18 mayo 2009

Todo teatro en la gran urbe

Madrid es siempre teatro, como toda gran urbe con ciudadanos orgullosos. Uno se viste para ser visto, cada uno considerando a todos los otros en la calle como su público. Y durante la fiesta de San Isidro, Madrid es más teatral aún, con performances diversos que logran detener la atención de mucha gente por 10, 20, o más minutos o hasta por 2 horas y media, como hizo Joan Manuel Serrat en el concierto que vimos en el Teatro Circo Price el viernes, o la corrida de rejones (muy buenos toreros, especialmente Pablo Hermoso de Mendoza, pero muy pobres toros) en la Plaza de Las Ventas ayer. Todo merece más comentario de lo que puedo poner ahora, por falta de tiempo para pensar y escribir a la altura de las presentaciones. Pero no puedo no mencionar una obra especialmente encantadora, para un público de 30 a 50 personas a la vez (y no miles, como en Las Ventas o el Circo Price), el Trío en mi bemol de Eric Rohmer, en la versión montada y dirigida por nuestro amigo Antonio Rodríguez Menéndez, con dos estupendos actores muy jóvenes. Ve las notas en El Mundo y esta otra que me gustó mucho en El País.

11 mayo 2009

YouTube - Animación rusa - Страсти по Шагалу (2006), часть 2/2

Muchísimas gracias al amigo César Chelala por señalar esta bella e imaginativa animación de las obras de Marc Chagall -- y aunque no puedo seguir la narración en ruso, supongo que es sobre la vida del artista.

YouTube - Russian Animation - Страсти по Шагалу (2006), часть 2/2. Me parece el perfecto acompañamiento de este poema de Juan Gelman,
Medidas (del libro Valer la pena)

El abuelo me mira desde
la foto de siempre, me mira
desde el fondo de Rusia y otras desgracias.
Desde el ghetto me mira. Dicen que
escribió una carta a Dios para
que inundara las casas de trigo,
de vino y de pan ázimo en Pascua,
y ató la carta a la pata de un pájaro
que voló de país en país buscando el cielo.
Me mira con las ojeras lentas
de quien veló el espanto. Nunca
me levantó en sus brazos. Nunca
lo tuve, nunca
me tuvo, nunca
es la palabra entre los dos. Quiso
que la verdad paseara por la calle
y la cubrió con una máscara
para que la quisieran.
Esa máscara es su rostro en la foto.
Le habrá pedido a Dios que no
borre ni escriba nada porque
todo podía ser peor. La foto
está enferma, levanta
una humareda de brazos que no se encontrarán.
Empoza su linaje,
me sigue como un perro.

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