01 diciembre 2006

Meditación

Cuando te das cuenta que tus ambiciones distan mucho de tus logros, hay solamente dos opciones: ajustar las ambiciones o mejorar los logros. En cuanto a mi vieja ambición de ser artista musical, de guitarra y cante, yo he tomado la primera: al cante, por lo menos en público, lo renuncio, y al toque, pues, me conformo con tañer algunas piezas fáciles sólo para mí y sin buscar aplausos de nadie. La otra gran ambición, de escribir algunas cosas realmente buenas y hasta importantes (en que tengan impacto en la sensibilidad de otras personas), no la renuncio aún. La meta sigue distante, pero yo sigo el camino cuesta arriba hacia ella.

Imagen: san-isidro.net

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