estupendos actores muy jóvenes. Ve las notas en El Mundo y esta otra que me gustó mucho en El País.

No hay comentarios:

Seguidores

Archivo del blog