12 mayo 2013

Locura de amor, muerte, y letras

Los enamoramientosLos enamoramientos by Javier Marías
My rating: 3 of 5 stars

Más que novela, es un ensayo sobre la muerte, el asesinato, y el enamoramiento, tres temas aquí enhebrados con una narrativa de misterio. Javier Marías tapa su voz irónica y mordaz con otra, más ingenua y tolerante, la de su narradora María Dolz, una soltera todavía joven y atractiva que trabaja en una editorial literaria, lo que da al autor oportunidades para caricaturas deliciosas de autores con exagerada autoestima.

Durante semanas o meses, ella observa a una pareja aparentemente muy enamorados, hasta que un día él es repentina e inexplicablemente asesinado, de manera extremadamente brutal. Y entonces María Dolz, tras conocer a la viuda inconsolable, se enamora de un amigo de la pareja que a su vez está locamente enamorado de la nueva viuda. Y, tras muchas páginas de ese enamoramiento,descubre casi por casualidad el cómo y el porqué del asesinato.

Eso no me lo creo, pero lo absurdo del complot revelado poco importa: la trama ha servido de apoyatura para reflexiones (de Marías a través de María) muy ricas sobre el enamoramiento, esa locura que no conoce razones y puede herir a sus víctimas, y también sobre la muerte y el duelo, y la autojustificación de un asesino. Ofrece también interesantes observaciones sobre la literatura, especialmente en novelas de Balzac, El coronel Chabert, y Dumas, en Los tres mosqueteros, para introducir sus visiones de estos tres temas — la muerte, el asesinato y "los vestigios del enamoramiento". Como dice María Dolz, "éstos jamás terminan de golpe, ni se convierten instantáneamente en odio, desprecio, vergüenza o mero estupor, hay una larga travesía hasta llegar a esos sentimientos sustitutorios posibles…"

Y aunque ella finalmente hace esa travesía, termina diciendo,
Tampoco quiero ser como los malditos libros entre los que me paso la vida, cuyo tiempo se está quieto y acecha cerrado siempre, pidiendo que se lo destape para transcurrir de nuevo y relatar una vez más su vieja historia repetida.

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08 mayo 2013

“Menos es más” : microrrelatos en Carboneras


El jueves 2 de mayo, la escritora argentino-española Clara Obligado, invitada por el Club de Lectura y el Ayuntamiento de Carboneras, estimuló la creatividad de los vecinos de Carboneras con un taller de microrrelatos y una charla sobre la creación literaria. La autora de novelas como Si un hombre vivo te hace llorar (Editorial Planeta) y Salsa (Editorial Plaza y Janés),  Obligado es también profesora de ficción on-line y en persona en Madrid, y ha editado dos colecciones de microrrelatos, Por favor, sea breve y Por favor, sea breve 2 (Editorial Páginas de Espuma).
Un “microrrelato” es un minitexto de ficción que busca sorprender e intrigar al lector con poquísimas palabras, como en el famosísimo cuento de Augusto Monterroso, “El dinosaurio”, que dice en su totalidad: 

“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.”

En el taller en la Biblioteca de Carboneras, con más de una docena de partícipes, leímos varios otros ejemplos por autores incluyendo a Jorge Luis Borges, Andrés Neuman, Luisa Valenzuela y otros, recopilados por Obligado en los libros mencionados. Entonces los partícipes del taller leyeron los textos que ellos mismos habían preparado para la crítica a la vez severa y cariñosa de nuestra invitada. Casi siempre ella encontraba que sobraban palabras, porque “Menos es más”, como insistía. Y en efecto, quitando adjetivos innecesarios y otras florituras, los textos se quedaron mucho más interesantes.
 Entonces por la tarde, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Carboneras, después de una presentación por Marga Cancela, escritora y discípula de Clara Obligado, nuestra invitada habló sobre su más reciente obra de ficción, El libro de los viajes equivocados, de su experiencia como exiliada de la dictadura argentina de 1976-1983, y la escena literaria en España y Argentina, y contestó preguntas del público. 

— Fidedigna Fuentes

28 abril 2013

Eros, justicia e historia del III Reich

El lectorEl lector por Bernhard Schlink
My rating: 5 of 5 stars

Un alemán nacido casi al final de la Segunda Guerra Mundial y criado en la República Federal, choca con el pasado nazi de una manera tan directa e íntima que le socava su fe en la justicia institucional y le hace dudar de todas sus propias relaciones y capacidad para juzgar. Cuando ya es un joven adulto y estudiante de derecho, reencuentra a la mujer, 20 años mayor que él, con que había tenido su primer y único gran amor a los 15 años, de una manera que le provoca náusea. Ella, Hanna Schmitz, es ahora rea en un proceso por haber sido guardiana de un campo de concentración de la SS, acusada de las muertes de muchas mujeres prisioneras. ¿Cómo es realmente esa persona que él amó? ¿Fue la más cruel de las guardianas, como las otras acusadas pretenden, o solo una más? ¿O quizás la más misericordiosa, en unas complicadas y cruelísimas circunstancias? En el juicio, Hanna confiesa a todo de lo que se le acusa, incluyendo ser la autora de un parte que la incrimina — pero Michael, observando el juicio como estudiante, sabe que que no puede ser cierto, y que Hanna Schmitz tendrá otro motivo secreto, pero vergonzoso sóla para ella, por no defenderse.
Es una historia triste y sutil, que nos hace reparar en la imposibilidad para una generación entender o culpar a otra, pero también la imposibilidad de separarnos de esa historia. En un momento Michael, ya convertido en historiador del derecho, reflexiona así sobre toda esta experiencia (p. 170):
No es cierto, como pueden pensar quizá los que ven el asunto desde fuera, que ante el pasado tengamos que limitarnos a observar, sin participar, como hacemos en el presente. Ser historiador significa tender puentes entre el pasado y el presente, observar ambas orillas y tomar parte activa en ambas. Una de mis áreas de investigación era el Derecho en la época del Tercer Reich, y ahí se aprecia con especial claridad cómo el pasado y el presente se funden en una sola realidad vital. Ahí, la manera de huir no consiste en buscarle vueltas al pasado, sino justamente en concentrarse sólo en un presente y un futuro ciegos a la herencia del pasado, de la que estamos empapados y con la que tenemos que vivir.

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27 marzo 2013

El infinito en la palma de la manoEl infinito en la palma de la mano by Gioconda Belli
My rating: 3 of 5 stars

Esta simpática fábula sobre el hombre y la mujer, y como descubren sus propios cuerpos y el del otro, es una creativa y deliberada confusión de varias historias antiguas con giros modernos. Además de la atracción física entre estos dos seres, los mitos aquí entretejidos examinan la invención de el bien y el mal. La historia más conocida y que da forma al libro es la de Adán y Eva en Génesis, su morada en el Jardín de Edén y luego su expulsión y lo que siguió, con una novedosa interpretación del fratricidio original: Caín mata a Abel por celos, para quedarse con su hermana gemela. Así que Belli combina la versión bíblica con otras, iguales de antiguas, pero excluidas de la Biblia que conocemos, y otras invenciones propias. En esta pequeña novela el creador se llama Elokim, e inventa universos sólo para distraerse y luego olvidarlos. Como es el creador de todo, es el ser más solitario que se puede imaginar, y tan complicado que ha creado una Serpiente para hacerle compañía (como hace Eva para Adán) y para llevarle la contraria, en un juego oscuro que la misma Serpiente no pretende entender.

La serpiente es el personaje mejor desarrollado y más interesante en este pequeño universo que ha creado Gioconda, en su disfraz de Elokim. Y sus diálogos con Eva son los momentos más divertidos, cuando ella, la Serpiente, le explica a ella, la mujer, que todo lo bien y lo mal lo tendrán que crear y definir ella y Adán y sus descendientes, porque no hay nadie más — Elokim ya no está y no se espera.

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18 marzo 2013

Venezuela y yo

La enorme convulsión en las calles de Caracas y en toda Venezuela por la muerte de Hugo Chávez, provocó a Mario Vargas Llosa a escribir esto en El País (10 de marzo): La muerte del caudillo.

Encontré  este comentario tan ofensivo y tan falto del raciocinio frío de que él se aprecia, que me sentí obligado a responder. Debería haber enviado la carta al director del periódico ese mismo domingo, pero me costó horrores comprimir ideas complejas dentro del límite de 200 palabras y total, no pude enviarla hasta dos días más tarde, cuando ya había ocurrido "Habemus papam" y parece que para la redacción de ese diario, ya había pasado el momento.

Aquí va la carta que me costó tanto trabajo, y luego una pequeña explicación.

CartasDirector@elpais.es
Mario Vargas Llosa se equivoca cuando dice, "No hay que dejarse impresionar demasiado por las muchedumbres llorosas que velan los restos de Hugo Chávez". Sí, debemos impresionarnos y tomarlas en serio, porque si no, no entenderemos nada de los movimientos sociales que sacuden ese continente y otros. Son muchedumbres que vienen de todas las regiones y colores del país, de gente urbana y rural, muchos pero no todos de origen humilde. Lo que los une es que antes se sentían excluidos y humillados, y ahora dignos y partícipes en un movimiento para transformar el país. 

Nadie puede hablar por todos ellos, pero deben haber muy pocos motivados por lo que Vargas Llosa llama el "miedo a la libertad". Más bien lo contrario. Conversamos con activistas comunales en una reciente visita al famoso barrio caraqueño "23 de Enero", foco de resistencia a gobiernos autoritarios desde su fundación en los años 50 del siglo pasado. Tenían sus propias organizaciones autóctonas y de militancia muy anterior al chavismo. Pero siempre que fuese necesario se movilizarían para defender ese gobierno, que les había dado la oportunidad de realizar aspiraciones comunitarias que ellos y sus padres y abuelos habían defendido siempre. Es decir, la libertad.

Geoffrey Fox
Carboneras (Almería)
Author, The Land and People of Venezuela, Hispanic Nation and other books

En esta carta mi intención no era defender al comandante/presidente ni todas las actuaciones de su gobierno. No soy hincha incondicional de Hugo Chávez; comparto el análisis y las críticas que en esa misma página de opinión de El País escribió Carlos D. Mesa Gisbert, el 12 de marzo: La América Latina de Chávez. El suyo ha sido un gobierno de grandes logros pero también muchas fallas, y su carácter democrático sufrió mucho por la arrolladora personalidad del jefe y sus repetidas violaciones de las garantías de disidencia que él mismo había establecido en la constitución.

Sin embargo, no podía soportar el arrogante menosprecio que muestra Vargas Llosa de todo un pueblo, máximo un pueblo con que tengo lazos especialmente íntimos. Yo vivía y trabajaba con los pobladores de los barrios de chabolas ("ranchos" decíamos allí) de Caracas, y he compartido — como dice mi carta — con otros activistas en lo que es quizás el barrio más conflictivo, el "23 de Enero". Siento y comprendo sus anhelos, sus aspiraciones, y sus profundas razones por rechazar las ideas y formas de los llamados "burgueses" (o términos mucho más despectivos), que habían desgobernado el país durante décadas y aspiran restaurar su sistema de privilegios.

Tengo a Venezuela tan metida en el corazón que hasta se me creció otra personalidad, un otro yo venezolano, que ha adoptado el nombre Baltasar Lotroyo, y que comparte conmigo la manutención de este blog. En una próxima entrega, espero contar algo más sobre la biografía de Balta y su relación conmigo. Por su parte, él ya ha escrito sus reflexiones sobre su relación conmigo. Las podéis leer en la web de Baltasar Lotroyo, en su poema Compañero de cuerpo.

29 enero 2013

Insensibilidad ante un horror

La ofensa La ofensa by Ricardo Menéndez Salmón
My rating: 4 of 5 stars

El joven Kurt Crüwell, un hombre dulce y de excepcional habilidad manual, ambiciona nada más grande que heredar la sastrería de su papá en la pequeña y tranquila ciudad alemana de Bielefeld y casarse con su humilde y cariñosa novia, la mecanógrafa Rachel Pinkus. Pero el 1º de septiembre de 1939, "día en que Kurt celebrabra su vigésimo cuarto cumpleaños, un compatriota suyo apellidado Hitler ordenaba a su ejército adentrarse en el corredor de Danzig", y estalla la Segunda Guerra Mundial. Y Kurt está reclutado por el Wehrmacht sin entender bien por qué ni para qué, y enviado a Francia como edecán y chofer de moto del Hauptsturmführer Löwitz. Allí se entera que su novia, que es judía, ha desaparecido (adónde, ni se atreve a imaginar), y también pierde contacto con sus padres. Pero lo más terrible es lo que presencia al lado del Hauptstürmfuhrer, que en represalia por un acto de la resistencia francesa, hace quemar una iglesia con todo el pueblo adentro. En ese momento, Kurt se desmaya y pierde toda sensibilidad.

Exactamente cuáles son sus síntomas no está claro. Un médico y una enfermera franceses lo cuidan, junto con otros soldados lisiados alemanes, en un pequeño hospital en Bretaña, hasta que ocurra otra atrocidad, esta vez por la Resistencia francesa que vuela el hospital y mata a los pacientes alemanes. Pero Kurt se escapa y, con la enfermera, se hace una vida nueva en Inglaterra, haciendo creer que es francés.

El final del libro — un encuentro posguerra con unos nazis en Londres, incluyendo al ex-Hauptsturmführer Löwitz — deja muchas dudas. Algo muy grande ocurre en la vida de Kurt, pero ¿qué? El autor nos deja con la ambigüedad. Pero para mí, esa no-resolución no representaba un gran problema, porque el mérito del libro es hacernos reparar cómo gente tan normal y tan buena como el sastre puede ser llevada a participar, si sólo como testigos, de los más grandes horrores. Tan grandes que a uno le hacen perder toda sensación, de amor u odio o simple placer, porque la vida misma se hace insoportable.

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26 diciembre 2012

Navegando corrientes revueltas

Comunismo hermenéutico, de Heidegger a MarxComunismo hermenéutico, de Heidegger a Marx by Gianni Vattimo
My rating: 4 of 5 stars

De este choque de ideas, de pensadores tan diversos como Marx y Heidegger, Joseph Stieglitz, Richard Rorty, Friedrich Nietzsche, Jacques Derrida, Thomas Kuhn y Hugo Chávez (entre otros), se pueden sacar tres cosas en claro entre las chispas que deslumbran al lector:

1º, que la época de las certidumbres ya terminó; la "verdad" no existe, nos queda solamente la interpretación, o sea la "hermenéutica", siempre provisional y siempre sujeta a cambios ante nueva evidencia.

2º, aunque el comunismo como lo concibieron Lenin, Stalin y otros comunistas en la época sovietica — la desaparición de clases, etc. — no es una posibilidad real, la lucha por semejante ideal es lo único que nos puede salvar de la deshumanización total.

3º, que los mejores ejemplos de esta combinación de interpretación constante y lucha por los ideales sociales de igualdad y oportunidad, o sea, el "comunismo hermenéutico", son los gobiernos demócraticos pero revolucionarios de América Latina, muy especialmente el de Hugo Chávez.

El primer argumento tiene un abolengo larguísimo, desde los antiguos griegos: la realidad es incognocible, así que lo único que podemos "saber" son nuestras interpretaciones. La expresión moderna más influyente se deriva del famoso libro de T.S. Kuhn, The Structure of Scientific Revolutions, del cual se entiende que la única manera de avanzar inteligentemente (en las ciencias como en la política, la economía o cualquier otra actividad humana) es a través de la constante interpretación y reinterpretación de nuevas configuraciones, porque la experiencia constantemente nos confronta con nuevas y sorprentes evidencias. Este procedimiento intelectual, de rechazar la "verdad" como inalcanzable mientras buscamos intepretaciones inestables pero servibles, es (simplificando mucho) lo que Heidegger llamaba "la hermenéutica.

Le creencia en una "verdad" absoluta es lo que Vattimo y Zabala llaman "metafísica", un mito o combinación de mitos a que alguna gente (nuestros gobernantes en general) se adhieren aun cuando la experiencia no los apoya. Entre las supuestas "verdades" falsas están no solamente los mitos del capitalismo puro, de "mercados libres" o "el fin de la historia" que pregonaba Fukuyama, sino también las antiguas ideas fijas del comunismo, como de que la "conciencia de clase" sería inevitable entre los explotados, o un futuro "dictadura del proletariado", etc. Aquí el argumento de Vattimo y Zabala nos recuerda el brillante ensayo de Zygmunt Bauman, "Réquiem para el comunismo" en su libro Daños colaterales. (Vea mi reseña en Goodreads.)

Los autores nos pueden confundir con su alabanza del "pensamiento débil", que no quiere decir flojo sino sin fuertes compromisos ideológicos. Es algo como el pensamiento "abierto" de Karl Popper, y muy parecido al pensamiento "líquido" de Bauman — que no solamente acepta nuevas corrientes, sino que puede cambiar su curso cuando sea preciso. (Curiosamente, entre los muchos autores que citan Vattimo y Zabala, Bauman está ausente.)

El tercer argumento es, para mí, el más problemático. Creo que es bueno e importante reconocer que los gobiernos dirigidos por Hugo Chávez y Evo Morales, y de otras maneras los de Dilma Roussef y José Mujica, representan rupturas con viejos modelos y que, de sus diveras maneras, intentan crear sociedades más justas e igualitarias. Pero los autores obvían muchos de los problemas y las contradicciones del chavismo, y de la larga historia de gobiernos de una "tercera vía" en ese continente, desde Getulio Vargas y Juan Domingo Perón a (con muchas diferencias, pero también una vía alternativa) Salvador Allende. Pero esos son argumentos para otro ensayo.

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