30 abril 2008

Pobrecillos dioses, pobrecillos nosotros


Maneras de vivir
Dioses muertos, arzobispos vivos

Por Rosa Montero


LANACION.com | Revista | Domingo 13 de abril de 2008

28 abril 2008

Crímenes más y menos perfectos

Trapiello, Andrés. Los amigos del crimen perfecto. Barcelona: Destino, 2003. (Última selección del Club de Lectura de Carboneras)

En Madrid en 1981 los “Amigos del crimen perfecto” (ACP), aficionados de la novela negra, son convulsionados por un crimen de verdad del cual ellos mismos son sospechosos, y cuando el fundador del club busca al verdadero culpable descubre que la vida real no es nada como las novelas que él mismo solía escribir y que el verdadero “crimen perfecto” es donde no es posible denunciar al autor aunque se sepa.

El primer capítulo es una graciosa parodia de las fórmulas de la novela negra, y concluye cuando el novelista Paco Cortés alias Sam Spade se harta de su propia repetición de tales fórmulas y de su mezquina editorial y renuncia a ambas. Después pasan muchas páginas sin novedad ni rumbo ni diálogo especialmente interesante (Paco en paro y deprimido, los amigos consternados) que sirve sólo para presentar otros personajes (miembros del ACP y otros). Finalmente el misterio arranca con el primer (y casi único) incidente dramático, el asesinato del odioso comisario de policía y suegro de Paco, un facho alcohólico y antiguo torturador después de la guerra civil.

Todo empieza el 23 de febrero de 1981, día del crimen imperfecto más notorio de la España reciente: la intentona del teniente coronel Tejero y sus compañeros de la Guardia Civil para abortar la democracia. (Ve vídeo aquí.) Trapiello lo usa para retratar diferentes tipos de madrileños a través de sus reacciones, desde regocijo a pavor hasta la total indiferencia de Paco. Pero es un momento breve, porque esto no pretende ser lo que el cínico editor de Paco menosprecia como “novela social”, sino un juegito literario donde los grandes acontecimientos históricos son mero escenario.

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