26 enero 2006

Cultura poética

[Una nota vieja, del 26-01-2005, que traspaso de otro blog que mantengo para lectores en inglés. La Asociación Cultural Levantisca de Carboneras sigue activa.]

La semana pasada, a oír los versos del joven poeta Ricardo Teva en la Asociación Cultural Levantisca, sentía un calor humano y una solidaridad literaria en el ambiente que me llenó el alma. Todos los presentes – habíamos unas 15 o 20 personas – queríamos ayudar al poeta decir todo lo que podía, y todos estábamos a la expectativa de que alguna palabra, alguna imagen, algún verso nos tocara en lo más profundo de nuestro ser. Y cuando un poeta tiene semejante audiencia, no puede fallar.

El afán por experiencias culturales de la gente en este pueblo se vive in muchas otras instancias, como el Club de Lectura de que hablé la semana pasada, el círculo de cine, las tertulias. Si piensas visitar, dirección: Carboneras, Provincia de Almería, Andalucía, España, Europa Occidental y Mundo Mediterráneo. La semana que viene espero hacer una nota sobre recientes lecturas y otras experiencias. Hasta entonces.

23 enero 2006

Descubriendo a Delibes

Gracias de nuevo a nuestro querido Club de Lectura de la Biblioteca Pública de Carboneras, esta vez por impulsarme a leer otra formidable novela de Miguel Delibes, El camino. (Pulse el enlace para ver mi sinopsis.) No sólo disfruté la novela, que tiene unas escenas graciosísima, sino además el círculo de lectores de la biblioteca puso mucha información de contexto que enriqueció la experiencia. Para empezar, supieron explicar muchas de las palabras del campo español que ni yo ni mi compañera argentina conocíamos. Más importante aún, podían comparar las experiencias de ese pobre y atrasado pueblo ficticio de alguna parte del norte de España, con experiencias vividas por ellos mismos en sus pueblos, la mayoría de ellos de Andalucía (aunque nuestro Club también cuenta con personas de Madrid, León y otros lares).

Ya había leído otra novela breve de este prolífico autor. La hoja roja me había gustado, pero no me parecía una obra muy ambiciosa ni demasiado importante. Ahora la veo de otra manera, como una pieza más en toda una obra novelística para representar diversos aspectos de la realidad española, especialmente bajo la represión del franquismo. La semana pasada, pudimos ver (en TVE-2) el magnífico y horrorífico filme de Mario Camus, Los santos inocentes, basado en la novela homónima de Delibes. Pienso leer más por este autor.

Para un análisis interesante por una especialista chilena, pulsa Acta literaria - Los santos inocentes como novela del devenir

18 enero 2006

Mágina imaginada


Suena a "magia" e "imagina", por cuánto supuse que era totalmente imaginaria la ciudad de Mágina de que escribe Antonio Muñoz Molina. Pero el nombre de Mágina realmente figura en el mapa de España, no de una ciudad sino de una montaña y su cordillera, la más alta en la provincia de Jaén. Incluso hay un Parque Natural Sierra de Mágina. Y en esa zona hay una ciudad que se parece mucho, muchísimo a la de la novela, pero se llama Úbeda.

Tuve que ver esa zona, y también la vecina sierra jiniense de Cazorla, intrigado por las referencias en El jinete polaco de Muñoz Molina y otra novela, de Salvador Compán, Cuaderno de viaje (Planeta 2000), ambientado en Cazorla en el siglo XIX. Estas dos sierras quedan a sólo pocas horas por carretera de Carboneras, en la costa levantisca de Almería, pero en otro planeta. "La Andalucía profunda", como decía un amigo en Carboneras. El hablar es más pausado, con vocabulario de monte y granja y no de mar, como es la comida (en lugar de pescado y mariscos, más carnes de monte – conejo, ciervo, jabalí -- y de granja, guisados y muchísimo aceite de oliva). En lugar de las olas blancas y azules que miramos frente a Carboneras, entramos un mar de hojas de olivares, ondulantes entre verde oscuro y plata, e imponentes montañas que albergan pueblos de escaso contacto con el exterior, salvo por la televisión apenas inteligible y uno que otro hijo o hija que se escapa al gran mundo, para volver -- sólo de visita -- transformados en forasteros demasiado impacientes para respetar las verdades milenarias de las montañas.

O así los imagino, porque así es el protagonista central de El jinete polaco (Premio Planeta 1991), un hijo del pueblo autotransformado en forastero. A continuación mi resumen:

Un hombre que se ha hecho intérprete de otras lenguas y ha rehuido de sus orígenes en la remota ciudad de Mágina en Jaén, donde nació en una familia campesina en 1956, reconstruye la historia de su ciudad y se resitúa en ella a través de los testimonios de conciudadanos, un archivo de fotos, y el encuentro inesperado y apasionado con la hija del que fue una figura clave en esa historia. Esa persona, el Comandante Galaz, fue tan audaz y decisivo como el protagonista es tímido y vacilante -- tomó la decisión determinante que mantuvo esa ciudad leal a la República -- pero guardó entre sus efectos personales una copia de la pintura "El jinete polaco" de Rembrandt, que quizás para él, como para el narrador, representaba la soledad digna y el distanciamiento de una ciudad que defendía. Fundamentalmente trata de la abrupta transición histórica de España y la casi imposible comunicación entre las generaciones de antes y después de la Guerra Civil. Está llena de pasajes descriptivos muy vívidos de los diferentes momentos de esa transición. La historia se desarrolla en la mente del intérprete, Manuel, en oraciones larguísimas donde muchas veces es difícil saber quién está hablando o en que país o momento histórico estamos, lo que dificulta mucho la lectura, especialmente de las primeras 100 páginas, antes de que llegamos a reconocer a los personajes nombrados por repetidas menciones. Hay muchas partes bellísimas y conmovedoras -- el doloroso y aterrido parto del protagonista es una de ellas -- pero la conclusión es bastante débil, porque nos recuerda la exasperante pasividad del que ha contado la historia: el protagonista / narrador está aguardando con una bellaquería desesperada que una mujer venga para arreglarle la vida.

Para más sobre Antonio Muñoz Molina


Arriba: La Sierra de Mágina vista desde Redonda Miradores en Úbeda.

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