26 mayo 2006

Vidal Hurtado

Las obras en cerámica de Vidal Hurtado salen de una gran imaginación visual y un dominio técnico igualmente grande. Especialmente intrigantes son las hermososas series abstractas o semiabstractas, evocativas de sus investigaciones en la historia y prehistoria almerienses. La pieza que encabeza esta nota, cinco placas que sugieren un paisaje misterioso e interrumpido, nos impactó tanto que decidimos comprarla tan pronto como la vimos, en una exposición en Almería capital en febrero.

La siguiente imagen (izquierda) representa otra línea de trabajo, de objetos bellos y prácticos. Esta celosía sirve para matizar la entrada del implacable sol, separando los rayos para dejarlos jugar, dando luz sin agobiar.

Vidal trabaja en su taller en Carboneras (Provincia de Almería, Andalucía, España), cerca del Llano de Don Antonio. El taller, realizado por un arquitecto en base de un diseño de Vidal, es en sí otra obra de cerámica.

Además de su trabajo en cerámica, tiene un programa radial de lunes a jueves por Radio SER en Mojácar, donde entrevista personalidades locales y explora las idiosincracias de la zona. Y recién escribió su primer cuento, para una antología próxima a aparecer.

Pero sigue pasando la mayor parte de su trabajo y sus energías en el taller, donde lo vemos con Susana, mostrándole algunas obras ya casi terminadas. Merece una visita. Para comunicarse con Vidal Hurtado, escríbele aquí (es el correo eléctronico de su hijo Mario, pero él recibirá el mensaje).

16 mayo 2006

La II República: ¡Viva la vida!


Gracias al amigo y arquitecto argentino Jorge Ramos, que no sé donde encontró esta imagen de la defensa de Madrid. Me parece que "seis polvos con la Lola" puede ser una respuesta chabacana pero valedera ante el grito del fascista Millán Astray, "¡Viva la muerte!" Claro, no es una respuesta tan elegante (ni tan valiente) como la que dió Unamuno ante el general José Millán Astray mismo , en territorio nacionalista.

Y Lola, ¿qué dice?

04 mayo 2006

Derrotados pero no doblegados


Méndez, Alberto. 2004. Los girasoles ciegos. Barcelona: Editorial Anagrama.

Esta estremecedora visión de lo que Jack London llamó "el tacón de hierro" -- en este caso los primeros años del fascismo en España-- consta de cuatro relatos, independientes pero conectados y con un impacto cumulativo. En "Primera derrota: 1939" un capitán del ejército nacional se rinde, ante la estupefacción de los defensores republicanos, en víspera de la victoria nacional -- porque no quiere ser uno de los vencedores en una guerra tan cruel. "Segunda derrota: 1940" es sobre un poeta adolescente huido de los nacionales, con su novia embarazada, para morir en el monte. "Tercera derrota: 1941" es la historia de un comunista preso en la cárcel de Porlier que logra salvar su vida por varias semanas contándole al coronel fascista mentiras sobre la heróica muerte de su hijo, hasta que finalmente se harta de inflarle el ego al verdugo y le dice la miserable verdad sabiendo que le traerá la muerte casi inmediata. "Cuarta derrota: 1942, o Los girasoles ciegos" -- un intelectual comunista escondido en el armario mientras su mujer e hijo fingen al mundo que ha muerto -- logra una terrible tensión alternando entre la voz de victimario y de víctima, con una tercera voz de autor explicando cosas que aquellos no podrían saber o decir; los conocimientos que hemos adquirido leyendo los tres relatos anteriores hace que éste sea aún más impactante. Estas cuatro derrotas son también cuatro triunfos de ese espíritu de solidaridad que era la fuerza y esperanza de la República, porque en cada uno alguien -- el capitán nacional rendido, el poeta adolescente, el preso en Porlier, el intelectual en el armario--se niega a doblegarse ante la represión. 20060504


Más carteles

Una pequeña ventana retrovisora


Ayala, Francisco. 2006. Mi ventana al mundo (Una antología). Sevilla: Junta de Andalucía, Consejería de Cultura.

Pasajes escogidos por el autor para esta edición para el centenario de su nacimiento, el 16 de marzo de 2006, para distribución gratuita en Andalucía. Incluye el divertido ensayo sobre "Un caballero granadino" inventado por el autor de un plagio de Don Quijote, que Cervantes hace aparecer y encontrarse con "su" don Quijote en la 2a parte del libro; cinco reminiscencias de su infancia feliz en Granada de El jardín de las delicias, y otra de su abuelo materno del libro Recuerdos y olvidos; una anécdota de su época de catedrático en los EE.UU., "La niña de oro"; una historia ligeramente ficcionalizada de la muerte del rey Pedro el Cruel a manos de su hermano bastardo don Enrique de Trastámara en 1369, "El abrazo"; un cuentito cómico, "La barba del capitán". Ninguna de estas piezas sola es de gran peso intelectual o emocional, pero la totalidad da alguna idea de la gran amplitud de temas y estilos de este prolífico y longevo autor. Biografía "Wiki" de Francisco Ayala

Foto de página de Canal Sur.

Seguidores

Archivo del blog