11 noviembre 2006

El laberinto del fauno

A propósito de cómo conmemorar la guerra civil en España, está esta fantasía muy bien elaborada de una España fantástica en 1944, cuando los franquistas todavía están celebrando su victoria de hace 5 años mientras el fascismo de las potencias mayores está perdiendo la guerra: EL LABERINTO DEL FAUNO | Guillermo del Toro.

A principio pensaba que combinaba las visiones de dos libros que hemos examinado en la Club de Lecturas de la biblioteca de Carboneras: los horrores de los relatos de Alberto Méndez en Los girasoles ciegos, y las historias de magia de Los cuentos de la Alhambra de Washington Irving. Pero no, ni el uno ni el otro. Méndez nos hace ver a los monstruos de la guerra y la posguerra como seres humanos (hasta el insoportable pero muy humano diácono del último relato); del Toro en cambio convierte a los hombres en verdaderos monstruos de cuerpo (ver foto) y alma, o (el caso del cruelísimo capitán Vidal) en cuerpo humano monstruosamente deformado cuando recibe un tajo en la boca por su maldad. Y los buenos de la película tampoco tienen ninguna complejidad: son totalmente buenos, generosos y heróicos, desde el pequeño médico hasta los campesinos del maquis, que son como los buenos hombres de Robin Hood pero con escopetas y obuses en lugar de arcos y flechas.

Y mientras el irónico y moderno (para el siglo XIX) Irving usó la magia como truco literario para acentuar las improbabilidades de sus cuentos y dar risa a sus lectores adultos, la peli de del Toro nos hunde en un terror infantil de una tradición mucho más antigua, precristiana y pre-alfabeto. Pero hay que verla, porque los monstruos son horripilantemente imaginativos y las actuaciones, especialmente de la niña (Ivana Baquero) y la sirvienta semi-esclava (Maribel Verdú), son deliciosas.

2 comentarios:

Miguel Sanfeliu dijo...

Hacía tiempo que no pasaba por aquí. Veo que ya están habilitados los comentarios y aprovecho para decirle que le leo desde hace tiempo y disfruto de sus opiniones.
Un cordial saludo.

gef dijo...

Gracias, Miguel. Y ahora empiezo a explorar tu blog. En cuánto a mis opiniones, las entiendo más como hipótesis o provocaciones a un debate. Bueno, nos estaremos viendo. O leyendo. Saludos.

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