04 octubre 2006

La Alhambra, vivida e imaginada

El lunes se inauguró la nueva temporada del Club de Lectura de la Biblioteca de Carboneras, con más gente que nunca--a los 6 u ocho del año pasado, se han somado más de una veintena de lectores (3) y lectoras (todas las demás). El primer libro será los Cuentos de La Alhambra por Washington Irving (traducción de José Ventura Traveset; Austral) -- una selección magnífica para nuestro grupo. Entre nosotros hay varias granadinas (casi todos en el club, con sólo dos excepciones, hemos llegado a Carboneras desde otras partes de España y el mundo), que seguramente tendrán mucho que decir. Y la bibliotecaria María José Rufete, que siempre tiene ideas para estimular la lectura, está organizando una excursión del grupo a La Alhambra. Anoche leí la introducción de Antonio Gallego Morell. ¡Pero que privilegio gozó Irving en 1829, cuando escribió estos cuentos! Tiene que haber sido un guiri encantador, porque convenció al gobernador a permitirle vivir en la misma Alhambra, como Boabdil. Y se hizo muy amigote de "la tía Antonia", encargada del palacio, su sobrina Dolores, y un tal Mateo Jiménez, su valet de chambre, "que era un torrente de recuerdos, historias y leyendas".

Arriba: Retrato de Washington Irving.

No hay comentarios:

Seguidores

Archivo del blog